Cultura Entrevista

Castellanos Moya: “Mis personajes tienen relación con el mal”

El escritor salvadoreño Horacio Castellanos Moya es descrito como un autor “incisivo” y “singular”. Su más reciente novela se titula “Moronga”, una obra en la que el pasado condiciona la vida de sus protagonistas: José Zeledón y Erasmo Aragón.
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Horacio Castellanos Moya es uno de los autores salvadoreños más destacados. Muchos relacionan su nombre con la novela “El asco. Thomas Bernhard en San Salvador”. El texto dio lugar a muchas controversias y amenazas que lo obligaron a abandonar El Salvador. Castellanos Moya estuvo 13 años en México. Pero ese no es el único país en donde residió. Costa Rica, Guatemala, Canadá, España y Japón son algunos lugares donde también estuvo. Eso sí: no dejó de escribir de su país. De hecho, su más reciente novela, “Moronga”, tiene como protagonistas a dos salvadoreños: José Zeledón y Erasmo Aragón. El escritor conversó con LA PRENSA GRÁFICA sobre su más reciente obra, previo a una actividad en la Internacional Libros y Regalos de Multiplaza, desarrollada ayer por la tarde. Hoy estará en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas a las 3:45 de la tarde.

¿Cómo se comienza a gestar “Moronga”? ¿Cuál es esa idea, anécdota o situación que le da vida?

Después de “El sueño del retorno” había estado como dos años sin escribir. Siempre llego a esas situaciones límites donde me digo que ya tengo que hacerlo. Tengo varias historias dando vueltas en la cabeza, queriendo salir. Y lo que salió fue el tono de voz del personaje que había sido el narrador de la novela anterior, Aragón. Así surgió “Moronga” en 2014. No sabía la estructura de la novela. Por lo general, no soy un hombre que trabaje con una racionalidad previa en cuanto a la estructuración de la trama. Primero desarrollé a Aragón, luego a Zeledón. “Moronga”, en síntesis, surge a partir del trabajo de personajes.

Los protagonistas José y Erasmo se relacionan de manera diferente con el pasado. El primero es atormentado por este, mientras que el segundo lo escruta. ¿Esto cómo condiciona su forma de ver el mundo y la vida?

Sí, los condiciona. Un personaje como José Zeledón, que trata de olvidar su pasado, de anestesiarse con su pasado, es un personaje que ve el mundo con sospecha en cuanto a que no quiere que lo alcance el pasado o la memoria. Un personaje como Aragón, al que le gusta hurgar en el pasado, es mucho más víctima de este, porque lo golpea y le da zarpazos inesperados.

De los dos, ¿cuál fue más difícil de construir?

Los dos me costaron por distintos motivos. La construcción de Zeledón solo se pudo producir cuando yo descubrí cómo él se había dado cuenta de que había matado a su madre por equivocación. Fue encontrar el resorte que me permitiera dispararme con él. Con Aragón fue encontrar cómo envejece una voz y una mentalidad y una forma de ver el mundo.

Portada de "Moronga"

Erasmo busca esclarecer la muerte de Roque Dalton. ¿Cree que algún día se resuelva el caso?

Es difícil saber. Me parece que hay una especie de negación en las fuerzas políticas de afrontar lo que pasó con Dalton...

Aragón no es el único personaje que ya había aparecido anteriormente en su obra. Zeledón estuvo en “El arma y el hombre”.

Estaba ahí como secundario y en “La sirvienta en el luchador”. También aparece en un cuento que publiqué en los noventa, “Némesis”.

¿Cómo explora el mal en este libro?

La afirmación de que yo como escritor me propongo a explorar el mal es demasiado. Digamos que los personajes que desarrollo tienen una relación con el mal. En el caso de Zeledón, el mal es la acción. Si él no se hubiera convertido en hombre de acción, no hubiera cometido esos actos. Eso no quiere decir que todo hombre acción sea malo. Para él, el mal es haber actuado, pero también es algo que viene del destino. En el caso de Aragón, el mal viene del narcisismo. Tiene mente narcisista. A Aragón el mal le viene del pensar.

¿En qué momento define el título?

Al comienzo. Son intuiciones.

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