Lo más visto

Más de Farándula

Armando Solórzano, un cantante y compositor auténtico

El cantante y compositor salvadoreño, Armando Solórzano, tiene una larga trayectoria musical. Su innegable talento y autenticidad lo han llevado a seguir plasmando su esencia en sus canciones. ¡Conócelo!
Enlace copiado
Enlace copiado
La música lo cautivó desde que era un niño, casi sin darse cuenta. Armando Solórzano nació el 4 de octubre de 1974 y es el segundo de tres hermanos. Creció en la colonia IVU, de San Salvador, espacio en el que floreció su gusto por la música y en el que empezó a descubrir su talento para cantar y para escribir canciones. “Mis hermanos y yo acostumbrábamos a cantar en el apartamento donde vivíamos. Pasábamos cantando toda la tarde y para nosotros era normal, a mí me gustaba componer canciones, pero en aquel momento eran canciones sobre la familia, tenía la facilidad para inventarme las letras”, recuerda. 
 
Influenciado por las voces de Emmanuel, de Michael Jackson y por la música en inglés, Armando asumió su amor por la música inconscientemente; aprendió a tocar una guitarra que había en su casa y veía a uno de sus tíos que cantaba en las calles de la colonia con su guitarra, como un referente. Esta significó una antesala de la trayectoria que construiría. 


Su primer escenario
Armando seguía su motivación musical tomando clases de guitarra y con el apoyo de su hermano en estos primeros pasos. Recuerda que su primera experiencia en un pequeño escenario fue en la escuela en la que estudiaba, Fe y Alegría, donde junto a su hermano cantó rancheras en algunas ocasiones. Sin buscarlo, a sus 11 años, le llega la primera oportunidad para unirse a una banda y mostrar sus talentos. Se trataba de Metallics, un grupo coreográfico de niños que había nacido en la colonia Santa Anita, vecina a la IVU. En el grupo nadie cantaba y con el ingreso de Armando, él se convirtió en la voz de este y a partir de ese momento se modificó el formato de Metallics. “Ahí empezaba yo a componer letras; con Metallics hubo buenas presentaciones, una de ellas fue en el colegio Santa Catalina, en San Jacinto, un colegio de niñas, y hubo un lleno total. Eso fue sorprendente para mí, ahí desperté con lo que significaba el poder del escenario, de comunicar”, recordó. 
 
La Construcción de una carrera musical
Tras tres años en Metallics, este talentoso salvadoreño estaba listo para dar el siguiente paso: grupo Macho. A los 15 años, el cantante descubrió lo que implica vivir de la música, pues en grupo Macho tuvieron presentaciones en diversas ciudades del interior del país. Sin embargo esta experiencia solo duró un año. “(En este grupo) tuve algunas buenas experiencias, pero también tuve malas, especialmente con el estudio, porque ese año que estuve en el grupo lo aplacé en la escuela”, dijo. A pesar de la libertad que desde muy pequeño tuvo y en medio de un período de guerra en el país, Armando tenía claro que sus estudios académicos eran la prioridad, por lo que también rechazó pertenecer al grupo Espíritu Libre. No obstante, el camino de la música siempre buscaba conectarse con sus objetivos y recibió del músico Víctor Tomasino la oportunidad de ingresar a la Orquesta Santa Cecilia, la banda musical de ese colegio, donde fue becado para estudiar el bachillerato. En la banda descubrió un nuevo escenario y encontró la inspiración para dedicarse seriamente a la música.
 
Causa y Efecto y el boom de Armando 
Consciente de que quería iniciar un proyecto musical, Armando Solórzano grabó su primer disco titulado “Enséñame a volar”, cuyo primer sencillo, “Sueña para mí”, fue lanzado en la radio Súper Stereo, teniendo un buena aceptación del público. 
 
En la búsqueda de las personas idóneas que orientaran su carrera y el género musical para trabajar un nuevo proyecto en solitario, Armando conoció a Benjamín Melara y a Diego Archer en 1997, ambos con las mismas aspiraciones. Ninguno cantaba y Armando constituyó la pieza perfecta para armar una banda: Causa y Efecto. El primer éxito de esta fue el sencillo “Por amor”, que tenía impregnado el toque del género pop que distinguía a Armando.


 
A la banda se incorporó el músico Ricardo Guido, y más consolidados empezaron a trabajar un nuevo disco, pero el esfuerzo fue en vano porque ninguna canción sonó. En ese lado de frustración, Armando compuso la canción “La chispa de mi vida”, un potencial éxito que, tras seis meses en Londres, decidió lanzar, en 2001, pero bajo el nombre de Causa y Efecto. Esta canción los posicionó y le dio una nueva perspectiva al grupo, dándoles la oportunidad de cantar en diferentes bares y lugares. La banda fue telonera de grandes artistas, entre ellos Juanes, Elefante y Maná. Sin embargo, las diferentes proyecciones de cada miembro impulsaron a Armando a dejar la banda e iniciar una carrera como solista y entre 2004 y 2008 Armando lanzó las canciones “Sí, como no”, “La Morena”, “Fantasma”, “Viejos amigos” y otras, así como los discos “Fantasma” y “Leyenda”.
 
La nueva faceta 
En 2009 el cantante viajó a Canadá a visitar a uno de sus excompañeros de la Orquesta Santa Cecilia, quien le mostró un poema de Roque Dalton para convertirlo en canción. De ahí surgió la canción “Desnuda” y la idea de crear el disco “Del poemario y otros lugares”, que contiene nueve canciones, entre poemas de Roque Dalton y otras de su composición. La versión en vivo de este material tuvo mayor aceptación, aunque no fue un camino fácil. “Ya no estaba en escenarios masivos, pero empecé a ganar escenarios más bonitos, más íntimos, pero con gente más comprometida con la música”, apuntó.
 
Para crear su más reciente trabajo discográfico, Armando Solórzano se mudó al mar durante un tiempo y en octubre de 2015 empezó a grabar “Versos para el mar”, un disco que contiene ocho canciones inspiradas en el mar. En diciembre lanzó su primer sencillo “Tres delfines”. “Hoy hago música que realmente me gusta y no hago canciones para satisfacer algunos gustos; lo que he hecho es buscar identidad en mis canciones, en mi música, en mi forma de escribir, y lograr que al escuchar el producto que estoy haciendo la gente diga: ‘Eso es Armando Solórzano’”, finalizó, respaldado por una trayectoria llena de experiencias y aprendizaje.
 
“Si sigo estando en la música es porque voy a hacer lo que me gusta. Busco que mis canciones sean honestas, que tengan algo que contar, que tengan alma y un sentimiento que transmitir para que la gente las haga suyas”. 

“Leyenda”
2005. Luego de lanzar “Fantasma”, su segundo disco como solista, Armando Solórzano publicó a finales de 2005 “Leyenda”, su tercer material, del que se desprende el sencillo “Margarita” y de este se realizó el primer videoclip. 
 
“Versos para el mar”
2015. Del disco “Versos para el mar”, lanzado a finales de 2015, se han desprendido los sencillos “Tres delfines” y “Te necesito”, hasta el momento. Una guitarra pequeña, una guitarra electroacústica, un contrabajo y una isla percusiva componen los sonidos de estas canciones. 
 
Nuevos escenarios
Espacios diversos. Armando Solórzano, a sus 42 años de edad, pretende explotar el potencial de las plataformas digitales para que la gente conozca su música, pero también está en la búsqueda de escenarios, aunque pequeños, en los que valoren su talento.
Más sobre Armando Solórzano Conoce más sobre Armando Solórzano, su música y sus nuevos proyectos, en estas plataformas digitales: 

Sitio web: www.armandosolorzano.com.

Facebook: ArmandoSolorzano. 

 
 

Tags:

  • armando
  • artista
  • musica
  • canciones
  • autor
  • pop

Lee también

Comentarios