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Venezuela: apoyos divididos entre Maduro y Guaidó

El presidente del país sudamericano está lejos de estar solo en su batalla por sobrevivir; lo respalda un bloque de naciones que tienen en común su rechazo a la democracia neoliberal como se entiende en Occidente.
 

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Nicolás Maduro (izq.) y el presidente ruso, Vladimir Putin (der.) durante un encuentro en Turquía en octubre de 2016. (Archivo Reuters)

Nicolás Maduro (izq.) y el presidente ruso, Vladimir Putin (der.) durante un encuentro en Turquía en octubre de 2016. (Archivo Reuters)

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El presidente venezolano Nicolás Maduro no está solo en lo que algunos analistas interpretan como “la última resistencia” del proyecto chavista. Cuenta con el acompañamiento de un bloque de países que se caracteriza por no promulgar la democracia liberal que se practica en Occidente.
Por sus intereses económicos y políticos, dos de ellos, China y Rusia, con gran peso global, no están dispuestos a abandonar a su hombre fuerte en Latinoamérica.
Aunque en Moscú no hay ánimo de exhibir su músculo militar en América Latina, ni China tiene disposición para seguir inyectando recursos en una economía colapsada, ambas naciones no dudarán en echar mano de su poderosa herramienta diplomática para evitar el colapso de Maduro.
“A maduro le quedan pocos amigos, pero dos tienen asiento permanete en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, lo cual no es poca cosa”, dijo a El Universal Phil Gunson, experto del organismo especializado en solución de conflictos International Crisis Group (ICG). “Por eso vemos a Venezuela jugando la carta de Naciones Unidas porque es allí en donde el gobierno se siente más fuerte”.
La hermandad entre Caracas y Moscú quedó sellada en los a;os e que el entonce presidente venezolano Hugo Chávez tenía petrodólares de sobra para comprar amigos y generar condiciones para expandir su filosofía política.
La cordial relación con el presidente Vladimir Putin tomó forma en contratos millonarios, particularmente en el sector armamentista. Desde el inicio del segundo mandato de Chávez en 2006 hasta su fallecimiento en 2013, Rusia transfirió armas por 3 mil 814 millones de dólares de acuerdo con el Instituto de Investigaci[on para la Paz de Estocolmo (SIPRI).
En la era Maduro, los flujos monetarios continuaron y hoy se estima que Rusia ha prestado a Venezuela unos 17 mil millones de dólares, cuyos intereses son pagados con petróleo. Además de la actividad económica, hay interés estratégico de los rusos en Venezuela.
Para el analista Gunson, Rusia tiene en Venezuela un contrapeso a la presencia de fuerzas estadounidenses y europeas en su esfera natural de influencia, como es Ucrania y Georgia. Así lo demostró la reciente visita de dos bombardeos Tupolev 160 (TU-160) al Aeropuerto Internacional de Maiquetia  Simón Bolivar, en un intento por dar la impresión de que los rusos pueden proyectar fuerza en Latinoamérica. “Hay un juego geopolítico en el que Venezuela tiene una función a desempeñar”, indicó.
Los lazos con el régimen chino son igualmente sólidos. Venezuela no quedó exenta de la expansión económica del gigante asiático, que durante la última década ha inyectado unos 65 mil millones de dólares a través de fondos para el financiamiento de proyectos de infraestructura que prometían ser emblemáticos, como fue el “primer tren bala de América del Sur”, una iniciativa que “no tuvo origen ni destino”, apuntó Gunson.
Maduro tiene en Irán otro aliado consolidado. “Ambos se sienten atraídos naturalmente por su hostilidad compartida con Estados Unidos”, dijo Gunson. Los lazos se remontan a los origénes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), pero fueron particularmente estrechos en la época del presidente iraní Mahmud Ahmadineyad (2005-2013), durante la cual abundaron los buenos propósitos comerciales, desde ensambladoras conjuntas de vehículos hasta una fallida fábrica de bicicletas.
“Chávez buscó a Rusia, China e Irán, países que no compartían mucho con él término de política, pero sí la necesidad y deseo de independizarse de Estados Unidos creando un mundo multipolar. Eso evolucionó en una importante relación que se mantiene hasta el día de hoy, sostuvo Gunson.
La lista de “camaradas” de Maduro la completa el presidente turco, Recep Rayyip Erdogan, quien luego de que Juan Guaidó se proclamó “presidente interino encargado de Venezuela”, llamó por teléfono a ex dirigente sindical para decirle: “Aguanta...estamos contigo”.
 

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