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Quién es Jeffery Daniels, el "apóstol de los niños", implicado en "el caso más grave de abuso sexual" contra menores en el Sodalicio en Perú

Este exsodálite está implicado en el caso más grave de abuso sexual contra menores en el Sodalicio de Vida Cristiana, grupo religioso peruano fundado en 1971. Jeffery Daniels niega las acusaciones en su contra.
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Rosario en la oscuridad con una luz al fondo.
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El papa Francisco ordenó "intervenir" el Sodalicio en enero.

Según relata Álvaro Urbina, la primera vez que fue abusado sexualmente por Jeffery Daniels Valderrama, este le hablaba "sobre la confianza" y le preguntaba si él se la inspiraba.

Urbina, entonces de 14 años, atravesaba una crisis exacerbada por la adolescencia: sus padres acababan de separarse, estaba volviéndose rebelde, sacaba malas notas y sufría acoso en el colegio.

Una amiga de su madre le recomendó que lo llevara al Sodalicio de Vida Cristiana (SVC), un grupo religioso peruano de laicos con votos religiosos fundado en 1971.

Más de 40 años después de su creación, la orden fue investigada por la justicia peruana por abusos psicológicos, físicos y sexuales contra menores de edad.

La pesquisa comenzó a raíz de la publicación en 2015 del libro "Mitad monjes, mitad soldados", que reúne 30 testimonios de supuestos abusos psicológicos, físicos y sexuales ocurridos en el Sodalicio a lo largo de casi 30 años.

Después del lanzamiento del libro, otros jóvenes miembros del Sodalicio —entre estos, Álvaro Urbina— contaron sus casos de abuso a la prensa peruana.

Todas las supuestas víctimas señalan como autores de los delitos al mismo fundador del movimiento, Luis Fernando Figari Rodrigo (al que el Sodalicio apartó en abril de 2016), y a otros miembros de la organización, como Jeffery Daniels.

"Bájate los pantalones"

Daniels fue implicado en el caso más grave de abuso sexual contra menores en la agrupación religiosa, según el Informe sobre Abusos y Respuesta en el Sodalicio, encargado por este mismo grupo religioso a un equipo de expertos internacionales y publicado en febrero de 2017.

Jeffery Daniels Valderrama. Foto: Registro Nacional de Identificación y Estado Civil de Perú.
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Jeffery Daniels vive en EE.UU. desde 2001. Foto: Registro Nacional de Identificación y Estado Civil de Perú.

Además de Álvaro Urbina, otros 11 hombres aseguran haber sido víctimas de Daniels entre 1985 y 1997.

Los delitos de abuso sexual en Perú prescriben en un plazo máximo de 20 años.

En marzo de 2017, la fiscalía peruana abrió una nueva investigación contra Daniels y varios exsodálites por otros delitos : integrar una asociación ilícita para violar la libertad sexual de decenas de jóvenes que pasaron por el Sodalicio y causarles a estos lesiones psicológicas graves.

El pasado diciembre, la fiscalía pidió prisión preventiva para él y otros tres exsodálites —Fernando Figari (el fundador), Virgilio Levaggi y Daniel Murguía Ward—, por los mismos cargos.

BBC Mundo trató de comunicarse con la fiscal a cargo del caso, María León, pero la fiscalía dijo que esta no habla con la prensa y solo detalló que los demandantes han pedido que se incluya el delito de secuestro a la denuncia penal.

Portada del libro
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El libro "Mitad monjes, mitad soldados" sacó a la luz los numerosos testimonios de supuestos abusos atribuidos a varios miembros del Sodalicio. Foto: Editorial Planeta.

En la época en la que habría cometido estos delitos, Daniels parecía llevar una vida impecable.

Hacía "apostolado" con jóvenes de entre 12 y 16 años. Es decir, tenía la misión de hablarles de Dios o evangelizarlos.

L os superiores del Sodalicio lo habían puesto a cargo de dos o tres grupos de menores y lo llamaban "el Apóstol de los niños" , según algunos exsodálites (el Sodalicio dijo a BBC Mundo que no le consta que lo llamaran así).

Álvaro Urbina cuenta por teléfono a BBC Mundo que llegó a uno de esos grupos en 1995 y lo que hacían era reunirse en un "centro pastoral" del Sodalicio, en un distrito de clase alta de Lima, o ir a comer a algún lugar.

Daniels iba a recoger a los muchachos a sus casas en un Volkswagen Kombi y luego los llevaba de vuelta.

Álvaro Urbina era el último al que dejaba.

"Se dio cuenta de que yo no tenía afecto, no tenía amigos y me abrió las puertas a todo eso", cuenta Urbina, ahora de 37 años, a BBC Mundo.

El "afecto" con el que Daniels lo compensaba fue aumentando hasta la noche en que supuestamente le habló de "la confianza".

Sobre esa ocasión, Urbina relató en una entrevista con Radio Ambulante que Daniels le pidió que se bajara los pantalones.

Ambos estaban solos en el Volkswagen Kombi, estacionado frente a la casa del joven.

Cariñoso

Urbina, el único de sus 12 presuntas víctimas que ha hecho pública su identidad, se refiere a Daniels como "muy chabacano, muy de calle, bastante peculiar".

"No era lo típico que esperarías encontrar en la religión", cuenta.

Los que lo conocían los describían como "inmaduro, carismático, bromista y cariñoso".

"El afecto que demostraba no era paternal, sino medio erótico. Siempre estaba rodeado de chiquillos de entre 11 y 16 años y siempre estaba abrazándolos", dice un exsodálite identificado como "Nicolás" en "Mitad monjes, mitad soldados", el libro de los periodistas Pedro Salinas y Paola Ugaz sobre el Sodalicio.

"Daniels era muy popular entre niños y adolescentes", según escribe el exsodálite Martín Scheuch en su blog "Las líneas torcidas".

El mismo Álvaro Urbina dijo a BBC Mundo que sentía que Daniels podía comprender a todos los jóvenes.

Aquella noche en el Volkwagen Kombi, para demostrarle que confiaba en él, se bajó los pantalones y los calzoncillos y, según cuenta, Daniels "examinó" sus genitales.

Según Urbina, ese fue el inicio de los encuentros sexuales con el exsodálite.

Más casos

Urbina nunca le contó a nadie nada de los presuntos abusos de Daniels porque pensaba que era el único que los sufría.

Pero en 1997, aparecieron más supuestas víctimas.

Ese año, un joven sodálite identificado como "Tadeo", según Salinas, reportó a sus superiores que Daniels había abusado sexualmente de un amigo.

Los directores del Sodalicio, incluido el fundador, Luis Fernando Figari, identificaron hasta ocho casos de abuso.

Las pocas historias que se conocen públicamente comparten la característica de que los encuentros con Daniels empezaban con tocamientos que iban volviéndose cada vez más sexuales.

En el caso de Álvaro Urbina, los encuentros con Daniels pasaron del Volkswagen Kombi a la misma casa del menor, a donde iban después de las reuniones del "apostolado".

"Llegábamos a mi casa y nos íbamos a mi cuarto. No había nadie", cuenta Urbina, de manera pausada. "Cuando dejé de pertenecer al grupo, simplemente venía a mi casa, teníamos relaciones (sexuales) y luego se iba".

"Nunca tuvo que decirme que no se lo dijera a nadie", sostiene. "En mi cabeza era como una relación".

Los abusos que relata Urbina supuestamente duraron alrededor de dos años.

El joven cuenta que cuando dejó de ir al Sodalicio, Daniels lo fue visitando cada vez más esporádicamente hasta que simplemente dejó de ir a su casa .

Urbina entendió la razón del alejamiento de Daniels muchos años después.

Aislamiento de tres años

Álvaro Urbina. Foto: Álvaro Urbina.
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Álvaro Urbina asegura que Jeffery Daniels abusó de él durante cerca de dos años. Foto: Álvaro Urbina.

Después de que el joven "Tadeo" reportó a Daniels en el Sodalicio, los superiores aislaron al "apóstol de los niños" en una habitación de una casa de formación de jóvenes de la orden en San Bartolo, una playa al sur de Lima, durante tres años.

Durante la "reclusión" recibió tratamiento psicológico y, según cuenta el exsodálite Martín Scheuch en su blog "Las líneas torcidas", le llevaban la comida a su habitación porque tenía prohibido comer con los demás residentes de la casa y "solo tenía autorización para hablar con una persona determinada".

En el libro "Mitad monjes, mitad soldados", un exsodálite identificado como "Bernardo" detalla que Daniels no podía salir de su habitación "salvo cuando le dejaban caminar media hora por el malecón, pero acompañado".

Como explicación del aislamiento, los superiores del Sodalicio decían que Daniels estaba "en un retiro o discerniendo si quería ser monje", de acuerdo al Informe sobre Abusos y Respuesta en el Sodalicio.

El grupo religioso le dijo a BBC Mundo que "las decisiones sobre cómo proceder con él recaían sobre Figari (apartado del movimiento en abril de 2016) y Germán Doig (sodálite fallecido en 2001)".

Papa Francisco
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Muchos peruanos esperaban que durante su visita a Lima el Papa Francisco pediría disculpas por las acusaciones de abusos del Sodalicio, pero no lo hizo.

Cerca de un año después de que dejó de visitarlo, Urbina lo vio en la playa San Bartolo, al sur de Lima.

"Estaba con cara de energúmeno, asustadísimo. Era con una cara como de 'me han atrapado'" , dijo Urbina a BBC Mundo. Pero su exasesor espiritual no le explicó el motivo de su turbación.

El joven limeño se enteró del "aislamiento" en 2016, solo después de la publicación de "Mitad monjes...".

El Sodalicio no denunció a Daniels. "Se le invitó a retirarse", dijo el grupo religioso, y en 2001 dejó de pertenecer a la comunidad. "Con su salida cesó todo vínculo" con él, aseguró la congregación.

Ese mismo año, Daniels se fue a Estados Unidos.

Vida familiar

Actualmente, el ex "apóstol" vive en Illinois, en el norte de EE.UU. con su esposa e hijos y trabaja en un hotel.

Pero las noticias de los testimonios en su contra de "Mitad monjes..." y del Informe de Abusos del propio Sodalicio, llegaron hasta ese estado en 2017.

La policía de la ciudad donde vive visitó al exsodálite en su casa al enterarse del caso a través de una carta del congresista peruano Alberto de Belaúnde.

El reporte de la visita de los agentes señala que "cada cuarto visible estaba lleno de juguetes de niños".

Daniels confirmó ser la misma persona a la que señalan como autor de abusos sexuales en Perú, pero negó haber hecho algo ilegal.

Estatua de Juan Pablo II.
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El papa Juan Pablo II otorgó al Sodalicio el derecho canónico en 1997.

Dijo que no estaba seguro de por qué levantaban esas acusaciones contra él y que él se había autoimpuesto los tres años de aislamiento para pensar si quería seguir en el Sodalicio o no.

El documento de la policía de Illinois al que tuvo acceso BBC Mundo aclara que Daniels no está bajo ninguna investigación criminal en EE.UU. en este momento.

BBC Mundo llamó a Daniels para preguntarle cómo responde a las acusaciones en su contra, pero nos dijo que habláramos con su abogado, Jorge Villegas. Este señaló que tampoco haría declaraciones.

"Nuestra política profesional es no ventilar a través de la prensa los casos que se nos encomiendan", dijo el abogado a BBC Mundo.

Alessandro Moroni, actual superior general del Sodalicio, reconoció en una entrevista con el diario peruano El Comercio que Daniels había cometido "abusos".

En enero de 2017, Moroni, dijo que el Sodalicio había pagado cerca de US$2,8 millones en reparación a unas 90 personas —entre estas, Álvaro Urbina— que fueron "víctimas de abusos sexuales, físicos y psicológicos".

Pero este tipo de delitos ya prescribieron, como lamenta Urbina: "A mí lo único que me queda es luchar para que Jeffery no siga haciendo lo mismo".

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