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Pizarrín, el payaso que quería ser guerrillero

Carlos Sandoval, el payaso Pizarrín, sufrió un accidente cerebrovascular el domingo 7 de octubre por la mañana. Esta es una mirada a la vida de uno de los payasos más populares de El Salvador.

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Carlos Sandoval se alista para presentarse como Pizarrín. Foto LPG / Archivo

Carlos Sandoval se alista para presentarse como Pizarrín. Foto LPG / Archivo

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Desde el domingo pasado, Carlos Sandoval, el payaso Pizarrín, ha estado hospitalizado debido a un accidente cerebrovascular que sufrió en su casa, poco después del desayuno. Cientos de personas han mostrado su respeto y cariño por el artista, manifestando sus deseos de una pronta recuperación en su salud.

Pizarrín es hijo de José Antonio Sandoval, conocido como el payaso Pelele, uno de los artistas más veteranos de El Salvador, quien actualmente tiene 118 años de edad. De él recibió la herencia para convertirse en payaso, aunque su padre deseaba algo mejor para él, debido a los problemas económicos que podría enfrentar dedicándose a provocar risas.

Su esposa es Ana Leyda de Sandoval, quien también es artista. A ella la conoció en el circo Coreto, en Soyapango. Cuando unieron sus vidas, Sandoval ya era padre de tres niños. Juntos tuvieron cinco hijos. Su unión recibió algunas críticas, debido a que Ana Leyda era entonces menor de edad, según lo reconoció el mismo Sandoval.

Juntos han viajado a presentarse en Estados Unidos, en ciudades como Boston, Maryland, Las Vegas y Nueva York. 

Payaso Pizarrín
Pizarrín infla un globo en una celebración. Foto LPG / Archivo

Uno de los momentos más duros en la vida de Pizarrín fue el 22 de enero de 2010, pues ese día perdió a su madre y también falleció el payaso "Chirajito", amigo con el que compartió en el programa Jardín Infantil. "Me quedé huérfano de madre y amigo", comentaría.

Chirajito y Pizarrín
Chirajito y Prontito lucen reconocimientos entregados en Los Ángeles, Estados Unidos. Foto LPG / Archivo

Pizarrín fue reconocido en noviembre de 2012 por la Asamblea Legislativa como Distinguido Artista de El Salvador.

Unas semanas después, tras presentarse en Suchitoto, un periodista de La Prensa Gráfica fue testigo de lo cansado que el artista quedaba tras su espectáculo. “Este payaso condenado hace que se me olvide todo: dolores, enfermedades, problemas familiares, económicos”, dijo entonces Pizarrín.

En esa ocasión fue contratado con motivo de las fiestas patronales, pero pidió poder presentarse unas horas antes en una comunidad, a la que donó su presentación. “Mi papá me enseñó en el circo que la risa de un niño bien vale una aguantada de hambre. Cada vez que voy a darle alegría a los niños, pienso que voy a compartir con los herederos del reino de Dios. Para mí, eso es tener el reino de los cielos enfrente”, aseguró.

Carlos Sandoval, Pizarrín
Sandoval es entrevistado por un colega en un congreso de payasos en El Salvador. Foto LPG / Archivo

A un paso de la guerra civil

Sandoval trabajó en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), donde fue parte del sindicato a finales de la década de los 70. 

Esa labor política lo llevó a viajar a México porque su vida estaba en riesgo. En el extranjero fue asistente de mantenimiento de algunos circos. Pero estuvo en México solo unos meses y volvió a El Salvador. Para entonces tenía 24 años y todavía no se había dejado seducir por la idea de ser payaso.

En realidad, su idea era integrarse a la guerrilla.

Pero antes de tomar parte activa en la guerra civil visitó a su papá en el circo Colonial. Fue un día en que la falta de artistas puso en riesgo el espectáculo, por lo que Sandoval pidió que lo pintaran para presentarse y aliviar la crisis en el negocio de su papá. Y las risas que provocó lo hicieron cambiar de opinión y le dieron un giro a su vida. 

"Iba a agarrar armas y defender al pueblo, pero me encontré con el arma de la sonrisa, que fue más fuerte que poder ofrendar mi sangre y mi vida", dijo en 2012.

La decisión de convertirse en artista no le gustó al papá, Pelele, porque deseaba para él una profesión mejor pagada. 

El payaso Prontito, quien sería su compañero en Jardín Infantil, fue parte del grupo de colegas que le ayudó a escoger su nombre artístico. Prontito acompañó a Pizarrín en los inicios de su carrera.

Tras unos años de vida circense, fue en 1984 que lo invitaron a formar parte del programa dominical de la Telecorporación Salvadoreña (TCS) en el que ya estaban Prontito, Chirajito, Rojito y Tío Periquito.

Jardín Infantil
Pizarrín, Chirajito, Prontito y Tío Periquito en Jardín Infantil. Foto LPG / Archivo

En los últimos años, Sandoval ha trabajado como promotor de la Secretaría de Cultura de la Presidencia.

Carlos Sandoval, Pizarrín
Sandoval en su labor de promotor cultural. Foto LPG / Archivo

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