Enemigo en esta temporada

Recibir el sol ayuda a producir vitamina D en la piel y es importante para la mineralización de los huesos, entre otros beneficios, pero puede ser su peor enemigo para esta temporada si se expone a él sin control.
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Para esta temporada, cuando el sol está que quema y de paso cuando más contacto tendrá con él –ya sea por que decidió veranear en la playa o asistir a otro tipo de actividades a plena luz del día–, aprovechamos la oportunidad para abordar el tema de moda de estas vacaciones: el sol en todo su esplendor, las ventajas y desventajas que ofrece este impresionante astro en la salud de las personas.

Porque así como el sol es su mejor amigo y ofrece muchos beneficios para la salud, así también puede ser el peor enemigo para la piel al exponerse en exceso.

Como lo explica la dermatóloga Leana Quintanilla, aparte de causar fotoenvejecimiento o que las arrugas lleguen más rápido a su piel (en especial en el rostro que toma un color cenizo), “puede ocasionar cáncer de piel basocelular y espinocelular, que afecta usualmente la piel en zonas donde se ha tenido más exposición solar”.

Por qué el daño

¿Pero por qué si es una fuente de energía increíble, al mismo tiempo puede ser peligroso para la salud?

La razón es que emite los denominados rayos ultravioletas (UV), que, entre otras cosas, dañan la piel y por eso aumentan las posibilidades de desarrollar cáncer.

Para entender mucho mejor este punto, en el caso del sol estos rayos ultravioletas pueden ser de dos tipos. Uno de ellos son los rayos ultravioleta A (UVA), que incluso pueden atravesar el vidrio y penetran la piel con mayor profundidad, así pueden llegar hasta el sistema de defensas y debilitarlo para que deje de proteger contra el cáncer. Y precisamente estos rayos son los responsables de producir el envejecimiento prematuro, arrugas y manchas.

Los rayos ultravioleta B (UVB) son los responsables del bronceado. En este caso, no pueden atravesar el vidrio pero exponerse a ellos en exceso también puede ser nocivo. Al igual que los rayos UVA, también pueden provocar cáncer.

Tampoco se trata de tener heliofobia, o fobia al sol, y pasar encerrada estas vacaciones o durante el resto del año, ya que puede contribuir a que las personas tengan deficiencia de vitamina D, vital para el cuerpo, por lo tanto, la invitación es recibir el sol por unos 15 minutos, unas tres veces por semana, lo necesario para garantizar unos niveles correctos de vitamina D.

Si tiene contraindicado exponerse al sol, recuerde también que los efectos favorables de este se pueden disfrutar desde la sombra, por lo que no hay que tener miedo del sol, sino saber aprovecharlo con seguridad. Y por cualquier duda, consulte a su dermatólogo.

Tags:

  • sol
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