En Inírida están orgullosos de la 'Serpiente' que no han podido ver

Están felices porque aparecen los cerros de Mavicure, en la amazonía colombiana, pero piden que les proyecten la película.
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En Inírida están orgullosos de la 'Serpiente' que no han podido ver

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Jaime Córdoba Garrido no encuentra en español todas las palabras que en kurripaco sí para decir que la película 'El abrazo de la serpiente', nominada a los Premios Óscar, es una ventana al mundo para que la gente conozca la belleza del río Inírida.

Siente un orgullo tan grande que no le cabe en el pecho. Es un indígena musculoso, de mirada alegre, a quien se le estampa una sonrisa en la cara cuando le preguntan por la película en la cual se exhiben los majestuosos cerros de Mavicure. “Cuando vi los cerros donde me crié, me dio alegría. Para mí es como si estuviéramos adentro de la película. Son nuestro santuario, y ahora los muestran en cine. Nosotros no sabíamos que estaban grabando hasta que nos enteramos y no podíamos creerlo”, dice Córdoba.



Si bien reconoce que algunas comunidades indígenas critican el hecho de que en la película se hable de la Amazonía y no del Guainía, explaya los brazos para decir que él vive en una región que es una sola, tan grande como el universo mismo, “y el punto más bello es nuestro Guainía”.

Córdoba es capitán y representante ecoturístico de la asociación indígena Dumenal-Vitina, en Inírida. Desde su maloka en la capital de Guainía le dijo a EL TIEMPO que espera la noticia de que prontamente les muestren la película a todas las comunidades indígenas. “Yo le pediría al director que nos mandara la película en CD para poderla ver”.

Cristina Gallego, productora de la película, de hecho precisó que están preparando una gira de proyección para algunas comunidades indígenas en lugares donde no hay salas de cine y donde no se ha podido ver esta producción que está a un paso de hacer historia.

Sin embargo, Ciro Guerra, el director del filme, estuvo en Inírida y exhibió la película en una función cerrada a la que asistió Bilialdo Tello Toscano, director del Sena, quien triunfante exhibe su celular en el que guarda una foto de él y su esposa con Guerra.



"No creen en nadie"


En Inírida hay una vanidad apenas disimulable cuando se les pregunta a algunos de sus habitantes qué opinan de la película nominada al Óscar, aunque no tengan claro qué signifique ese premio.

Alcides Muñoz Rodríguez, habitante de Inírida, manifiesta: “Para nosotros los habitantes de Inírida es una satisfacción muy bonita, muy elegante. En las comunidades solo se habla solo de eso, de la película. Hay un personaje de la etnia cubeo, que hizo hasta tercer grado y ahora es un ejemplo para seguir, un buen líder, un buen papá”.

Andrés Gamboa, a su turno, habla de que la película es importante para incentivar el turismo en su región. “Es una oportunidad para el desarrollo del Guainía. Lo que se ve en la película son pequeñas partes de la riqueza cultural que tenemos”.



Fernando Peña se refiere a la importancia de que Colombia conozca las tradiciones de la población indígena. “Como colono de esta región es un orgullo que la gente vea la belleza de acá. Va a cambiar la visión frente a la comunidad indígena. Hay mucha ignorancia sobre cómo viven. Ojalá alguna entidad, luego de la película, se encargue de recuperar esa cultura ancestral que es patrimonio para todo el mundo”.

Si se les pregunta si la película se va a ganar el premio, Gilberto Moreno está convencido: “Ojalá se gane el premio porque esos cerros son lo más lindo del Guainía. Nunca había visto que algo de acá se viera a nivel internacional”.

Así como él, José Díaz, el motorista que lleva periódicamente a los turistas de aquí y de allá hasta Mavicure, se complace con lo que sucede con una región que se le quedó a vivir en el corazón, pese a haber nacido en Vichada.



“Es que la película es lo máximo. No la he visto, pero ojalá que en ella cuenten la historia de la Princesa Inírida. La indígena que fue encerrada por su padre en lo alto del cerro, por haberse enamorado de un hombre de otra tribu”, dice emocionado. Cuando se entera de que eso no se cuenta en la trama, entonces sonríe y menciona: “Es mejor porque se puede hacer una segunda parte”.

José prende el motor para ir más arriba, hasta donde comienzan algunos rápidos del Inírida, escenarios del filme. Atraca su pequeña embarcación en las faldas de la formación rocosa conocidas como tepuyes. “Estas piedras gigantes solo se encuentran en las Guyanas, Venezuela, Brasil y Colombia”, recita el motorista indicando que eso lo leyó en un periódico. “Y son las que se ven en la película, se las presento”, termina diciendo.


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  • el abrazo de la serpiente
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