“Los narcotraficantes han bajado, en búsqueda de nuevos territorios”

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, advirtió en Naciones Unidas: “Sin el apoyo franco y decidido de los países consumidores de drogas, sin el compromiso inequívoco de esos grandes mercados, no podremos llevar adelante con éxito nuestra buena batalla”.
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“Los narcotraficantes han bajado, en búsqueda de nuevos territorios”

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Según el mandatario, la región unida –junto con México y Colombia– ha acordado políticas conjuntas, pero se necesita que les acompañe y se sume a esa batalla Estados Unidos.

El llamado partiría de una realidad de violencia que se expresa en México, Guatemala y Honduras. Ayer, en la Entrevista en Línea de LA PRENSA GRÁFICA, Douglas Moreno, viceministro de Justicia y Seguridad, reiteró sobre lo que llamó “la descomunal y descontrolada presencia del narcotráfico en México” y la respuesta del Gobierno (de ese país) mediante diversas acciones.

El enfrentamiento, precisó, es de tal magnitud que México “está determinado a que se salven algunos estados y en otros se libre una guerra contra las drogas. Centroamérica no puede caer en eso, de que será Guatemala o El Salvador el centro de la lucha, somos cinco países que debemos librar esa batalla rápido”.

De acuerdo con el funcionario, esos hechos están generando el “efecto vejiga”; es decir, que a medida aumenta la presión se genera “una bajada de narcotraficantes (en la región), buscando nuevos territorios, concretándose en Guatemala”.

Esa lucha regional, agregó, requiere de recursos económicos y asistencia técnica, pero también de la fuerza institucional; por ello en El Salvador se hace “una pelea frontal, porque las instituciones no se corrompan”, a diferencia de lo que ha ocurrido en México.

Añadió que la debilidad institucional o la corrupción en México, Guatemala y Honduras es tal que “ha significado la captura de funcionarios de alto nivel” y han ocurrido fugas masivas o masacres, lo que indica “una debilidad institucional plagada por la corrupción”.

Trata de personas

La trata de personas es otro tema que preocupa a los titulares de Seguridad, en tanto supone un delito que está vinculado al narcotráfico y al tráfico de armas, y su ataque frontal no solo requiere de una legislación, sino también un cambio de enfoque cultural de los aplicadores de la justicia.

Se han tenido casos judicializados, advirtió Moreno, en los cuales los jueces sostienen que la persona se quería prostituir por voluntad propia a pesar del aporte de pruebas que confirmarían que la víctima fue obligada a la explotación sexual.

En El Salvador se estima que están en la fase de investigación 13 casos de trata de personas cada año, pero solo tres o cuatro son judicializados, ya que las autoridades admiten que se trata de delitos muy complejos que demandan de mucha capacitación de quienes son responsables de la aplicación de la ley.

El funcionario agregó que lo difícil del delito es que también las personas involucradas no son “necesariamente oscuras… hay mucha gente de traje y corbata, especialmente de iglesias”.

Para dimensionar la problemática, el viceministro hizo referencia a que la trata de personas no solo afecta a niñas o niños menores de edad o mujeres adultas, sino también a hombres. Recordó el caso de un hombre originario de Honduras que estaba siendo “drogado y vendido en el país”, mientras en la ciudad de San Miguel se registró el caso de una menor de tan solo ocho años que también era vendida “hasta 40 veces” al día.

“Cuando venden una dosis de droga es una vez y cuando venden una persona, la venden hasta 40 veces al día”, reflexionó el funcionario para tratar de dimensionar un problema social que a escala internacional se le ha denominado la esclavitud del siglo XXI. Moreno manifestó que en ese contexto esperan desarrollar antes de 2014 una ley especial.

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