México acepta extraditar a EUA al “Chapo” Guzmán

La cancillería mexicana aceptó dos solicitudes presentadas por tribunales de Texas y California para juzgar al fundador del cartel de Sinaloa. La defensa apelará decisión.
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Recaptura   Miembros de la Marina mexicana trasladan, el 8 de enero pasado, a Joaquín “el Chapo” Guzmán, luego de ser recapturado en Los Mochis, Sinaloa.

Recaptura Miembros de la Marina mexicana trasladan, el 8 de enero pasado, a Joaquín “el Chapo” Guzmán, luego de ser recapturado en Los Mochis, Sinaloa.

México acepta extraditar a EUA al “Chapo” Guzmán

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El Gobierno mexicano pisó ayer a fondo el acelerador en el proceso de extradición de Joaquín “el Chapo” Guzmán, que la defensa del capo espera frenar con un amparo contra su traslado a Estados Unidos e, incluso, un recurso ante la Suprema Corte.

El Gobierno se oponía a la extradición del líder del cartel de Sinaloa, pero después del escándalo desatado por su fuga el 11 de julio de 2015 a través de un túnel de 1.5 kilómetros desde su celda en la prisión de máxima seguridad del Altiplano, en el central estado de México, cambió de opinión.

Unos días después de su recaptura el 8 de enero pasado, el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, dijo que se trabajaba para acelerar el proceso de entrega a la nación vecina.

El capo regresó al Altiplano, pero el 7 de mayo pasado fue trasladado a una cárcel en Ciudad Juárez, en el norteño estado de Chihuahua, prácticamente en la frontera con Estados Unidos, lo que desató versiones sobre una inminente extradición.

El Gobierno explicó entonces que el traslado se debía a obras en el Altiplano y desmintió oficialmente la hipótesis de la extradición inmediata dos días más tarde.

Pero la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) anunció ayer que concedió la extradición del narcotraficante, quien huyó por primera vez en 2001 de una cárcel de máxima seguridad, la de Puente Grande en el occidental estado de Jalisco, y fue reaprehendido 13 años después.

“Las solicitudes de extradición presentadas por el Gobierno estadounidense cumplen con todos y cada uno de los requisitos previstos en el Tratado de Extradición” bilateral, aseguró la SRE en un comunicado, y añadió que Guzmán ya fue notificado de la decisión.

La institución destacó que “el Gobierno estadounidense proporcionó las garantías suficientes de que no se aplicará la pena de muerte al señor Guzmán” tras ser extraditado y juzgado en ese país.

La decisión de la SRE llegó antes de que se cumplieran los plazos que la dependencia tenía para emitirla luego de que dos tribunales distintos emitieran fallos favorables a la extradición.

El Juzgado Octavo de Distrito de Procesos Penales Federales en la Ciudad de México emitió el 16 de mayo una opinión jurídica a favor de la extradición del capo para que enfrente cargos en la Corte Federal para el Distrito Oeste de Texas.

Dicho tribunal lo acusa de asociación delictiva, delincuencia organizada y narcotráfico por su intención de importar y distribuir 5 kilos o más de cocaína y 1,000 kilos o más de marihuana, además de lavado de dinero, homicidio y posesión de armas de fuego.

Esta opinión se sumó a otra emitida el pasado 6 de mayo, en la que otro juez federal respaldó la extradición para que la Corte Federal de Distrito para el Distrito Sur de California procese a Guzmán por asociación delictiva para “importar y poseer con la intención de distribuir cocaína”.

La defensa tiene 30 días a partir de ayer para interponer un amparo, un proceso que los expertos estiman puede extenderse varios meses.

Escurridizo

Fugas de cárceles, escondiéndose en las montañas y sierras de México, en casas lujosas y sofisticados túneles son una especie de “marca registrada” en la vida del narcotraficante.

Nació en el poblado mexicano de La Tuna de Badiraguato, en la sierra de Sinaloa, en el seno de una familia de escasos recursos, pero llegó a construir una organización criminal temida y poderosa que lo llevó a ser uno de los delincuentes más buscados del mundo.

El líder del cartel de Sinaloa tiene 59 años, según la fecha de nacimiento de su ficha de INTERPOL (4 de abril de 1957), y 61 según la ficha del Departamento de Estado (25 de diciembre de 1954), y fue elevado a la figura de leyenda por las dos fugas que protagonizó en dos cárceles de alta seguridad.

La primera vez que escapó fue en 2001, cuando cumplía una condena de 20 años de cárcel y llevaba ocho detenido en el penal Puente Grande, en el estado de Jalisco. De acuerdo con la versión oficial, se escapó escondido en un carrito de lavandería con complicidad de agentes custodios.

Tras esa fuga estuvo prófugo por 13 años, hasta que en febrero de 2014 lo recapturaron, en lo que significó para muchos el mayor logro del gobierno Peña Nieto. Sin embargo, la alegría no duró mucho, pues 17 meses después “el Chapo” huyó del penal Altiplano, a través de un túnel de 1,500 metros que iba desde su celda hasta una vivienda cercana a la prisión.

La segunda fuga fue un duro golpe para el Gobierno mexicano, pero una inyección de fama para la figura de Guzmán: canciones, “memes” en internet e incluso disfraces para Halloween inundaron las calles, comercios y redes sociales.

La fama no tardó en subírsele a la cabeza al “enemigo número uno de Chicago”, distinción que le otorgó el presidente de la Comisión Anticrimen de Chicago J.R. Davis, que mientras se encontraba prófugo se puso en contacto con la actriz mexicana Kate del Castillo para discutir el proyecto de una película autobiográfica.

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