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Mons. Jesús Delgado Habló de Romero con el nuevo papa

El sacerdote salvadoreño platicó con el recién electo pontífice, el papa Francisco, sobre Monseñor Óscar Arnulfo Romero en 2007 y 2010.
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Apoyo.  En la prolongación de la alameda Juan Pablo II hay un negocio de feligreses católicos que han colocado un banner en apoyo al papa Francisco. En el lugar hasta regalan stickers a los clientes con la misma imagen.

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Mons. Jesús Delgado Habló de Romero con el nuevo papa

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En tres ocasiones, monseñor Jesús Delgado pudo conocer de cerca, e incluso conversar, con el cardenal Jorge Mario Bergoglio, recién electo sumo pontífice. La primera vez ocurrió en 2007, en ocasión del encuentro de obispos realizado en Aparecida, Brasil.

En esa reunión, Delgado se dio a la tarea de interrogar a algunos cardenales acerca de qué pensaban de Monseñor Óscar Arnulfo Romero —arzobispo de San Salvador que fue asesinado durante el conflicto armado del país, el 24 de marzo de 1980, cuando oficiaba una misa— y si creían que pudiera ser beatificado. Monseñor platicó con ocho purpurados y habla, con satisfacción y esperanza, de solo una respuesta. “Si yo hubiera sido papa, la primerísima cosa que habría hecho es ordenar la beatificación de Monseñor Romero”, fue la respuesta del cardenal Bergoglio, el nuevo sucesor de Pedro.

Recuerda que en ese momento sintió una empatía profunda y hasta pensó: “Señor, ¿por qué no haces papa a este señor?”. Por eso, la respuesta del ahora pontífice, sin duda, ha generado más expectativas en monseñor Delgado sobre el avance de la causa de canonización de Romero, pero también en otros obispos como monseñor Gregorio Rosa Chávez, que ya ha hecho mención a esta anécdota, y el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, quien pidió orar mucho a la feligresía católica por este proceso.

De acuerdo con Delgado, la segunda ocasión en que platicó con Bergoglio fue 2010, en la oficina de este en Buenos Aires, Argentina. Recuerda que en el lugar había dos sillas, una digna de un cardenal y otra de madera. Una nueva sorpresa: el cardenal escogió sentarse en la silla de madera. Un gesto de humildad y de hacer sentir bien al otro, según monseñor.

En ese encuentro, el sacerdote salvadoreño recordó al cardenal argentino lo que había dicho de Romero, quien respondió: “No lo olvido, el problema es que yo nunca llegaré a ser papa, ya estoy demasiado viejo para eso”.

El miércoles pasado, cuando fue electo papa, dice Delgado, le resultó como una “sorpresa maravillosa” y no pudo evitar pensar: “Hoy sí van a canonizar a Monseñor Romero”. Sin embargo, reconoció que “no es lo mismo decir yo voy a canonizar a Monseñor Romero no siendo papa que pretender decirlo siendo papa”.

Agrega al mismo tiempo: “No es necesario que llegara alguien como yo a recordarle... Él (el papa) lleva a Monseñor Romero en su corazón. De hecho, el género de vida que llevó como pastor en Buenos Aires es imitando a Monseñor Romero”, en alusión a que el ahora pontífice vivía en lugar humilde, como el exarzobispo de San Salvador, que vivió junto a los enfermos de cáncer en el Hospital Divina Providencia de San Salvador.

En una semana se cumplirán 33 años del asesinato de Romero. Su causa de canonización fue conocida hace 19 años —en 1994—. Hace tres años, la Organización de Naciones Unidas (ONU) adoptó por consenso una resolución que proclamaba el 24 de marzo como Día Internacional de la Verdad, basaba en el legado de Romero.

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