Piden a Senado de EUA investigar a ALBA Petróleos y a José Luis Merino por lavado

Douglas Farah, un prominente investigador, ligó a ALBA Petróleos a operaciones de blanqueo para las FARC en una alocución ante un comité del Senado de Estados Unidos. Señaló a José Luis Merino como la cara de estos ilícitos con tentáculos en el país.
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Investigación Pistas se dirigen a Merino La reciente investigación de LA PRENSA GRÁFICA siguió las pistas de la red de testaferros en el extranjero del dirigente del FMLN José Luis Merino. Farah la citó ante los senadores.

Investigación Pistas se dirigen a Merino La reciente investigación de LA PRENSA GRÁFICA siguió las pistas de la red de testaferros en el extranjero del dirigente del FMLN José Luis Merino. Farah la citó ante los senadores.

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El comité del Senado de Estados Unidos para el control internacional de narcóticos recibió el martes una petición de parte del investigador del Centro de la Universidad de Defensa Nacional para Operaciones Complejas en Washington, Douglas Farah, para abrir una investigación sobre las operaciones financieras de la petrolera estatal venezolana PDVSA y su filial ALBA Petróleos por tener supuestos vínculos con dinero proveniente del narcotráfico.

 

La red de testaferros del viceministro Merino
 

Estas actividades ilícitas estarían a la orden de lavar el dinero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y serían orquestadas por el dirigente del FMLN José Luis Merino, quien funge como vicecanciller para Atracción de Inversiones.

 

Farah, un reconocido periodista, experto y consultor de Seguridad Nacional, se refirió por su nombre a Merino ante los congresistas, defendiendo que es quien dirige el lavado de dinero de las FARC.

El negocio de Alba varado en La Unión

Además, en la misma sesión, el embajador Róger Noriega, exsubsecretario de Estado Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, dijo que Merino se encarga de blanquear los fondos con los que los exguerrilleros entrarán a la vida política.

 

El testimonio de Farah señala que uno de los elementos fundamentales en la estructura financiera en el extranjero de las FARC es ALBA Petróleos, de la que la petrolera estatal de Venezuela es dueña del 60 %. “ALBA Petróleos sirve como una parte crítica de las operaciones multinacionales de lavado de dinero operadas por miembros de la Alianza Bolivariana”, acotó Farah.

 

El experto defendió que “la dirigencia de ALBA Petróleos está incrustada en el círculo del partido de Gobierno en El Salvador, FMLN”.

 

El analista reclamó también que el individuo que está involucrado de forma entrañable en esta red es “el líder del FMLN José Luis Merino, un viejo aliado de las FARC en las afueras de Colombia”.

 

En el pasado, el senador republicano Marco Rubio ha tachado a Merino de ser el “lavador de dinero de las FARC”.

 

“¿Por qué no lo estamos sancionando?”, dijo en esa ocasión Rubio a sus colegas.

 

La sesión de este martes en el Senado fue más allá cuando Noriega tomó la palabra para señalar que los esfuerzos de Colombia por alcanzar la paz, luego de medio siglo de conflicto interno, podrían verse socavados por el “narco-Estado de Venezuela, que es un cómplice de los traficantes colombianos”.

 

El respetado exsubsecretario Noriega observó ante los senadores de ambos partidos que la añoranza de paz de los colombianos ha servido de plataforma para acordar un espacio en la vida política para la exguerrilla.

 

Pero “miles de millones de dólares en ingresos ilícitos podrían estar siendo canalizados por capos, tales como José Luis Merino, (quien) lava dinero para las FARC y corrompe a los venezolanos”.

 

Farah, presidente de la firma IBI Consultants LLC, dijo que el Gobierno de Estados Unidos debe mantener a las FARC como una organización terrorista, a pesar de que el presidente Donald Trump se ha mostrado motivado por la reciente firma de los acuerdos de paz de la nación suramericana.

 

Farah espetó que su consultora encontró más de $2,000 millones en movimientos que despiertan sospecha en los dineros de los exguerrilleros. Esas transacciones tienen nexos directos con Centroamérica, aunque reconoció que aún hay tela que cortar.

 

A pesar de esto, está seguro de que estas transacciones están “controladas por estados criminalizados, que operan bajo el paraguas de los gobiernos populistas autoritarios radicales del bloque bolivariano. Este bloque liderado por Venezuela incluye a Bolivia, Ecuador, Surinam, Nicaragua y El Salvador”.

 

 

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