Una cirugía como regalo para los niños

Sana Mi Corazón desarrolló la 14.º Jornada de Cirugías de Corazón Abierto desde su creación hace 17 años.12 niños con cardiopatías fueron intervenidos.
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La Asociación Sana Mi Corazón completó ayer las 12 cirugías de la Jornada de Corazón Abierto con el objetivo de ayudar a niños de escasos recursos con cardiopatías, que se encontraban en la lista de espera del Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom.

Contaron con el apoyo de médicos extranjeros de Heart Care International y personal del Bloom.

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“Nuestra misión es ayudar a los niños salvadoreños que nacen con estos problemas del corazón y que son de extrema pobreza, o no necesitan ser de extrema pobreza porque estas operaciones son bien costosas y también les ayudamos”, explicó la directora de Sana Mi Corazón, Celina Aguirreurreta, al comentar su labor. Cada cirugía está valorada desde los $15,000 hasta los $25,000 de acuerdo con cada caso.

Durante la semana se atendieron cuatro clases de anomalías del corazón para las que se realizaron diferentes operaciones. Todas estas en menores de dos, tres, siete y 11 años, un recién nacido y un adolescente de 15.

“Hay diferentes tipos de operaciones, hay unas más simples que no son de corazón abierto. Está la más complicada también, el fontan”, apuntó Aguirreurreta respecto de los casos que trataron en la semana.

Los doctores del Bloom seleccionaron de los 400 nombres escritos en la lista de espera a los menores atendidos, de acuerdo al nivel de urgencia.

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La gran cantidad de niños en espera se debe a que las cardiopatías son las malformaciones más comunes en recién nacidos. Al año, según datos de este hospital, nacen alrededor de 1,200 con esa condición de salud.

“Las cardiopatías congénitas son el defecto número uno al nacer. No es cáncer, no es parálisis cerebral, no es distrofia muscular, no es nada de eso. Si va a nacer un niño con un problema, será con una cardiopatía”, confirmó la coordinadora de Heart Care International, Betsy Tirados.

Ayer se practicó la última cirugía del programa a un recién nacido, de cinco días, que padecía de una transposición de las arterias principales del corazón; la arteria aorta y la pulmonar estaban invertidas. Su caso fue uno de los más críticos y complicados de operar. Tirados aseguró que esta condición representa la muerte para un bebé.

Durante los procedimientos, los especialistas no descartaron posibles complicaciones en el quirófano y en la etapa posoperatoria, aceptó Tirados.

El personal que colaboró en estas intervenciones estaba conformado por un equipo de 30 extranjeros, entre ellos médicos, anestesistas, enfermeros y técnicos respiratorios de Heart Care. Además del apoyo de 20 cirujanos y paramédicos del hospital, encabezados por el cardiólogo pediatra Mauricio Velado.

El equipo de Heart Care International, además del grupo de especialistas, aportó los medicamentos que varios de los niños necesitaban para controlar los síntomas de las cardiopatías. Tirados incluso comentó sobre 15 parches para corazón valorados en $195,000, que fueron donados por diferentes hospitales de Estados Unidos a la fundación.

Heart Care International colabora con Sana Mi Corazón desde 2004 con visitas anuales para realizar las operaciones de corazón. La colaboración también incluye la capacitación a médicos nacionales en el tema de cardiopatías congénitas y la especialización en el extranjero.

El 21 de mayo inició la jornada de cirugías de corazón abierto, la décimo cuarta hecha en las instalaciones del Bloom. El apoyo incluye los gastos de alimentación de los familiares del menor intervenido, el equipamiento médico necesario para realizar las cirugías, hasta los gastos de aduana para ingresar el medicamento al país.

“Nosotros también cubrimos el pago de taxis para que los niños puedan regresar cómodos después de la cirugía”, agregó Aguirreurreta de Sana Mi Corazón.

En febrero se realizó la jornada de cateterismo cardiovascular en el Hospital de Diagnóstico, y el objetivo que tienen es mantenerlo durante el resto del año.

Asimismo, la directora explicó que necesitan reunir alrededor de $500,000 a $700,000, con un gasto promedio de $3,800 por cada menor para operar a 150 por año.

En este tiempo realizan dos jornadas orientadas a problemas cardiovasculares en menores de edad: en las instalaciones del Centro de Diagnóstico para los cateterismos y las de corazón abierto en el Hospital Bloom.

Sana Mi corazón fue fundada en el 2000 con el objetivo de reducir el número de infantes con cardiopatías en el país, y prolongar su esperanza de vida.

Se mantiene realizando actividades de recaudación de fondos para cubrir con los costos de las cirugías, además de recibir la ayuda monetaria de diferentes empresas del país.

“Queremos agradecer el apoyo de Heart Care, sin ellos no fuera posible llevar a cabo esta obra. Asimismo, agradecemos a las autoridades de salud y del hospital quienes apoyan muchísimo”, finalizó Aguirreurreta.
 

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