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Huracán dejó a Puerto Rico como zona de catástrofe

Se instalaron 500 refugios de emergencia para 2,000 personas en la isla, que no había sido golpeada por un fenómeno natural en 89 años, desde que el huracán San Felipe azotó al país en 1928.

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Ríos en las calles María se debilitó tras tocar Puerto Rico, pero comenzó a castigar con vientos sostenidos a República Dominicana.

Ríos en las calles María se debilitó tras tocar Puerto Rico, pero comenzó a castigar con vientos sostenidos a República Dominicana.

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró ayer el estado de catástrofe para Puerto Rico tras la devastación dejada por el huracán María, que ayer volvió a cobrar fuerza y azotó con fuertes vientos a República Dominicana.

La Casa Blanca informó en un comunicado que Trump declaró que existe un gran desastre en el territorio autónomo de Puerto Rico y ordenó asistencia federal para complementar los esfuerzos de recuperación locales del territorio en las áreas afectadas por el huracán.

Con esta medida, el territorio estadounidense no incorporado recibirá fondos de Washington, incluyendo ayudas para refugios provisorios y reparación de viviendas, se indicó.

Puerto Rico atraviesa la mayor crisis financiera de su historia, con una deuda de $74,000 millones, tras declararse en estado de quiebra en mayo pasado.

Como estado libre asociado, Puerto Rico no pertenece a Estados Unidos, pero el presidente de Estados Unidos es el jefe de Estado de la isla y el jefe de Gobierno es el gobernador de Puerto Rico.

Los 3.4 millones de puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses, aunque no pueden participar en las elecciones.

El huracán atravesó Puerto Rico con vientos de hasta 250 kilómetros por hora y causó graves daños.

En un primer balance, el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, declaró a la empresa de televisión estadounidense CNN que al menos una persona murió y que todo el país quedó sin suministro eléctrico tras el paso del huracán María, el miércoles.

Inundaciones, viviendas destruidas y todo el país sin electricidad son tan solo algunas de las consecuencias del paso del huracán de categoría 4, que trajo consigo lluvias torrenciales y fuertes vientos de hasta 250 kilómetros por hora.

Las calles se convirtieron en ríos, numerosos tejados de casas volaron, los fuertes vientos movían los coches en las calles como si fuesen juguetes y arrancaron numerosos árboles.

El gobernador ordenó un toque de queda en todo el país desde el miércoles por la tarde hasta el próximo sábado, a fin de asegurar el orden y poder ejecutar las labores de atención de desastres.

“Nos encontramos en una etapa crítica para auxiliar a los miles de puertorriqueños que necesitan ayuda urgente y determinar los graves daños ocasionados por el huracán María”, dijo Roselló.

Señaló que la red eléctrica se vino abajo y descartó que se pueda recuperar de inmediato el suministro.

Dijo que en el peor de los escenarios podrían pasar meses hasta que los 3.4 millones de puertorriqueños puedan volver a contar con electricidad.

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