Pérez Molina insiste en arbitrariedad en su caso

Continúa audiencia por el caso La Línea, en el que está implicado el expresidente guatemalteco.
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En tribunales.  El expresidente guatemalteco Otto Pérez Molina es acusado de dirigir la estructura conocida como La Línea, que defraudaba a la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).

En tribunales. El expresidente guatemalteco Otto Pérez Molina es acusado de dirigir la estructura conocida como La Línea, que defraudaba a la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).

Pérez Molina insiste en arbitrariedad en su caso

Pérez Molina insiste en arbitrariedad en su caso

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El expresidente de Guatemala Otto Pérez Molina insistió ayer en que existen arbitrariedades en su procesamiento por supuestamente estar implicado en la trama de corrupción La Línea. A su arribo a la Torre de Tribunales para participar en la audiencia de la etapa intermedia de ese caso, el acusado dijo a los periodistas que estima que el Ministerio Público (MP) puede llevarse de dos a tres días más en presentar la acusación formal.

La audiencia comenzó el pasado lunes y se retomó ayer en la sala del Juzgado B de Mayor Riesgo, que preside el juez Miguel Ángel Gálvez, quien se ha encargado de darle seguimiento.

El expresidente aseguró que en el proceso existen “muchas arbitrariedades” porque el juzgado admitió las versiones de los testigos Juan Carlos Monzón y Salvador Estuardo González, quienes también son señalados de los mismos delitos que se le imputan a él.

Pérez Molina, quien renunció en medio del escándalo, ha sido acusado por la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) de asociación ilícita, cohecho pasivo y caso especial de defraudación aduanera.

En opinión de Pérez Molina, los dos testigos “van a salir libres” al haber sido admitidos como testigos del caso La Línea.

El expresidente también calificó de “arbitrariedad” que el pasado lunes el juez Gálvez no le haya dado trámite a la recusación presentada en su contra por su abogado, César Calderón.

La recusación, según el jurista, fue por dudar de la “imparcialidad” del juez, pero Gálvez la rechazó por no haber sido presentada antes de la audiencia de etapa intermedia.

En esta etapa se decidirá si los implicados en la trama de corrupción van o no a juicio.

Además de Pérez Molina, quien se presentó a la audiencia de ayer sin barba, como lo hizo en ocasiones anteriores, está procesada su exvicepresidenta, Roxana Baldetti, quien también acudió a tribunales.

Baldetti es señalada por otros casos de corrupción, en los cuales habría estado involucrada cuando fue vicepresidenta del país centroamericano.

Pérez Molina y Baldetti, según el MP y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, eran los cabecillas de esa estructura criminal.

Uno de los principales testigos de este caso es el exsecretario privado de Baldetti, Juan Carlos Monzón, quien en la primera etapa del proceso relató al juez Gálvez cómo la estructura realizaba la defraudación aduanera. Monzón aceptó presentarse como testigo.

Según el testimonio de Monzón, Pérez Molina y Baldetti, quienes eran conocidos como el 1 y la 2 en la trama, recibían de sus manos el 50 % de los sobornos que conseguían los miembros de la red. El entramado se encargaba en las aduanas de dejar ingresar furgones con diferentes productos.

Ambos exmandatarios se negaron en reiteradas ocasiones a aceptar los cargos de los que se les acusa y aseguraron que se trata de una persecución política. En ambos casos no han podido probarlo.

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