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La diplomacia alternativa y ampliada de Taiwán

Con el bloqueo de la República Popular de China en Naciones Unidas y en otras instancias, Taiwán busca ser reconocido en la comunidad internacional a través de diferentes frentes.
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Desarrollo. Taiwán es una potencia en una isla de 36,000 kilómetros cuadrados y con 23.5 millones de habitantes.

Desarrollo. Taiwán es una potencia en una isla de 36,000 kilómetros cuadrados y con 23.5 millones de habitantes.

Apertura.  Mucha de la actividad de Taiwán en el exterior es realizada por personas que no son parte del Gobierno, como ONG y fundaciones sin ánimo de lucro.

Apertura. Mucha de la actividad de Taiwán en el exterior es realizada por personas que no son parte del Gobierno, como ONG y fundaciones sin ánimo de lucro.

La diplomacia alternativa y ampliada de Taiwán

La diplomacia alternativa y ampliada de Taiwán

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La doctora Nina Kao habla de manera entusiasta de la labor que ha hecho al frente de su institución para atender las emergencias médicas en Nepal después del terremoto de 2015. O del mapa de la diabetes de la isla de Santa Lucía que elaboraron recientemente. “Hemos hecho muchas misiones fuera del país, pero ninguna en los países aliados. Empezamos en 2005 a dar servicio en el extranjero, a compartir nuestros valores”, explica la doctora Kao, quien no trabaja para el Gobierno de la República de China (Taiwán), sino que es la mujer que comanda el Centro de Atenciones Médicas en el Extranjero del Hospital Cristiano de Changhua, ubicado al sur de Taiwán.

“Para nosotros, al trabajar afuera, representamos a Taiwán”, reconoce Kao, en una declaración que resume la estrategia diplomática no convencional que impulsa Taipéi, ante el poderoso bloqueo internacional que surge desde Pekín, que sigue considerando a Taiwán como una provincia rebelde y no una nación independiente.

En todo el mundo, solo 21 países (El Salvador incluido) reconocen a la República de China (Taiwán) como una nación soberana. Pekín ha impuesto su veto contra la isla en la Organización de Naciones Unidas (ONU) y en cuanta instancia internacional pueda, incluyendo la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que metió en graves problemas a los 23.5 millones de taiwaneses hace unos años durante la explosión de la gripe aviar, ya que no tenían acceso a los medicamentos necesarios.

Así que lo que Taiwán hace para darse a conocer y ser reconocido por la comunidad internacional tiene muchas caras. Una es Kao, la doctora que antes trabajó en el Fondo Internacional para la Cooperación y el Desarrollo (ICDF, siglas en inglés, y que viene a ser la “USAID” de Taiwán), pero también toma el rostro de la Fundación Tzu-Chi (de inspiración budista, pero que acepta a miembros de todas las religiones y que se especializa en reacción rápida y envío de voluntarios a zonas de desastre). Y también está Taiwan AID, una red de 30 ONG dedicadas al desarrollo internacional, transparencia, eficiencia e igualdad. En toda la isla, de hecho, hay registradas más de 200,000 ONG, de todo tipo.

Esta diplomacia ampliada de Taiwán también se practica en cada uno de los tres parques científicos, que generan 260,000 empleos, pero que también albergan empresas de países con los que el gobierno no tiene relaciones diplomáticas, como Estados Unidos, Japón, Alemania, Indonesia, Singapur, Francia, Irlanda, España, Rusia, Vietnam y Corea del Sur.

El parque de Taichung, el más nuevo del país, tiene 189 empresas, de las cuales 33 son extranjeras. En los congresos internacionales a los que son invitados por acoger a estas compañías “compartimos con otros y ellos comparten con nosotros”, explica I Mei Huang, la directora de la División de Investigación del Parque Científico de Taichung.

Sin embargo, Taiwán también mantiene en funcionamiento una aceitada maquinaria de cooperación estatal, que comienza con el ICDF (con un presupuesto anual de $100 millones y que, en un 60 %, termina en Latinoamérica, donde está la mayoría de los 21 aliados de la isla), entidad que define las misiones agrícolas en el extranjero. Solo la estación de Taichung (hay otras seis en toda la isla) tiene 55 hectáreas dedicadas a la investigación de variedades alimenticias.

El ICDF define cuáles cultivos se llevarán al extranjero.

“Brindar apoyo a países en vía de desarrollo es para cobrar más reconocimiento para Taiwán. China ejerce mucha influencia”, explica Weber V. B. Shih, secretario general de ICDF. Esta práctica, en Taiwán, es definida como “el poder suave”.

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