¿ERES POCO PROFESIONAL EN TU EMPLEO?

Saber comportarnos en una reunión de equipo o en una entrevista de trabajo puede ser determinante para nuestro futuro laboral.
Enlace copiado
¿ERES POCO PROFESIONAL EN TU EMPLEO?

¿ERES POCO PROFESIONAL EN TU EMPLEO?

Enlace copiado

Para ser una buena profesional no solo vale con serlo, también hay que parecerlo. Sobre todo cuando se trata de superar una entrevista de trabajo, pasar por un proceso de selección con un “headhunter” o cuando se compite por un ascenso. Aunque lo ideal es que sea nuestro trabajo quien hable por nosotras, lo cierto es que para trabajar en equipo no solo cuenta nuestro desempeño, sino también nuestra forma de comportarnos y de relacionarnos.

Errores frecuentes

No hay nada que dé peor impresión en una primera entrevista o en una primera reunión de equipo que llegar tarde, y aunque a veces no depende de nosotros, debemos prever esos contratiempos, o al menos evitar que la situación se repita.

Eso sí, tampoco debemos llegar demasiado temprano. “Es correcto llegar a una entrevista 10 minutos antes, ni más ni menos”, apunta Arancha Ruiz.

“Fumar antes de la entrevista, no ir aseado o haber estado previamente en un espacio 
cerrado donde los olores se han impregnado en el traje del candidato creará una impresión negativa muy difícil de superar”. 
 Arancha Ruiz

Asimismo, tu forma de vestir tiene mucho que ver con tu sello personal.

Se dice que la elegancia no es ir siempre con un buen vestido, sino más bien saber vestirse según las circunstancias. Es decir, si nuestra empresa es un lugar lleno de gente joven y con un aspecto informal, quizá lo que desentone sea ir de traje, mientras que si se trabaja en un bufete de abogados muy tradicional, será más incorrecto ir en jeans.

En ese sentido, Susana Fuster, coach de comunicación y experta en comportamiento no verbal, aporta que “es importante ir en consonancia con la identidad corporativa de la empresa para la cual trabajamos, sin perder nuestra propio sello personal. Nuestra apariencia es nuestra carta de presentación, y todos sabemos que no hay una segunda ocasión para una primera buena impresión”.

Cuida tu aspecto

Parece algo obvio, pero no lo es tanto. No solo se trata de la higiene y de ir aseada, algo que no todo el mundo cumple, sino también de evitar olores fuertes, como los de ciertos perfumes, y sobre todo el olor a tabaco, o similares. Por otra parte, toma en cuenta el contacto físico, tal y como informa Susana Fuster: “El contacto físico es una poderosa herramienta a la hora de conectar con los demás”. El estudio del mismo recibe el nombre de “háptica”, y es un recurso con el que se puede transmitir una imagen cercana o distante. Por ejemplo, “tocar el codo o un ligero toque en el brazo o en el hombro puede ayudar a generar vínculos, confianza y una actitud de colaboración y empatía”.

 

Contacto visual
Si bien es bueno estar concentrado en lo que se hace y no distraerse constantemente, cuando tengamos que tener una conversación con algún jefe o compañero deberemos mostrar esa misma concentración, al menos con nuestra mirada. Establecer o no contacto visual puede modificar el significado de una situación laboral. 

Respeta el espacio personal 
La forma en la que nos relacionamos con los demás no solo depende de cómo cuidamos nuestro espacio, sino también el suyo. Existe una distancia para cada situación, así que presta atención a si la otra persona se encuentra cómoda con la distancia que estamos manteniendo.

Lee también

Comentarios

Newsletter