¿Cómo influye el castigo en tus hijos?

Los especialistas señalan que bajo ningún motivo el niño debe ser agredido para ser “corregido”. Está acción puede tener consecuencias graves en la calidad de vida del menor.

Enlace copiado
Cuando los padres castigan mediante violencia física o verbal a sus hijos, ellos se convierten para el niño en modelos de conductas agresivas. Y cuando el niño vive rodeado de modelos agresivos, va adquiriendo  comportamientos agresivos y malas costumbres  para su vida.

Cuando los padres castigan mediante violencia física o verbal a sus hijos, ellos se convierten para el niño en modelos de conductas agresivas. Y cuando el niño vive rodeado de modelos agresivos, va adquiriendo comportamientos agresivos y malas costumbres para su vida.

Enlace copiado

Hablar de castigo es un tema muy delicado y extenso, dado que para que este sea óptimo debe hacerse de forma racional; esto quiere decir que ninguno de los involucrados debería salir lastimado.

En países como el nuestro se recurre mucho al recurso de “pegar”; sin embargo, esto es un ejemplo de modelo de conducta agresiva. La psiquiatra Margarita Mendoza Burgos explica que “eso es totalmente inadecuado. Para corregir a nuestro hijos debemos estar tranquilos”.

“En general, debemos poner castigos o hacer un plan de pérdidas de privilegios de acuerdo a la falta. Por el contario, los niños se volverán ‘duros’, es decir, no les importarán los castigos ni los golpes, y pueden volverse mentirosos, regresivos, tímidos, sin tener respeto a nada ni nadie e ignorar límites”, expresó Mendoza.

“Para corregirlos se debe hablar con ellos, limitarles privilegios y explicarles por qué lo que han hecho está mal”.
Margarita Mendoza Burgos, psiquiatra

Los golpes nunca son la solución. Los padres jamás deben olvidar que, si sus hijos sufren golpes continuos, ellos en un futuro “pueden ser adultos pusilánimes o necesitarán que se les empuje constantemente para hacer lo que tienen que hacer. Además, pueden ser tímidos, mentirosos, con poca confianza en los demás y en ellos mismos”, explicó la psiquiatra.

¿De qué otra forma puedo corregirlo?

“Primero debo hablar con ellos y limitarles sus privilegios; en este proceso es necesario explicarles por qué lo que han hecho está mal y, a medida que se avanza en estos procesos, ellos mismos pueden sugerir su forma de reparar lo que han hecho. Por ejemplo: hacer alguna tarea, hacer planas de frases de lo que no deben hacer, dejar de ver televisión por las tardes y ya no salir a jugar con sus amiguitos por cierto tiempo”, aconseja Mendoza Burgos.

A su vez, muchos especialistas expresan que un padre golpeador solo se desahoga a sí mismo. Al preguntar sobre esto, la doctora expresa que en la mayoría de los casos es así, sobre todo si se hace de forma sistemática. “A veces uno puede estar alterado y reaccionar de mala forma; entonces podemos dar marcha atrás, reaccionar, pedir disculpas y actuar de otra forma. Pero cuando se vuelve sistemático, los padres deben buscar ayuda y aprender a canalizar sus instintos, sus ansiedades, sus enojos de otra manera y no con nuestros hijos”, expresa.

Ir al especialista

Si el menor solo atiende los llamados de atención cuando hay golpes de por medio, ¿qué se puede hacer? “En este caso, lo mejor sería pedir la ayuda de un profesional, ya que hay que revertir todo el proceso y empezar de cero”, expresa la psiquiatra, y añade que habría que ver la edad del niño y cuáles son las circunstancias específicas de lo que ocurre.

Olga Carmona, de El País, expresa en uno de sus artículos la importancia de saber que los niños son personas en igualdad de derechos, acreedor de la misma dignidad y respeto que cualquier otro ser humano, además de la necesidad extra de ser protegidos dada su vulnerabilidad.

No olvides que a nadie le gusta ser vulnerado física o verbalmente para ser corregido, y los niños no son la excepción.

Lee también

Comentarios

Newsletter