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Una condena que nadie paga

Un pandillero fue absuelto del delito de extorsión por el Juzgado de Sentencia de Ahuachapán, pero tras una apelación de la Fiscalía, una cámara de lo Penal lo condenó a 15 años de prisión. No ha sido recapturado.
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Ilustración de LA PRENSA/Moris Aldana

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Carlos René Romero Peña es conocido como “Pan Yoyo”. Este sujeto fue detenido por las autoridades cuando huía con un paquete que simulaba tener $500 exigidos a una víctima de extorsión. Al hombre de 37 años, de piel morena y baja estatura lo capturaron el 25 de julio de 2016 por la tarde, en las inmediaciones del chorro público del barrio La Vega, en el municipio de Concepción de Ataco, en Ahuachapán.

Junto a “Pan Yoyo” fue detenido un adolescente de aproximadamente 16 años que era su cómplice de fechorías.

Ambos son miembros de una estructura de pandilla que se encarga de exigir, bajo amenazas, el pago de extorsiones a varios comerciantes en el centro del municipio de Ataco, donde existen varios restaurantes, hoteles y ventas de artesanías, entre otros negocios, señaló el fiscal encargado del proceso contra “Pan Yoyo” durante la vista pública (juicio) desarrollado en el Juzgado de Sentencia de Ahuachapán.

El caso parecía una condena asegurada para Romero Peña, ya que la fiscalía contaba con prueba testimonial, pericial y documental contra el imputado. El fiscal hizo desfilar a los agentes que integraron el operativo de captura, también contó con el relato de la víctima conocida dentro del proceso con la clave Lilian.

Además, presentó los billetes que aparentaron estar finamente apiñados en el interior de una bolsa y con la cual se simuló el pago del dinero exigido a la víctima por los pandilleros para que respetaran su vida y la de su familia.

Todo estaba encarrilado para que el tribunal de Sentencia emitiera un fallo condenatorio en contra del pandillero.

Sin embargo, la fiscalía se llevó una sorpresa cuando el 11 de agosto de 2017 el juez absolvió de cargos a “Pan Yoyo”, quien al saberse libre de cargos, estrechó la mano de su defensor y sonrió tras escuchar las palabras del juez de Sentencia.

“Esto fue un duro golpe. A nuestra consideración, se mandó un mensaje sumamente negativo a la población que cree en el sistema judicial, porque se dejó en libertad a alguien que claramente estaba cometiendo un acto tan reprochable como la extorsión”, manifestó un fiscal.

Desde el momento de la lectura de la resolución, los fiscales de la Unidad de Patrimonio Privado mostraron su descontento por la resolución del juzgador y así lo manifestaron en un recurso de apelación que presentaron tres días después ante la Cámara de lo Penal de Ahuachapán.

“Tras ser declarado libre por el Juzgado de Sentencia, los fiscales del caso decidieron apelar esa resolución a la Cámara de lo Penal, que analizó en qué se basó y por qué el juez de Sentencia favoreció con esa resolución al delincuente, la cual no va en contra de la fiscalía, sino en contra de las víctimas”, expresó uno de los fiscales del caso.

Tras cinco meses, el tribunal superior ordenó que se revocara la libertad otorgada a “Pan Yoyo” por el Juzgado de Sentencia. El pasado 12 de enero, la cámara resolvió que Romero Peña debía pasar 15 años encerrado en el penal de Izalco, Sonsonate, lugar donde permaneció mientras se desarrollaba el proceso penal en su contra, antes de ser liberado.

Sin embargo, al momento de la resolución de la cámara, el pandillero acusado de la extorsión ya se había perdido de la vista de las autoridades y hasta la fecha no ha sido ubicado.

“Cuando la cámara revoca, también impone una condena de 15 años. Los magistrados dicen que no entienden cómo el juez no dio la importancia respectiva a las pruebas presentadas y deciden dejar sin efecto la resolución del Juzgado de Sentencia. Al final, la cámara le hizo la plana el Juzgado de Sentencia”, comentó uno de los fiscales.

Ahora, por orden del tribunal superior, la PNC busca a “Pan Yoyo” para que pague su condena, sin que hasta la fecha se tenga información de dónde está.

El delincuente, que fue capturado en flagrancia durante una entrega controlada de dinero y a quien un juez dejó en libertad a pesar de contar con las pruebas que lo señalaban como culpable del delito que se le imputaba, sigue libre y sin pagar la condena que le fue impuesta.

Pruebas 
 Según la fiscalía, el juez de Sentencia no evaluó las pruebas presentadas en contra el imputado.

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