Lo más visto

Más de El Salvador

Violencia contra las mujeres: Extorsión sexual

ONU Mujeres en El Salvador señala que el país cuenta con un buen marco legal de protección a las mujeres, pero aún falta superar cuellos de botella en el acceso a la justicia, comenzando con la denuncia.
Enlace copiado
Violencia contra las mujeres: Extorsión sexual

Violencia contra las mujeres: Extorsión sexual

Enlace copiado
La situación de inseguridad en El Salvador preocupa no solo a instituciones nacionales, sino también a entidades internacionales como ONU Mujeres, particularmente por la forma que adopta la violencia contra las mujeres y el cometimiento de delitos sexuales que trasciende a la ya conocida violencia intrafamiliar.

“Es una violencia que proviene sobre todo de las maras o pandillas en las comunidades. Hay una especie de extorsión sexual que se manifiesta con presión que las maras hacen sobre las mujeres en las comunidades y sobre todo las mujeres jóvenes. Nos preocupa mucho porque esto afecta a adolescentes y jóvenes en las comunidades”, dijo Ana Elena Badilla, representante de ONU Mujeres en El Salvador.

La presión que ejercen los grupos delincuenciales sobre la población femenina en las comunidades donde tienen presencia las empujaría a ingresar a las pandillas, a ser utilizadas como objetos sexuales, a cometer ilícitos de introducir objetos prohibidos en los centros penitenciarios o, incluso, ser forzadas a la visita íntima.

“Esto nos preocupa porque sentimos que el Estado está menos preparado para abordar esta forma de violencia”, señaló Badilla.

Según datos brindados por el observatorio de la violencia de género de la Organización de Mujeres Salvadoreñas (ORMUSA), en el primer trimestre de 2016 la Policía Nacional Civil (PNC) registró 1,007 denuncias por diferentes delitos contra las mujeres, alrededor de 11 denuncias diarias, sobre feminicidios, violencia intrafamiliar, mujeres desaparecidas y delitos sexuales, que incluyen violación en menor e incapaz, agresión sexual en menor e incapaz, violaciones y estupro.

De esos, 484 fueron delitos sexuales, 94 mujeres desaparecidas, 232 denuncias de violencia intrafamiliar y 197 feminicidios.

De los delitos sexuales reportados de enero a marzo de este año, 172 fueron por violación en menor e incapaz, 170 casos de estupro, 76 violaciones y 66 agresiones sexuales en menor e incapaz. El 42.35 % de las denuncias ocurrió en los departamentos de La Unión, La Libertad y Cabañas. Luego están Usulután y San Miguel.

Mientras que las Unidades de Atención Especializada para las Mujeres de la Procuraduría General de la República (PGR) atendieron 1,590 solicitudes en el primer trimestre de 2016, las cuales comprenden servicios solicitados por primera vez, en reinicio y las asesorías legales, psicológicas y sociales. De esos servicios, en violencia intrafamiliar fueron 405 casos, por atención de violencia de género 47 y por atención en discriminación tres casos.

Además, preocupa el aumento de las muertes violentas de mujeres en el país, que según el observatorio de ORMUSA aumentó 140.24 % en comparación al primer trimestre de 2015, cuando hubo 82 feminicidios.

ONU Mujeres señala una descoordinación en la tipificación de las muertes violentas de mujeres como feminicidios, ya que no todas son procesadas así por la Fiscalía General de la República (FGR). Otra brecha es el procesamiento en los tribunales.

“En efecto, hay una larga cadena que al final termina en muy pocas condenas por esos feminicidios. Lo que está pasando es que hay una gran impunidad, porque muchas de estas muertes violentas de mujeres están quedando en la impunidad. Es necesario revisar todo este sistema de justicia y cómo se articulan unas instituciones y otras”, dijo Badilla.

No obstante, destaca como avance del país el marco legal de protección de las mujeres a través de la Ley de Igualdad, Equidad y Erradicación de la Discriminación contra las Mujeres (LIE) y la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres (LEIV).

“El Salvador ha ido creando un marco legal y un marco institucional que debería ser capaz de dar respuesta a esta situación de violencia; sin embargo, todavía hay lo que podemos llamar cuellos de botella o vacíos que es necesario resolver”, comentó.

Incentivar denuncia

También destaca los esfuerzos que hacen instituciones del Estado por facilitar la denuncia de los casos de violencia contra la mujer y las atenciones que se le dan a la población femenina, como el programa de Ciudad Mujer, los proyectos del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (ISDEMU) y el establecimiento de la Unidad Institucional de Atención Especializada a las Mujeres en Situación de Violencia en la Oficina de Denuncia y Atención Ciudadana (UNI Mujer ODAC) de la PNC, que actualmente funciona en 20 delegaciones.

ONU Mujeres colaboró junto a otras organizaciones de la sociedad civil y la PNC en los lineamientos de abordaje y el perfil que deben tener estas unidades. Instalación, equipamiento y formación del personal rondan entre $30,000 y $50,000 cada una.

La formación son cursos sobre el tema de violencia y derechos humanos, para dar atención especializada sin revictimización ni poner en mayor riesgo a la víctima. “Los agresores pueden estar vinculados a maras también y eso la coloca a ella en un riesgo mayor que si es una persona que no está en una mara”, indicó Badilla.

En algunos de los casos se colaboró con el establecimiento de servicios de agua y luz para las unidades. Actualmente trabajan en abrir la de Santa Ana.

Tags:

  • onu
  • extorsion sexual
  • violencia intrafamiliar
  • pandillas
  • mujeres

Lee también

Comentarios