La situación en Cuba no se va a resolver de la noche a la mañana”

El militar estadounidense a cargo de trabajar con sus colegas desde México hasta Argentina habla de los retos que la región enfrenta, principalmente el tráfico de drogas y la inseguridad.
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La situación en Cuba no se va a resolver de la noche a la mañana”

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El almirante Kurt W. Tidd comenzó hace cinco semanas su nuevo cargo dentro de la milicia estadounidense, a cargo de administrar los recursos destinados a la cooperación con ejércitos de Latinoamérica y el Caribe para combatir el narcotráfico, los problemas de seguridad y la respuesta ante situaciones de emergencia, entre otros aspectos.

Luego de sortear el proceso de confirmación en el Senado, sucede al general John Kelly, quien estuvo en el cargo entre 2012 y 2015.

Enfatiza que una de las primeras cosas que decidió hacer al llegar al cargo fue visitar el Triángulo Norte de Centroamérica, una región que atraviesa dificultades en seguridad, con una alta tasa de homicidios y migración hacia Estados Unidos.

¿Cuáles son los desafíos en este nuevo cargo como jefe del Comando Sur?

Los retos son la variedad de misiones de las cuales tenemos responsabilidad. El alcance geográfico del área en la que estamos trabajando, pero estoy muy complacido de decir que tenemos, literalmente, miles de hombres y mujeres trabajando muy de cerca con socios en toda la región.

Particularmente me gustaría resaltar la cercana relación que tenemos con el Ejército de El Salvador. Como usted sabe, los ejércitos de Estados Unidos y El Salvador han estado trabajando hombro a hombro durante varias décadas. Me gustaría particularmente puntualizar que el primer acto que tuve luego de arribar a El Salvador fue visitar el Memorial del Soldado Caído, levantado en honor de esos valientes soldados salvadoreños caídos en Irak junto a soldados estadounidenses y rendir honor a su memoria y básicamente decirles ‘gracias’ a ellos y sus familias que pusieron su sacrificio.

El Comando Sur tiene cinco áreas prioritarias de trabajo. ¿Cuál es la más importante en estos días?

Cuando veo a los desafíos que enfrentamos, los caracterizaría como ser capaz de trabajar con países socios para lidiar con la inseguridad, retos que generan muchos problemas, el trabajo que hacemos es primordialmente relacionado con llevar a cabo ejercicios y actividades, entrenamiento con diferentes fuerzas para poder construir sus capacidades, lidiar con los retos que ellos enfrentan dentro de cada país y asegurarnos que compartimos mejores prácticas, buenas ideas e información, de tal forma que podamos beneficiarnos de las capacidades de cada uno.

El Comando Sur supervisa Suramérica, Centroamérica y el Caribe. Además de los carteles del narcotráfico, ¿cuáles otras amenazas enfrenta la región en la actualidad?

Me gustaría reelaborar su pregunta. Nosotros no “supervisamos” esos países, nosotros nos asociamos con los militares en todos esos países y trabajamos muy de cerca con ellos. Lo obvio es el movimiento de las drogas ilícitas. Pero creo realmente que si lo vemos de cerca, las redes que mueven, lo que se genera de ese tráfico ilícito, ya sean drogas, dinero en efectivo, armas, personas, todas esas cosas que causan inseguridad en esos países, pero es nuestra oportunidad para trabajar muy de cerca con los militares y ayudarles proveyéndoles las herramientas y el entrenamiento que les permita combatir esos problemas.

Honduras, El Salvador y Guatemala enfrentan altos niveles de homicidios y extorsiones causados por las pandillas. ¿Qué pueden hacer estos países para tener éxito en esa lucha?

He estado en este trabajo cinco semanas y una de las primeras cosas que me aseguré de hacer, cuando fuera posible, fue visitar estos países clave en Centroamérica para ver por mí mismo, hablar con altos líderes militares, hablar con personal de nuestras embajadas para entender cuáles son los desafíos. Así que he podido visitar Guatemala, Honduras y El Salvador y hablar con sus líderes y asegurarme de que he entendido viendo en sus ojos cuáles son los retos que ellos deben lidiar. Creo que la cosa más simple que todos podemos hacer es que trabajemos juntos, que compartamos las mejores prácticas, que compartamos información y que derribemos los problemas juntos, porque ningún país solo en Norteamérica, ni en Sudamérica, todos tenemos que trabajar juntos, porque ninguno tiene la capacidad de trabajar por su cuenta.

En sus audiencias de confirmación en el Senado, el tema de Venezuela fue clave para algunos senadores. ¿Es la crisis en Venezuela una amenaza para la región?

Yo creo que el pueblo venezolano ha hablado, y creo que lo que necesitamos es dejar que su proceso se desarrolle por sí mismo.

El general John Kelly dijo en octubre pasado que Venezuela estaba pasando por una crisis humanitaria. ¿Comparte usted las preocupaciones del general Kelly?

Yo creo que él fue muy preciso en esa valoración.

Desde 2000, la base de monitoreo en Comalapa ha sido clave para el combate del narcotráfico. ¿Hay planes para incrementar operaciones en el futuro cercano?

Pienso que continuaremos platicando con nuestros socios salvadoreños y encontrar la forma de hacer un mejor uso de estas instalaciones, pero está idealmente bien localizada, y debido a cercana interacción durante estos años es un muy buen lugar para operar.

En su experiencia reciente ha trabajado en aspectos diplomáticos. ¿Qué nos puede decir de su rol trabajando de cerca con el secretario John Kerry?

Fue una gran oportunidad para mí atestiguar de primera mano la diplomacia ejecutada al más alto nivel y ver qué tan importante es ese enfoque de muchas agencias enfrentando los desafíos de seguridad y reconocer que estos son mejor enfrentados cuando tienes no solo personal militar si no también personal de agencias del orden, diplomáticos y la comunidad de inteligencia, trabajando todos juntos en una misma vía.

Usted estuvo en Cuba el año pasado cuando se reabrió la embajada de Estados Unidos. ¿Cómo fue esa experiencia?

Desde una perspectiva histórica, fue fascinante ver la reapertura de una embajada que estuvo cerrada. La situación en Cuba obviamente no se va a resolver de la noche a la mañana, será un proceso que requerirá mucha paciencia y dejaré a nuestro personal diplomático que continúe trabajando esa diplomacia paso a paso que se necesitará.

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