Una soldado japonesa que forma a estudiantes jugando el tenis de mesa

Jugadora de tenis de mesa desde los 10 años de edad y miembro del Ejército de Japón, la joven Mayu Osawa es además desde hace año y medio una maestra de dicha disciplina en el Centro Escolar Miguel Elías Guillén, en Nueva Concepción, Chalatenango, donde también da clases del idioma japonés.
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Su llegada a El Salvador se canalizó a través del voluntariado de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA, por sus siglas en inglés), al que se inscribió después del servicio militar, para compartir su conocimiento y colaborar con el desarrollo de otras personas.

Cuando le dijeron que sería destacada en nuestro país, al que desconocía, buscó en internet para conocer sobre el mismo y la primera información que encontró fueron noticias sobre la inseguridad, pero eso no la detuvo en su decisión de venir y convertirse en la maestra de casi un centenar de alumnos de educación básica en Nueva Concepción.

Pero su primer destino como voluntaria japonesa fue el municipio de Perquín, en Morazán, después fue trasladada a Nueva Concepción, donde pasa sus mañanas y tardes entre las mesas, raquetas y la pelotita blanca, compartiendo sus técnicas.

“Yo estudié Cooperación Internacional en Japón, por eso yo quería ir a otro país para ayudar y enseñar algo. Estaba en el Ejército de Japón y fui a Haití a ayudar por el terremoto, JICA me mandó a El Salvador, yo busqué en internet y solo salió que es peligroso, pero ahora me ha cambiado eso”, dice sonriente Mayu Osawa.

Uno de los aspectos que más le han llamado la atención es el trato que recibe. Le gusta que la saluden cuando camina por las calles, y que sus allegados siempre estén pendientes de ella. “La gente es muy amable, me preguntan de dónde vengo, qué quiero”, cuenta la voluntaria.

Sobre el deporte que enseña a los estudiantes, Osawa señala que el tenis de mesa permite a quienes lo practican ser disciplinados y desarrollar habilidades físicas y de concentración, considerando que el salvadoreño tiene características físicas para convertirse en buenos tenismesistas.

A través de este deporte los estudiantes pueden gastar sus energías y también aprenden a concentrarse, pensando en las jugadas que realizarán para ganar, aunque la maestra nipona también dice que, como en todo juego, también se aprende a aprender y a prepararse para ser mejor.

Como condición, los estudiantes que forman parte de las clases deben llevar buenas notas en sus materias. Como consejo extradeportivo, Masawa les pide que se diviertan practicando, pero “hay que pensar en el futuro, ellos siempre piensan solo en el ahora, pero quiero que piensen en el futuro, que se preparen, que estudien mucho”.

De El Salvador disfruta del clima y sus comidas, como los frijoles y las pupusas de camarón, su platillo preferido; además de la amabilidad de las personas. Una de sus anécdotas es de cuando el autobús en que viabaja a la zona oriental tuvo desperfectos mecánicos y los pasajeros estuvieron prestos a ayudarle a abordar otra unidad para llegar a su destino.

Ahora, casi al cumplir el tiempo de su voluntariado fuera de Japón, asegura que si pudiera se quedaría.

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