Lo más visto

Más de Internacionales

Pdte. Obama visita Cercano Oriente sin un plan de paz

La gira de Obama comenzará con una visita al sistema antimisiles "Cúpula de Hierro", desarrollado por Israel con ayuda estadounidense.
Enlace copiado
Enlace copiado
El presidente estadounidense, Barack Obama, visitará a partir del miércoles Israel, Cisjordania y Jordania. Con el anuncio de su visita a la zona surgieron especulaciones sobre un posible intento del hombre más poderoso del mundo por volver a sentar a la mesa de negociaciones a palestinos e israelíes.

Sin embargo, la Casa Blanca se encargó de rebajar las expectativas. Obama no llevará en su equipaje ningún plan de paz, según dejó claro él mismo hace poco ante representantes judíos.

Tampoco presionará a Israel para que ponga fin a la construcción de asentamientos, agregó en una entrevista con la televisión israelí en la que sí deslizó alguna crítica al gobierno de Benjamin Netanyahu respecto a esa cuestión.

Tampoco habrá una reunión a tres bandas con Netanyahu y el presidente palestino, Mahmud Abbas.

"Dejamos claro que esta visita no tiene como objetivo la presentación de una nueva iniciativa", afirmó ante la prensa el viceasesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes. Durante ella, el presidente tendrá una "extensa conversación estratégica" con el gobierno israelí, agregó Rhodes.

En Israel la visita se considera un intento por mejorar las relaciones entre Obama y Netanyahu, después de la tensión que las caracterizó durante la primera legislatura del presidente estadounidense. Obama tendrá ahora la oportunidad de familiarizarse con la nueva coalición de gobierno liderada por Netanyahu, que incluye a un partido de derecha que rechaza la solución de dos Estados y a otro que impulsa la reapertura de las conversaciones de paz.

El hecho de que Obama llegue a la zona tan sólo para escuchar indica una aproximación muy diferente al problema de la que tuvo cuando asumió la presidencia estadounidense por primera vez.

Entonces intentó impulsar el proceso de paz entre israelíes y palestinos, cuestión a la que dedicó parte del discurso que pronunció en junio de 2009 en El Cairo, refiriéndose incluso a la "intolerable" situación palestina.

Además, pidió una moratoria a la construcción de asentamientos israelíes y negociaciones basadas en las fronteras anteriores a la Guerra de los Seis Días de 1967.

Más allá del conflicto israelo-palestino, en la visita de Obama a la zona habrá dos grandes temas. El más delicado de ellos será el controvertido programa nuclear de Irán. Según los cálculos de la Casa Blanca, Teherán necesitará algo más de un año para lograr construir la bomba atómica.

El objetivo de Washington es que "Irán no esté en posesión de armas que amenacen a Israel o puedan desatar una carrera armamentística en la región".

Para lograrlo, el gobierno de Obama no descarta la opción militar pero ha dejado claro que preferiría una solución diplomática. Obama y su equipo siguen confiando en que hay posibilidades de lograr una solución de ese tipo, aunque el tiempo apremia cada vez más e Israel sigue manteniendo su escepticismo respecto a las posibilidades de éxito de las sanciones y negociaciones diplomáticas con Teherán.

"Mi mensaje seguirá siendo el mismo que antes. Si podemos resolver esto diplomáticamente, será una solución más duradra, si no, sigo contando con todas las opciones sobre la mesa", afirmó el presidente estadounidense en televisión. El segundo gran tema será Siria, y en esta cuestión sí parece haber algo de movimiento.

El presidente israelí, Shimon Peres, ha reclamado que Liga Árabe intervenga para "formar un gobierno provisional en Siria y acabar con la masacre". Y según algunas fuentes la Casa Blanca se estaría planteando apartarse de la estricta política de mantenerse al margen que aplicó hasta ahora.

Ambos países temen además que el arsenal de armas químicas sirio caiga en manos de grupos extremistas si cae el régimen de Bashar al Assad, e Israel observa con preocupación la posible formación de un futuro gobierno islamista en el país.

La gira de Obama comenzará con una visita al sistema antimisiles "Cúpula de Hierro", desarrollado por Israel con ayuda estadounidense.

Viajará después a Jerusalén, donde asistirá a una recepción en la residencia del presidente Peres, antes de cenar con Netanyahu, el mismo miércoles.

El presidente estadounidense se trasladará el jueves a Ramallah, en Cisjordania, donde se reunirá con Abbas y el primer ministro palestino, Salam Fayyad. Antes de partir a Jordania, donde le espera el rey Abdullah, Obama todavía tendrá tiempo para visitar otro lugar emblemático de la zona y el cristianismo, Belén.

Tags:

Lee también

Comentarios