Comentario sobre los proyectos salvadoreños

Miembro de Grupo TEAEn términos generales, los proyectos salvadoreños presentados en la Bienal Centroamericana mantienen un denominador común: el desarrollo de propuestas que invitan a establecer un diálogo personal con las obras, en cuanto estas enuncian aspectos relacionados con cuestionamientos de índole cultural, social o con procesos de identidad.
Enlace copiado
Enlace copiado
La pieza de Melissa Guevara, por ejemplo, se relaciona con su herencia cultural japonesa y el hecho de haber tenido una formación católica.

Mientras, Luis Cornejo claramente nos comenta la transculturación y sus connotaciones de identidad por medio de brillantes pinturas cargadas de ironía.

Las piezas fotográficas de Rodrigo Dada hablan sobre la fragilidad de las relaciones humanas y sobre un espacio interno sensible y pocas veces mencionado.

Eduardo Lytton también hace uso de la ironía para comentar el equilibrio precario que a veces existe entre la fe y la razón.

Mauricio Kabistan presenta una pieza de sonido, que toma como punto de partida una lista de nombres de víctimas inocentes del período del conflicto armado en El Salvador. El resultado consiste en sonidos abstractos e indeterminados que sin duda logran una poética “memorial”.

Por último, Danny Zavaleta grabó una conversación telefónica en la cárcel de mujeres de El Salvador entre una reclusa y su novio. Al escucharla, nos hacemos partícipes de una situación personal, de cierta manera indefinida, que nos confronta a una problemática social ajena, cargada de connotaciones y de interrogantes.

Tags:

  • Bienal Centroamericana
  • arte salvadoreño
  • Eduardo Lytton
  • pinturas
  • Mauricio Kabistan

Lee también

Comentarios

Newsletter