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Cuidado con el “Mindfulness”

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Cuidado con el “Mindfulness”

Cuidado con el “Mindfulness”

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La Sociedad Mindfulness y Salud explica que el término “mindfulness” puede definirse como prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación. Sin embargo, miles de publicaciones de universidades como Harvard, Oxford o el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) han estudiado los efectos de la atención plena en el bienestar general, en la salud y en el rendimiento mental.

Sin embargo, lo que se hace ahora no tiene mucho que ver con lo que inventaron los budistas. No existe una definición universalmente delimitada y consensuada para “mindfulness”. Pero una de las ideas que más ha calado suele incidir en el bienestar que produce un estado mental libre de juicios, centrado en el aquí y el ahora.

Puede provocar alucinaciones y cuadros depresivos…

En los últimos años, la ciencia ha empezado a investigar las contraindicaciones de la atención plena. Se trata de evidenciar que, igual que sucede con los deportes, resulta beneficiosa siempre que se realice bajo una pauta de entrenamiento correcta.

Uno de los proyectos más referenciados es el de la Universidad de Brown (EUA), conducido por la psiquiatra y meditadora Willoughby Britton, quien describe casos puntuales de alucinaciones, descompensaciones psicóticas y cuadros depresivos severos relacionados con la práctica intensa de “mindfulness”.

El artículo cita también aumentos significativos de los niveles de estrés y angustia que derivaron en episodios de despersonalización y desrealización, es decir, situaciones en las que alguien no se reconoce a sí mismo cuando se mira en el espejo o percibe como si de repente todo se moviese en cámara lenta.

No es algo para hacer con los compañeros de oficina

En los últimos años, la meditación ha entrado con fuerza en las oficinas y centros de trabajo. El diario británico The Guardian relataba en 2016 el caso de una empresa británica que decidió organizar un retiro de fin de semana a modo de “team building” para sus empleados, y una participante sufrió un trastorno de salud mental que la llevó a pasar tres meses de ingreso en una unidad psiquiátrica con sus posteriores secuelas.

La psiquiatra Beatriz Rodríguez Vega opina: “Las prácticas de ‘mindfulness’ deben ser voluntarias y nunca impuestas. Estos casos pueden ocurrir cuando se trabaja con personas vulnerables, por eso hay que hacer previamente una selección. Antes de nada hay, que realizar entrevistas, cuestionarios, jornadas de orientación”.

En este sentido, el investigador también desaconseja iniciarse en el “mindfulness” de forma intensa mediante retiros de muchas horas o días: “La gente tiene que entender bien el concepto. Esto no va de poner la mente en blanco, ni de relajarse ni de alcanzar un estado mental excepcional. Busca aceptar la experiencia tal y como es; una forma de optimizar los recursos para aliviar el sufrimiento. De hecho, lo que las personas nos transmiten después no es ‘ya sé estar en el presente’ o ‘focalizo correctamente mi atención’, sino más bien ‘he aprendido a cuidarme’”.

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