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Violencia frena el empoderamiento de las mujeres

ONU Mujeres apoya programas que fortalecen las iniciativas productivas y empoderamiento económico de las mujeres, que actualmente representan el 53 % de la población.
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Programas.  Ana Elena Badilla, representante de ONU Mujeres en El Salvador, destacó algunas iniciativas que se realizan para apoyar a mujeres.

Programas. Ana Elena Badilla, representante de ONU Mujeres en El Salvador, destacó algunas iniciativas que se realizan para apoyar a mujeres.

Violencia frena el empoderamiento de las mujeres

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Tener acceso a créditos, apoyo para emprendimientos productivos, acceso a legalización de propiedad y a prestaciones económicas son algunas de las acciones que la Entidad de la Organización de Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer (ONU Mujeres) apoya en El Salvador para avanzar en el empoderamiento de las mujeres; sin embargo, destaca que la violencia del país frena este proceso, por lo que los desafíos todavía son grandes y la situación fiscal y de inseguridad no los hacen más fáciles.

Este año, la ONU adoptó como tema para la conmemoración del Día Internacional de la Mujer el empoderamiento de las mujeres. La inserción dentro del mercado laboral o productivo de la población femenina salvadoreña aún es bastante precaria, a pesar del rondar el 53 % de la población del país.

“La mayoría de las mujeres están insertas en el sector informal, un tercio de las mujeres constituye trabajadoras en el sector informal en el cual sabemos que no tienen garantizados ni sus salarios mínimos ni más prestaciones laborales y sociales. Hay una gran desventaja en ese sentido”, dijo Ana Elena Badilla, representante de ONU Mujeres en El Salvador.

Agrega que la brecha salarial de las mujeres con relación a los hombres ronda el 18 % y 20 % de ingreso menor. Mientras no se resuelvan temas como la crisis fiscal y el tema de pensiones, considera que “se hace difícil enfrentar, particularmente, las necesidades económicas de las mujeres”.

Se añade que la inseguridad, principalmente en el tema de las extorsiones, no deja de ser como un freno para lograr el empoderamiento de la mujer.

Con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) realizaron un programa de apoyo a 35 grupos de mujeres en Usulután y Morazán. En la zona de Jiquilisco, un grupo de mujeres productoras de camarón tuvo dificultades en la comercialización de sus productos al estar en un territorio con presencia de grupos delictivos, pero lograron colocar sus productos por medio de intermediarios.

“Sin duda alguna la violencia es un factor que obstaculiza a las mujeres para poder desarrollar sus iniciativas productivas, sus actividades económicas. Y a la vez, el empoderamiento económico constituye un factor fundamental para que las mujeres puedan enfrentar la violencia”, dijo.

Apoyos productivos

No obstante, destaca algunos esfuerzos con la cooperación extranjera y entidades gubernamentales, como el “Fondo Mujer”, que iniciaron el año pasado con un fondo de $500,000 de la cooperación italiana para brindar créditos con tasas preferenciales para las mujeres. “Hemos abierto dos ventanillas de crédito en Usulután y en San Miguel, para beneficiar sobre todo a mujeres de sectores rurales y mujeres más excluidas, en áreas más excluidas, para generar oportunidades económicas con ellas”, afirmó.

Algunas utilizan los créditos para el área de producción de alimentos y otras en áreas no tan comunes, como una profesional de la medicina que lo utilizó para instalar un consultorio médico. Este año espera sumar $3 millones de la Unión Europea.

Otra medida que considera importante es el tema de titulación de tierras a nombre de las mujeres. El año pasado el Instituto Salvadoreño de Transformación Agraria (ISTA) habría otorgado 500 títulos de propiedad a mujeres, señaló Badilla.

Mientras que con la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (CONAMYPE) apoyan en fortalecer las capacidades de mujeres artesanas, principalmente indígenas. “Además de ser mujeres, que ya de por sí significa colocarse en una situación de desventaja frente a los hombres en la sociedad sobre todo en el mundo económico, el ser una mujer rural, el ser una mujer indígena le significa a las mujeres mucho más desventajas, porque tienen altos grados de analfabetismo, porque tienen menos acceso a la información, a los servicios, porque tienen menos acceso a las instituciones para solicitar apoyo”, dijo.

Otra área donde hay mucha participación de mujeres es el trabajo doméstico, se estima son 119,236 y cotizan activamente en el Seguro Social solo 1,574. Con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) dan asesoría a la Asamblea Legislativa para la ratificación del convenio 189 para equiparar las condiciones laborales de las personas que están en el trabajo doméstico con trabajadores de otros sectores.

Tags:

  • empoderamiento
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