Farándula EntrevistaDinora AlfaroActriz de teatro

“El teatro va más allá de la razón. Toca corazones”

Con 23 años de carrera artística, Dinora Alfaro ha demostrado su habilidad actoral. En los últimos años, ha demostrado su versatilidad en dos nuevas facetas: en la dirección y en la dramaturgia.
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“El teatro va más allá de la razón. Toca corazones”

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Dinora Alfaro (San Vicente, 1973) ha dedicado más de la mitad de su vida a las tablas. Es licenciada en Periodismo con posgrado en Pedagogía y en Gerencia de Proyectos. Además, ha estudiado producción y dramaturgia en teatro. Alfaro cuenta con 23 años de trayectoria. La obra en la que debutó fue “El jardín de las angustias”, desarrollada con Filánder Funes. Fue un gran comienzo para Alfaro. La obra no solo se presentó en el país, sino que también en Guatemala y Francia. “Impactó de una manera distinta, porque no se estaba haciendo teatro de esa manera”, dice Alfaro. En ese montaje, ella bautizó a su personaje como “Martirio”.

En los últimos años no solo se ha dedicado subir al escenario, sino también a dirigir obras y producir textos. A pesar de esto, todavía no se considera una dramaturga. “Eso el público lo decidirá”, afirma. Para este año, volverá a presentar “La huida”, una coproducción entre Costa Rica y El Salvador, dentro de la temporada del Teatro Luis Poma.

¿Cuál ha sido la obra más complicada en la que ha participado?

Creo que una de las más complicadas fue la última, “La huida”. Hubo varios puntos de dificultad. Primero porque estuve a cargo de la dramaturgia junto con el costarricense Arnoldo Ramos; eran dos cabezas pensando una misma historia. Había actores ticos y salvadoreños además, por lo que tuvimos que trabajar aquí y allá. A eso se sumó que yo tenía que interpretar un personaje y tuve que desarrollarlo en corto tiempo, pero funcionó.

Ya no solo actúa, sino que ha probado la dirección y la dramaturgia. ¿Cómo ha vivido esas nuevas facetas?

El año pasado fue hermoso para mí. Dos espectáculos de mi autoría estuvieron en escena (“Lo que crece en mi jardín” y “La huida”). En esta última etapa estoy afanada en contar empezar las historias desde adentro. Más que contar algo personal, son los dolores de nación, de mujer, los de hija, de madre, de ser humano que necesitan salir.

¿Ha pensado en dejar la actuación para volcarse a la dirección o la dramaturgia?

Yo creo que mientras mi cuerpo aguante y mientras pueda voy a seguir en las tablas... Lo fabuloso de actuar es que el espectador te da energía. El teatro va más allá de la razón, toca el corazón. Y llegar hasta ahí es un privilegio.

Muchos la conocen por su trabajo en La Bocha. Esta compañía se destaca por su humor negro. ¿En sus propuestas propias lo mantiene?

Es difícil empezar a definirse en este proceso inicial. Al ver mis textos, veo que no se pierde la risa. Nunca veo a mis personajes derrotados. La risa es una manera de sobrevivir.

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