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A medio año, ¿cómo van tus propósitos?

Comenzar el año te llena de optimismo, pero llegar a la mitad sin iniciar esos propósitos también puede ser una decepción. Seguir una estrategia y algunos consejos claves pueden ayudarte a no abandonarlos.
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El de enero supone para algunos, o al menos para la mayoría de personas, el inicio de nuevos propósitos, sin embargo solo el 10 % de personas suele cumplirlos, de acuerdo a un estudio de la Universidad de Psicología de Scranton, que además, concluye en que el 25 % de las personas abandona sus metas de año nuevo durante la primera semana y menos de la mitad las mantiene pasados seis meses.

La psicóloga y couch espiritual, Rebecca Fernández Taylor, asegura que las metas no solo deben ser un anhelo, sino convertirse en metas concretas, y deben ser acompañadas de un plan de acción que paso a paso ayude a alcanzar los objetivos.

Reestablece tus metas 
Para evitar llegar a diciembre sin cumplir lo que te has propuesto, la especialista recomienda una serie de hábitos sencillos que puedes incorporar en tu día a día:
Hoy es una nueva oportunidad
El pasado es pasado y el futuro es incierto, es importante saber que hoy es una nueva oportunidad que tienes. Si bien es cierto ya pasaron seis meses del año y probablemente no se han cumplido alguna de tus metas aún tienes una nueva oportunidad. “Puede frustrar un poco porque la meta no se cumplirá al 100 %, pero lo importante es que hoy se puede comenzar y no puedes renunciar a ello”, asegura Fernández.
Un fuerte deseo 
El deseo debe estar ligada a una motivación, una razón de mucho valor que te recuerde por qué quieres lograr esa meta. “Puedes poner un ejemplo concreto que te diga a ti cada día por qué quieres lograrlo. Si tu propósito fue bajar de peso recuerda ese vestido o tus jeans favoritos que ya no te quedan y tienes guardado”, explica la especialista. 
La meta no debe ser solo un sueño
No tiene que ser una ilusión o un anhelo, debe ser un objetivo concreto que lleve un plan de acción y te ayude a lograrlo. Hay una gran diferencia entre un sueño y una meta, lo principal en una meta es que tiene un plan de acción. A medida que pasa el tiempo debes preguntarte qué estás haciendo hoy que te ayude a lograrlo.
Reconocer los pequeños logros
Lo importante es reconocer que a pasos pequeños estás logrando poco a poco tu objetivo, por ejemplo, si tu meta fue bajar de peso, entonces puedes reconocer que a pesar de haber bajado dos o tres libras, ya estás un paso más cerca de cumplir. “Reconocer estos logros  te vuelve a motivar e ir escalonando y no creer que por no dar un salto de 10 metros no vas a llegar arriba”, reitera la especialista. 
Los límites están en tu mente
Si escuchas las malas críticas, no haces nada por cumplir tu propósito y te dejas influenciar por los demás es un paso hacia atrás; sin embargo, si estás trabajando por lograrlo vas a confiar en ti misma. “Es importante saber que las metas tienen que ser alcanzables, medibles y realmente motiven. Es importante que semana a semana se realice un chequeo para conocer tu progreso”, apunta Fernández. 
Relacionado con el tiempo
Debe estar enmarcado en un plazo de tiempo o fecha límite. Puedes establecer un día concreto para iniciar, por ejemplo: apuntarte en el gimnasio el 26 de junio o comenzar a ahorrar $1 cada día.
 

Tags:

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