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Huracán barrió seis islas Filipinas

La Cruz Roja de Filipinas asegura que la cifra de fallecidos por el huracán sobrepasará los 1,000. La cifra oficial es, hasta ahora, de 138, pero las islas están incomunicadas entre sí.
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Desde el espacio.  Esta imagen, provista por la NASA, muestra las dimensiones del huracán.

Desde el espacio. Esta imagen, provista por la NASA, muestra las dimensiones del huracán.

Inservible.  El aeropuerto lucía ayer como un terreno fangoso, luego del paso del huracán por Filipinas.

Inservible. El aeropuerto lucía ayer como un terreno fangoso, luego del paso del huracán por Filipinas.

Destrucción total.  La torre de control del aeropuerto de Tacloban quedó en ruinas tras el paso del huracán.

Destrucción total. La torre de control del aeropuerto de Tacloban quedó en ruinas tras el paso del huracán.

Arrasado.  Así quedó la ciudad de Taclobán, una de las principales, tras el paso del tifón.

Arrasado. Así quedó la ciudad de Taclobán, una de las principales, tras el paso del tifón.

Huracán barrió seis islas Filipinas

Huracán barrió seis islas Filipinas

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La ciudad central Filipina de Taclobán se encontraba ayer en ruinas, tras ser arrasada por uno de los tifones más poderosos de la historia, y los horrorizados residentes dijeron que las olas provocadas por la tormenta eran tan altas como árboles. Las autoridades dijeron ayer que temen “un número muy elevado de muertos”.

Se confirmó la muerte de al menos 138 personas tras el paso del huracán Haiyan. Sin embargo, el secretario general de la Cruz Roja filipina, Gwen Pang, dijo que el personal del organismo emplazado en la región calculó que la cifra de fallecidos sería de unos 1,000 “aunque eso es solamente un cálculo”.

El tifón barrió seis islas del centro de las Filipinas, demoliendo edificios y arrasando viviendas de toda la costa.

Las muertes confirmadas ocurrieron en la isla de Leyte, donde se encuentra Taclobán, dijo el vocero de la agencia nacional de desastres, el mayor Reynaldo Balido. Pero tras llegar el sábado a Taclobán, el secretario del Interior, Mar Roxas, dijo que es demasiado pronto para saber cuántas personas murieron a causa de la tormenta, que se dirigía a Vietnam tras abandonar Filipinas.

Los cuerpos de socorro habían evacuado a al menos 100,00 pobladores de diferentes ciudades de Vietnam ante la inminente llegada del huracán y la fuerza con la que ya había golpeado a otras islas.

“Las operaciones de rescate están en marcha. Esperamos un número muy elevado de muertes y de heridos”, dijo Roxas.

Sin luz, sin electricidad

“Todos los sistemas, todos los vestigios de vida moderna, como comunicaciones, electricidad y agua, dejaron de funcionar. Los medios de comunicación no funcionan, por lo que no hay forma de comunicarse en masa con la gente”, agregó Roxas.

El presidente Benigno Aquino dijo que las bajas “serán sustancialmente mayores”, pero no dio un cálculo aproximado.

Agregó que la prioridad del Gobierno es restaurar la electricidad y las comunicaciones en zonas aisladas para permitir el envío de ayuda y asistencia médica a las víctimas.

La Cruz Roja filipina y sus socios preparan una gran campaña de socorro “ante la magnitud del desastre”, dijo el presidente del organismo, Richard Gordon.

Sin aeropuerto

El aeropuerto de Taclobán, ciudad de unos 200,000 habitantes situada a unos 580 kilómetros (360 millas) al sureste de Manila, lucía el sábado como un fangoso descampado lleno de escombros, con tejados de metal arrancados y vehículos volcados.

Las vidrieras de la torre de control del aeropuerto quedaron destrozadas y los helicópteros de la fuerza aérea estaban dedicados a las operaciones de socorro.

“Es tal la devastación que no encuentro palabras para describirla”, dijo Roxas. “Es realmente horroroso. Es una gran tragedia humana”.

El secretario de Defensa, Voltaire Gazmín, dijo que Aquino “enmudeció” cuando le comunicó la devastación causada por el tifón en Taclobán.

“Le dije que todos los sistemas dejaron de funcionar”, indicó un consternado Gazmín.

“No hay electricidad, ni agua, nada. La gente está desesperada. Se ha dedicado al saqueo”.

Poder destructor

Los vientos sostenidos del tifón se debilitaron ayer a 163 kilómetros por hora, con ráfagas de hasta 210 kph, mientras el fenómeno se alejaba de Filipinas con rumbo a Vietnam.

Sin embargo, los meteorólogos indicaron que cuando su vórtice tocó tierra, Haiyan tenía vientos sostenidos de 235 kilómetros por hora y ráfagas de 275 kph.

Estos números lo convierten en el huracán más potente en lo que va del año, comparable con un huracán de categoría cuatro y cerca de la categoría cinco, la máxima.

Un tifón es lo que en este lado del Pacífico se conoce como huracán. Su nombre solo es distinto y depende del lugar del mundo donde se produce: en Filipinas tifón se aplica al Pacífico noroeste, el más activo de ciclones.

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