OEA y Honduras instalan mecanismo internacional contra corrupción

La misión anticorrupción será dirigida por el ex primer ministro peruano Juan Jiménez Mayor y, a diferencia de la CICIG en Guatemala, no tendrá capacidades de investigación o persecución penal directas. Se trata, en esencia, de una consultoría política y anticriminal de alto nivel con prerrogativa de “certificar” al gobierno hondureño.
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Firma.  El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y el presidente de Honduras, Juan O. Hernández, posan durante la ceremonia de firma del convenio de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH) en Washington, Estados Unidos.

Firma. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y el presidente de Honduras, Juan O. Hernández, posan durante la ceremonia de firma del convenio de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH) en Washington, Estados Unidos.

Fondos.  El acuerdo, que se firmó por cuatro años, está financiado con fondos internacionales y es el primero de la OEA para combatir la corrupción en un Estado miembro.

Fondos. El acuerdo, que se firmó por cuatro años, está financiado con fondos internacionales y es el primero de la OEA para combatir la corrupción en un Estado miembro.

OEA y Honduras instalan mecanismo internacional contra corrupción

OEA y Honduras instalan mecanismo internacional contra corrupción

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* El autor es investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos de American University en Washington, D. C.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, firmaron ayer en Washington el convenio diplomático que da vida a la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), un mecanismo internacional de consulta, asesoría técnica y supervisión política para apoyar a las instituciones del país centroamericano en la investigación y castigo de crímenes relacionados con la corrupción de funcionarios públicos y actores privados.

De acuerdo con el primer artículo del convenio firmado ayer, los objetivos prioritarios de MACCIH son: “Apoyar, fortalecer y colaborar activamente con las instituciones del Estado hondureño encargadas de prevenir, investigar y sancionar actos de corrupción…” y “proponer el Gobierno reformas… incluyendo legislación para fortalecer el combate a la corrupción en y desde el sector privado”.

“La corrupción y la impunidad son males sistémicos que erosionan a la democracia y alejan a la ciudadanía de la participación política… Es un mal del que siempre se beneficia un pequeño grupito y cuyas víctimas son siempre los más débiles”, dijo Almagro en el acto protocolario que siguió a la firma del convenio en el Salón Las Américas de la sede de la OEA en la capital estadounidense.

El presidente Hernández, por su parte, reconoció que las instituciones de aplicación de justicia y la fuerza pública de su país son débiles después de años a merced de la corrupción. “Se dio la captura de áreas críticas del Estado por individuos dedicados a hacer uso de las instituciones y la hacienda pública para beneficio propio”, dijo el mandatario durante el acto, al que también asistieron el fiscal general de Honduras, Fernando Chinchilla, y el ministro de Relaciones Exteriores, Arturo Corrales Álvarez.

MACCIH es, según Almagro, el resultado de una negociación multilateral entre el Gobierno de Honduras, la OEA y la sociedad civil hondureña a partir de la petición que el presidente Hernández hizo a la organización hemisférica en junio de 2015 para que ayudara al país en la lucha contra la corrupción interna y la impunidad.

La petición del presidente surgió al calor de señalamientos hechos en su contra por opositores políticos y organizaciones de la sociedad civil, las cuales acusaron a Hernández y a su partido de, entre otras cosas, desviar fondos del Instituto Hondureño del Seguro Social a la campaña proselitista que lo llevó a la presidencia.

Qué es y qué no es MACCIH

El evento realizado ayer en Washington había sido programado para mediados de diciembre pasado, pero fue suspendido para que, según fuentes cercanas a las negociaciones entre OEA y el Gobierno de Hernández, el texto final diera algunas prerrogativas de veto a los funcionarios, jueces y fiscales internacionales que asesorarán al Ministerio Público hondureño en la investigación y persecución penal de casos específicos.

A lo que da vida el texto final del convenio, del que LA PRENSA GRÁFICA tiene una copia, es a un mecanismo diplomático de alto nivel que seguirá de cerca la evolución y perseverancia de la fiscalía hondureña, de su policía y de su sistema de justicia en la investigación, persecución penal y castigo de funcionarios y ciudadanos acusados de corrupción (ver recuadro aparte).

MACCIH no es, en ese sentido, un mecanismo parecido a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), a la que tras un voto del Congreso de ese país le fueron otorgadas capacidades directas de investigación criminal, independientes incluso del Ministerio Público.

Es precisamente esa diferencia la que ha levantado suspicacias entre quienes en Washington y Tegucigalpa han hecho cabildeo por la instalación de un mecanismo internacional con más capacidades para intervenir en los procesos de persecución criminal y de justicia penal. “No es CICIG está claro, pero al final hay mecanismos que si existe voluntad política del gobierno de Honduras pueden funcionar muy bien”, dijo ayer un funcionario estadounidense que ha participado en las negociaciones para la creación de MACCIH y quien habló con condición de anonimato por no estar autorizado a hacerlo públicamente.

El secretario general Almagro es consciente de las dudas. “No será tarea fácil, porque no hay gratificación instantánea cuando se emprenden procesos que pretenden reformas estructurales en el sector justicia”, advirtió el diplomático, quien dijo más adelante en su discurso: “Esta no será una formalidad más… yo me involucraré personalmente… y les solicito una cuota de confianza. La igualdad ante la ley con transparencia y probidad es posible”.

Almagro aseguró que el Gobierno de Honduras se ha comprometido con él a darle a MACCIH acceso a toda la información que sea necesaria para llevar adelante investigaciones anticorrupción y definió la relación entre la misión internacional y las instituciones hondureñas como “colaboración activa”, que incluirá diseño y supervisión de estrategias para combatir delitos de corrupción e impunidad, así como un mecanismo de “certificación de logros”.

El presidente Hernández defendió el enfoque de MACCIH al final de su discurso, cuando hizo una comparación tácita con la CICIG, reconocida en Guatemala por investigar casos que involucran a criminales y sospechosos de alto nivel, incluidos narcotraficantes, militares e incluso el expresidente de la República y la exvicepresidenta.

“La guerra no se gana solo con victorias simbólicas, aunque estas también hagan falta; necesitamos emprender procesos más generalizados de lucha contra la corrupción… De muy poco sirve el apoyo internacional si no es para fortalecer las instituciones hondureñas: con soberanía absoluta los hondureños podemos hacer las cosas que son por nuestro propio interés”, dijo Hernández.

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