El negocio de artículos falaces que afectó también a España

Encuesta revela que los lectores aún confían en el periodismo como fuente de información.
Enlace copiado
¿Y esa bandera? La “estelada” es la bandera de Cataluña y la usan los que apoyan la separación de esta comunidad autónoma de España. La foto de la izquierda es la original, y la segunda es la que se viralizó, donde algún aficionado de Photoshop agregó la estelada.

¿Y esa bandera? La “estelada” es la bandera de Cataluña y la usan los que apoyan la separación de esta comunidad autónoma de España. La foto de la izquierda es la original, y la segunda es la que se viralizó, donde algún aficionado de Photoshop agregó la estelada.

Enlace copiado

En octubre, la crisis entre los independentistas de la comunidad autónoma Cataluña y el gobierno central de España llegó a un punto delicado. El pasado 1.º de octubre, día en que celebraron una votación entre los catalanes, hubo abundantes y sentidas denuncias por la violencia que se había registrado contra los que asistieron a votar.

Rostros ensagrentados, personas de la tercera edad rodando por las escaleras, encontronazos entre la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra. Los usuarios de Twitter y Facebook estaban furiosos.

“Tanto en Brasil como en Estados Unidos, un porcentaje significativo de la población considera que las noticias falsas impactaron en el resultado de los más recientes eventos electorales”.
Kirsty Cooke,  editora, en referencia al estudio de Kantar

Pero algunas de esas fotos y otro tipo de detalles que circularon como información ese día no eran veraces. El Diario Vasco así lo consigna: “Son muchos los ciudadanos que han mordido el anzuelo. Los bulos no son exclusivos de la administración Trump, también afloran en España”, citó en su página web. La administración Trump es el gobierno del millonario Donald Trump, actual presidente de Estados Unidos y que ganó unas históricas elecciones hace poco más de un año. Mientras que un bulo es una mentira que se presenta como noticia y luego todo el mundo la comienza a compartir, de manera que cobra alguna legitimidad: se vuelve un ciclo vicioso.

El presidente español, Mariano Rajoy, denunció que mucha de la información distorsionada sobre ese evento en Cataluña provenía de perfiles ubicados en Rusia (55 %) y Venezuela (30 %).

Frente a la rapidez con que un bulo, una noticia falsa, se propaga por las redes sociales, “el público parece estar reaccionando”, consigna el Diario Vasco.

“Las redes sociales son un gran patio de vecinos donde cada uno dice lo que se le ocurre sin confirmar su veracidad. Si las redes sirven para comunicarse, la función de los medios es la de informar”.
Elsa González, en declaraciones al Diario Vasco,  vicepresidenta de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE)

Encuestas recientes indican que los usuarios confían más en los medios tradicionales, donde los periodistas están obligados a respaldar sus artículos y corroborar, una y otra vez.

El Diario Vasco cita una investigación de la firma consultora Kantar, del Reino Unido. Ahí, con una encuesta, las personas manifestaron tener mayor confianza por los medios tradicionales.

El sitio web de Kantar indica que la encuesta se llevó a cabo entre consumidores de noticias en Brasil, Francia, Reino Unido y Estados Unidos.

Las revistas impresas gozan del 72 % de la credibilidad entre los encuestados. En segundo lugar están los canales televisivos de noticias 24 horas (69 %). En tercer lugar está la radio, con 68 %, y las ediciones impresas de noticias están en cuarto lugar, con el 67 % de lectores que las apoyan.

Las redes sociales tienen una credibilidad del 33 %.

Hay personajes en la esfera política que gastan mucha energía en desacreditar a los medios tradicionales. En inglés los llaman “mainstream media”. Pero según la encuesta de Kantar, la radio y las ediciones impresas, diarias o semanales, son las menos afectadas por esa campaña que busca restar prestigio. El 65 % de los usuarios sigue creyendo de la misma manera en la radio, mientras que un 60 % aún confía en los impresos.

“Lo que hacen las noticias falsas no es otra cosa que reforzar el periodismo. Las redes sociales son un gran patio de vecinos donde cada uno dice lo que se le ocurre sin confirmar su veracidad”, aseguró Elsa González, presidenta de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España, citada por el Diario Vasco.

 

58
 de cada 100 que participaron en la encuesta de Kantar dijeron que ahora confían menos en las redes sociales y solo 10 entre 100 confía más en esta plataforma para informarse.

Lee también

Comentarios

Newsletter