“Captar teatro me deja sorpresa”

Desde hace casi una década, René Figueroa decidió enfocar su cámara hacia un mundo artístico: el teatro. Dentro de poco, el fotógrafo llegará a las 400 obras captadas por su lente.

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René Figueroa dijo que ha sido fotógrafo prácticamente toda su vida. Contó que siendo muy pequeño le daba mucha curiosidad la cámara de rollo de su papá. Su primera foto la tomó cuando tenía cinco años. Aún la conserva. “En ella aparecen mis papás en la playa. Mi mamá sale partida casi por la mitad y mi papá dándome indicaciones. No esperé”, recordó. 
Desde entonces, no ha parado de tomar fotos. Como amante también del teatro, uno de sus proyectos es el de documentar obras.


¿En qué momento dices: “me quiero dedicar a la fotografía”?
Si hablamos de la fotografía, como forma de vida —no me gusta llamarlo de forma profesional—, donde decido que no me voy a desprender de la cámara, fue hace 15 años.

Ya en esta etapa, ¿qué buscabas fotografías de manera personal?
No tenía un interés en qué fotografiar, sino cómo fotografiarlo. Siempre intentaba buscar un lado diferente al de mi vista. Tenía la tendencia de inclinar la cámara, que es algo que posteriormente me di cuenta de que las personas que no conocen composición y tips fotográficos en cuanto a la estética tienden a hacer eso. Lo hacen para darle personalidad a la foto. Yo hacía eso.

Ese interés por un ángulo diferente, ¿se mantiene?
Sí, es mi recurso principal. Buscar un ángulo que no sea obvio. No me gusta reproducir tal cual lo que vemos. Por supuesto, hay excepciones. Porque a veces hay acciones sumamente atractivas, ya tienen un gran impacto independientemente de cómo lo tomés.  Yo busco darle otro carácter a través de la composición, el punto de vista o incluso la iluminación.

¿Cuándo empieza el proyecto de fotografiar obras de teatro? 
Empiezo a hacer obras de teatro desde 2008. Los primeros dos años soy un espectador captando obras, así surgen mis primeros registros. Luego en 2010 se me ocurre llegar a los teatros con el objetivo de capturar retratos de actores y actrices tanto en escena, como en camerinos para una exposición. Cuando empiezo a penetrar en ese mundo y cómo funciona, ya el proyecto de la exposición pasó a segundo plano y decidí hacer proyecto de vida cubrir teatro. La idea es tener un registro documental del teatro que se hace en el país.

Has fotografiado en diferentes lugares, ¿cuáles ha sido el más inusual?
Es el teatro de calle, sobre todo al interior del país. Pero el lugar que me tiene más atrapado es en San Antonio de los Ranchos, Chalatenango. Ahí, TNT (Asociación Tiempos Nuevos Teatro) tiene una salita en su centro cultural, donde presentan teatro y otras disciplinas artísticas; es pequeña y de pocos recursos, pero muy bonita. Hacer fotos ahí es satisfactorio.

¿Qué te ha dejado este recorrido de casi 10 años por los teatros?
Yo soy consumidor de teatro por influencia de mi papá desde pequeño. En 2008 se unen la fotografía y el teatro. Consumir teatro a través del lente, lo que me deja es sorpresa. Cuando uno fotografía, cierra encuadres y uno pierde lo que pasa alrededor. Además con esta experiencia puedo decir que hay mucha calidad.

¿Y qué obras te gusta captar?
Como espectador, me gustan las obras que te hacen reflexionar. Ese es mi teatro favorito. Pero, como fotógrafo, me gusta fotografiar toda obra. ¿Por qué? Porque me gusta captar la esencia de la obra. Y me gusta ser creativo. No veo la obra antes.

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