Temer, presidente más impopular en varias décadas

Es aún menos apreciado que Dilma Rousseff, a quien sustituyó. Fiscalía pide aumentar la condena para el exmandatario Lula.
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Temer,  presidente más impopular en varias décadas

Temer, presidente más impopular en varias décadas

Temer,  presidente más impopular en varias décadas

Temer, presidente más impopular en varias décadas

En Congreso.  El presidente cuenta aún con una  cómoda base parlamentaria, pero la decisión de este miércoles es clave.

En Congreso. El presidente cuenta aún con una cómoda base parlamentaria, pero la decisión de este miércoles es clave.

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Su imagen pública nunca fue buena desde que asumió la presidencia de Brasil hace más de un año, pero Michel Temer tiene buenas opciones de pasar a la historia como el jefe de Estado más impopular del gigante suramericano.

Sacudido desde hace semanas por un escándalo de corrupción, Temer tiene actualmente un nivel de aprobación de solo el 5 %, según la última encuesta publicada en Brasil.

En las estadísticas disponibles, solo José Sarney (1985-1990), el presidente que heredó el cargo en el convulso período que siguió al final de la dictadura brasileña, iguala por ahora al mandatario Temer en impopularidad.

Y el actual mandatario seguirá en los próximos meses previsiblemente siendo el blanco de denuncias y acusaciones de corrupción.

Temer, quien llegó al poder en 2016 tras el controvertido proceso de “impeachment” de su antecesora, su exaliada Dilma Rousseff, se aferra a la incipiente recuperación económica para mantenerse en el cargo. Acusado de “golpista”, sigue esperanzado en pasar a la historia como el líder que volvió a encarrilar el destino de Brasil tras el reciente descalabro.

“Llegaremos a 2019 con la casa en orden”, insistía el líder conservador hace algunas semanas. Su gestión, sin embargo, parece abocada desde hace tiempo casi únicamente a asegurar su propia supervivencia política. Su mandato, para el que fue electa originalmente Rousseff en 2014, termina el 31 de diciembre de 2018.

Temer asumió el poder en mayo del año pasado, primero de forma interina, en medio del terremoto político que llevó a la destitución definitiva de Rousseff en agosto. El nuevo jefe de Estado dejó claro desde el comienzo que su prioridad era formar un “gobierno de salvación nacional” para intentar superar la recesión, que alcanzó una contracción acumulada del PIB de -7.4 % en 2015 y 2016.

En los últimos 12 meses impulsó medidas controvertidas, como el congelamiento del gasto público durante 20 años y una reforma para flexibilizar las leyes laborales.

En estos días, Temer vuelve a afrontar mañana un momento decisivo para su futuro político cuando el Congreso decida si acepta la denuncia por corrupción por Lava Jato.

La votación podría allanar el camino para un proceso de “impeachment” contra Temer.

Piden endurecer condena

El Ministerio Público Federal pidió ayer un aumento de la pena contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, condenado en primera instancia por corrupción y lavado de dinero.

Los fiscales del caso solicitaron a la justicia un endurecimiento de la condena y un incremento de la multa aplicada en la sentencia, que fue de 16 millones de reales ($5 millones) y sería elevada a 87.6 millones de reales ($27.5 millones).

En junio pasado, el exmandatario fue condenado en primera instancia a nueve años y medio de prisión por la red Lava Jato.
 

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