“La naturaleza no perdona”: Mocoa busca levantarse

Lluvias intensas y miles de personas viviendo en las riberas de los ríos caudalosos forman un cuadro de riesgo en un país amazónico.
Enlace copiado
Enlace copiado
Tres ríos y varias quebradas forman parte del paisaje natural de Mocoa, la pequeña ciudad amazónica colombiana que el fin de semana fue arrasada por una avalancha de lodo y piedras. Por eso se puede decir que unas lluvias torrenciales representan una tragedia anunciada.

Y los aguaceros afectan a Colombia desde hace días, en el marco de la primera temporada de lluvias del año, que se prolonga de marzo a junio. Una segunda temporada, tal vez la que ocasiona más daños, va de septiembre a diciembre.

El desbordamiento de los ríos Mocoa, Mulato y Sangoyaco, y de la quebrada La Taruca ocasionó el sábado la peor tragedia en la historia de la capital del departamento de Putumayo, fronterizo con Ecuador y Perú.

Según el más reciente informe del Gobierno, 254 personas murieron, entre ellas más de 60 menores de edad, y 203 resultaron heridas, muchas de forma grave.

De los 40 barrios que habitan los casi 50,000 pobladores de Mocha, 17 quedaron sepultados bajo toneladas de lodo. Los más afectados, como era de esperarse, fueron quienes vivían más cerca a los ríos, pues en la parte alta de la ciudad los daños fueron menores.

Para el obispo de Mocoa, monseñor Luis Maldonado, la tragedia demuestra que la naturaleza “no perdona”.

“Dios perdona siempre, el hombre perdona a veces, pero la naturaleza no perdona”, sentenció.
 

Lee también

Comentarios

Newsletter