“El cálculo de precio y el listado lo puede hacer cualquiera”

El reglamento de la nueva Ley de Medicamentos entró en vigor el pasado 29 de diciembre y en los primeros días de enero del presente año la Dirección Nacional de Medicamentos inició un proceso de consulta e información con los propietarios o representantes de farmacias, distribuidoras y farmacéuticas.
Enlace copiado
Enlace copiado
Alrededor de la ejecución de la nueva normativa se han planteado algunas preocupaciones, que van desde las relativas a la existencia de las medicinas en los inventarios de las farmacias y la reducción establecida del precio, hasta la posibilidad de que algún fabricante o distribuidor se retire del mercado.

José Vicente Coto, titular de la Dirección Nacional de Medicamentos, indicó que desde el año pasado las partes involucradas ya tenían claro que venía un ajuste del precio al promedio centroamericano y durante ese tiempo “no se hizo un esfuerzo por ajustar los inventarios y precios”.

Según el funcionario, la normativa entró en vigor en abril de 2012, la metodología se estableció hasta en diciembre y hubo entonces el espacio suficiente para que se readecuaran en tanto “el cálculo del precio y de listado lo puede hacer cualquiera”.

Durante su participación en la Entrevista en Línea de LA PRENSA GRÁFICA, Coto dijo ayer que incluso el año pasado registraron un incremento artificial de precios de algunos medicamentos, especialmente los que se prescriben para las enfermedades crónicas, por lo que la población comenzó a percibir que en lugar de un descenso la ley les había elevado el precio.

Más que amenazar con el supuesto retiro de algunos fabricantes y distribuidores, o advertir supuestos intentos de quebrar a las farmacias, Coto sostuvo que lo que debería ocurrir es que el precio del medicamento baje en todo el eslabón y para eso “todos deberían sentarse... y asumir que debe haber un descenso”.

“No se trata de quebrar a nadie, sino de que el salvadoreño aspire a comprar medicamentos (con precios) así como se compran en Guatemala o en Nicaragua”, indicó.

Pero si existiera un posible escenario del retiro de un laboratorio o una farmacia que no quiera vender más un producto determinado, Coto dijo que cuentan con una estructura de inteligencia que les permitirá advertir con suficiente tiempo esa probabilidad a través de los inventarios y buscar opciones de importación.

El profesional consideró que la legislación lo que está haciendo es “establecer un techo del precio final de la cadena” tomando como referente Centroamérica y está determinado, añadió, que de acuerdo con algunos estudios las farmacias tienen aproximadamente el 25% del precio, las distribuidoras el 15% y los laboratorios el resto.

A diferencia de lo que se ha decidido en El Salvador, explicó Coto, en Ecuador y Nicaragua lo que hicieron fue establecer la regulación del precio en cada uno de los eslabones.

Genéricos y originales

El director de Medicamentos insistió en el tema de las percepciones de la población sobre la calidad de los productos originales y genéricos, a raíz de lo que algunos médicos han sugerido al paciente de que “el único medicamento bueno es el caro y orientar así la compra”.

En los países desarrollados, como Estados Unidos, los fármacos genéricos tiene un mercado del 90% y en Inglaterra es del 85%, apuntó el funcionario al reflexionar que a nadie, por ese hecho, se le ocurre advertir que “esos países se han acomodado a tener productos malos”.

Coto consideró que está demostrado que la calidad no es patrimonio del que investiga, sino de quien produce, pero aun así en El Salvador las medicinas genéricas solo cubren el 10% del mercado.

“El subdesarrollo de un país está asociado a la venta de productos de marca”, concluyó el director de Medicamentos.

Tags:

  • Medicamentos
  • precio
  • reglamento
  • ley
  • farmacias

Lee también

Comentarios

Newsletter