Lo más visto

Migrantes hondureños intentan nueva caravana a pesar de bloqueos en ruta

La primera caravana migrante que se aventura desde Centroamérica luego de la firma de Acuerdos de Cooperación de Asilo con Estados Unidos partió ayer desde Honduras expulsada por la violencia.

Enlace copiado
Nueva tensión.   Trump ha culpado a Centroamérica de no hacer su parte para detener estos flujos migratorios que parten en forma de multitudes.

Nueva tensión. Trump ha culpado a Centroamérica de no hacer su parte para detener estos flujos migratorios que parten en forma de multitudes.

Enlace copiado

Cientos de migrantes, principalmente hondureños, partieron ayer por la madrugada a pie o en diversos vehículos desde San Pedro Sula con la esperanza de formar el tipo de caravana que llegó a la frontera de México con Estados Unidos en 2018.

Algunos agitaban banderas hondureñas y entonaban consignas contra el presidente Juan Orlando Hernández al iniciar el trayecto hacia la frontera con Guatemala. Este es el primer gran movimiento migratorio en masa que se registra luego que el año pasado el presidente Donald Trump firmara con Honduras, Guatemala y El Salvador diferentes Acuerdos de Cooperación de Asilo (ACA) -también conocidos como de "tercer país seguro"- para tratar de contener la migración irregular desde Centroamerica.

A cuentagotas llegaron a la frontera guatemalteca en el transcurso del día. Aquellos con la documentación necesaria pudieron ingresar al país y se colocaron a lo largo de una carretera rural en grupos de unas 20 personas. A kilómetros de distancia, en la localidad de Morales, agentes de la Policía Nacional revisaban los documentos en un puesto de control. Los periodistas de The Associated Press vieron a aproximadamente 20 migrantes hondureños que fueron subidos a un vehículo de la policía para ser llevados de regreso a la frontera porque no se habían registrado con las autoridades de inmigración.

La policía guatemalteca estaba acompañada en el sitio por cuatro agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).

El agente Alex Suárez dijo que el ICE estaba ahí para entrenar a las autoridades guatemaltecas en torno a control migratorio.

Hoy en día, los migrantes de Honduras o de El Salvador que llegan hasta la frontera sur de Estados Unidos son enviados de regreso a Guatemala para esperar ahí su proceso de asilo. Esto debido a lo acordado en el ACA que la administración Trump firmó con el expresidente de Guatemala, Jimmy Morales. No está claro si la caravana tiene intención de pedir asilo en Guatemala o continuar su curso hasta el norte.

Ante la noticia de que la caravana avanzaba, el Gobierno de México avisó ayer mismo que no entregará salvoconductos para que los miembros de la nueva caravana hondureña puedan atravesar el país con destino a Estados Unidos pero sí estudiará las solicitudes de refugio de quienes busquen quedarse en territorio mexicano.

"Simplemente no es México un país de tránsito solamente, no es un país que dé un salvoconducto, es un país que abre las puertas para incluir a las personas que quieran entrar y migrar a nuestro país pero de ninguna manera tenemos visas de tránsito o salvoconductos", dijo ante la prensa la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

La secretaria, de quien depende el Instituto Nacional de Migración, dijo que la caravana que partió ayer de Honduras con destino a Estados Unidos está formada por unas 600 personas, que serán atendidas si desean regularizar su situación en México.

Algunos migrantes dijeron saber que la travesía era dura, pero que lo intentarían de todas maneras.

"Aquí no vivimos, sobrevivimos", dijo Elmer García, de 26 años, proveniente de Comayagua. "Entonces da igual, da igual morir allá que morir aquí".

Gerson Noé Monterroso, de 34 años, está desempleado desde hace cinco años. Dejó su pueblo natal de Choloma, al norte de San Pedro Sula, con la esperanza de conseguir empleo y enviar dinero a su familia.

Monterroso partió con uno de sus hijos en brazos, pero dejó a los demás niños con sus abuelos en Choloma. "Aquí en Honduras las oportunidades son escasas", dijo. "No se aguanta la delincuencia, no estamos seguros ni en nuestros hogares", agregó.

Dijo que éste era su tercer intento de llegar a Estados Unidos. En los otros dos lo obligaron a volver.

Estados Unidos ha utilizado el método de la zanahoria y el garrote en los acuerdos bilaterales firmados a partir de julio con Guatemala, Honduras y El Salvador para negar a la gente la oportunidad de pedir asilo en Estados Unidos.

"La verdad es que es imposible que puedan llegar a Estados Unidos", dijo la activista por los derechos humanos Itsmania Platero.

Cuando se dio la primera caravana migrante en 2018, el panorama migratorio era distinto. Pero la mayoría de migrantes que partieron en esa ocasión permanecen en México todavía.

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines