Un sistema de pensiones polémico

Los salvadoreños están divididos en torno a si el modelo de pensiones debe ser voluntario u obligatorio o si debe ser público o privado.
Enlace copiado
Un sistema de pensiones polémico

Un sistema de pensiones polémico

Un sistema de pensiones polémico

Un sistema de pensiones polémico

Enlace copiado
La reforma de pensiones que está discutiendo actualmente la Asamblea Legislativa dejará tantas caras felices como largas, si al final ocurre. ¿Por qué? Los salvadoreños tienen muchas dudas sobre el modelo actual, y muchas más lo que está por venir.

El 44 % de los entrevistados, dice, por ejemplo, que no conoce cómo funciona el sistema actual de pensiones, mientras que 43 % considera que la reforma en debate no será buena.

Entre lo bueno del actual sistema se destaca que fomenta el ahorro para el futuro, que se puede recibir lo ahorrado y que es una ayuda para la vejez.

En lo malo se destaca “que hay robo”, que “no se devuelve todo el dinero” y que los descuentos son muy altos. Los datos, bien vistos, reflejan que muchos trabajadores no ven con buenos ojos el descuento mensual que se hace para su pensión, y que tengan que esperar toda una vida para verlo devuelto.

Entonces, en primer lugar, ¿el sistema de pensiones debería ser obligatorio? El 39 % opina que debe ser voluntario, mientras que el 47 % está de acuerdo en que sea obligatorio. Este punto, como puede observarse, no goza de consenso; es más, hay división marcada sobre él. El modelo salvadoreño, en todo caso, es obligatorio, y eso no está en discusión. Lo que sí está en debate es quién debe administrar los fondos. ¿Empresas privadas o el Estado? El 24 % considera que debe ser el Estado; el 41 %, empresas privadas; mientras que el 30 % dice que ambos.

Al ver los puntos a favor y en contra, nos encontramos con un tema fundamental de confianza; hay personas que confían más en las empresas privadas, mientras que otras en el Estado. En el medio, están las personas que resuelven este dilema involucrando a ambos.

Luego, al margen del modelo, hay otro problema. ¿Los aportes de los trabajadores son suficientes para generar una pensión digna? ¿Estarían dispuestos los salvadoreños a pagar por más tiempo o dar cuotas más altas para llevar más dinero al fondo de pensiones? En ambos casos, la respuesta es un rotundo no; la gente no quiere trabajar más ni pagar más.

En la investigación también se hizo un perfil de la cobertura del sistema y los datos muestran que el 55 % de la población entrevistada –la encuesta fue hecha solo en zona urbana– está afiliado, pero solo el 38 % está cotizando.

Los principales beneficiarios del sistema, por otra parte, son los trabajadores a tiempo completo.

Lee también

Comentarios

Newsletter