Confortando a pacientes con cáncer

Cerrando este espinoso tema, especialmente cuando se llega la hora de la despedida final y ante la muerte inminente, es decir, ante lo que denominamos cáncer o enfermedad terminal o estado agónico.
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<p>Los días previos a este suceso el paciente por general ya habiendo aceptado esta condición se enclaustra y muchas veces da órdenes a sus seres queridos de no querer ser visitado en su lecho de enfermo, él hace unas excepciones y deberán ser respetadas por sus cuidadores o sus seres queridos.</p><p>Es muy importante el entorno o medio ambiente en el que el paciente se encuentre cuando llega el último momento, es diferente que esté muriendo solo o en una institución en que no hay quietud o no está confortable y muchas veces lejos de la familia más ahora con la separación originada por la migración el proceso de muerte será difícil no solo para él, sino para todos los que estén involucrados sentimentalmente.</p><p>Si existiesen conflictos o separación en la familia ese es un factor que complica el proceso de muerte, hay que tratar de reconciliar cualquier problema sin dejar nada a un lado para que el paciente tenga paz interna en ese momento de fomentar las buenas comunicaciones en diferentes aspectos de la vida por si una se ha roto.</p><p>Hay que pensar en lo que ha sido importante en la vida de esta persona que nos está dejando, para conectarse y enfocarse en la lucha interna que él tenga con alguna necesidad que desee ver cubierta antes de irse de este mundo; y ofrecerle el soporte y confort de hacerse cargo ya sea de continuar velando por algo o concluir y finalizar algo que el paciente tenga pendiente.</p><p>Hay que enfocarse en las cosas que aún puede hacerse por él, no en lo que ya no se puede hacer o controlar; aunque sean cosas que nos parezcan pequeños detalles, cuales son estos si el paciente está en un hospital o hospicio y no se puede atender en casa, llevarle al hospital cosas personales de casa, por ejemplo fotos, algunas cosas favoritas de él, algo como un hobby que él hubiera tenido o sea hacerle sentir la atmósfera del hospital un poquito como si estuviese en casa, llevarle cartas, tarjetas, pedirle a los familiares que lo quieren que se comuniquen con él telefónicamente a diario o se alternen para que sienta el soporte emocional de que alguien se está recordando de él a diario.</p><p>Tengo la experiencia de una familiar de un paciente en estas condiciones que le habla con regularidad y aunque este paciente no está en condiciones de entablar una comunicación por su estado, solo el hecho de colocarle el auricular a su oído y manifestarle lo mucho que le ama es un gran alivio no solamente espiritual sino anímico.</p><p>Al final ante la inminente muerte, es decir, la situación agónica caracterizada por un deterioro físico, extrema debilidad, postración, disminución del nivel de conciencia e intolerancia para la ingesta de líquidos y sólidos y las tomas de medicación oral, deje que la evolución siga su curso, ya que en mi concepto personal no es justo mantener la vida en quien a causa de su estado terminal ya no es dueño de aquello que más humano nos hace: voluntad, libertad y dignidad.</p><p> Para consultas y comentarios de este artículo escríbame a [email protected]</p><p>&nbsp;</p>

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  • mujer
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