Mujer EntrevistaDr. Salvador Díaz BazánDirector del Instituto del Cáncer

“Es un crimen que las mujeres en El Salvador mueran por cáncer mama”

El Instituto Nacional del Cáncer tiene casi 50 años de estar de pie. Su director, el doctor Salvador Díaz Bazán, comparte sobre su trabajo y lo importante que son los métodos de prevención del cáncer de mama en la mujer salvadoreña.

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“Es un crimen que las mujeres en El Salvador mueran por cáncer mama”

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Los 30 años de trabajo del doctor Bazán en el Instituto Nacional de Cáncer se notan en cada paso que damos alrededor de las instalaciones. Los pacientes y miembros del instituto lo saludos con euforia. En el mes de octubre, cuando se conmemora el mes de cáncer de mama, pareció casi un requisito hablar con alguien que ha apoyado a cientos de pacientes durante décadas.

¿Cómo ha sido este proceso de ser parte de Instituto Nacional de Cáncer?

Al principio, cuando esto comenzó a funcionar en 1970, el cáncer del cuello de la matriz era el más frecuente. Y el cáncer de mama no se diagnosticaba mucho en esa época. Pero el tiempo fue cambiando y 47 años después, todas las campañas que se hicieron para prevenir el cáncer de útero han ido dando resultado. Por supuesto no ha sido solo el instituto, también el Gobierno. Ahora, nosotros tenemos 250 casos de cáncer de mama nuevos para ser tratados acá. Y definitivamente el problema que seguimos teniendo es que tenemos mucho cáncer avanzado. Y algo muy importante en el cáncer es que si se detecta a tiempo, es curable... Ahora, cada vez estamos viendo el cáncer en mujeres más jóvenes. Es más frecuente en la mujer obesa, diabética, hipertensa y que no ha tenido hijos. Es tan frecuente el cáncer de mama que una de cada ocho lo va a padecer.

¿Cómo ve el panorama del tratamiento del cáncer de mama en El Salvador?

El Instituto del Cáncer fue fundado para cuidar a la clase más desprotegida de El Salvador. Usted sabe que la clase alta tiene posibilidades de poder ser atendida en un centro privado. Y después tenemos a un rango del 15 % al 18 % de la población que tiene seguro social, que también tiene buen servicio. Pero hay un 75 % de la población salvadoreña que no está protegida con nada. Respecto al tratamiento que se da en el sector público, el Seguro Social tiene muy buen tratamiento y todos los equipos necesarios. Eso es definitivo, no podemos hablar mal de lo que no es.

El problema que tenemos es que el tratamiento del cáncer en general es sumamente caro. Por ejemplo, un tratamiento de cáncer de mama con radiación en un hospital privado le puede costar $30,000. Aquí lo máximo que le puede costar es $3,000 y si no tiene no le cuesta nada.

¿Entonces hacen estudio socioeconómico?

Es correcto. Antes era todo gratis, pero desgraciadamente el instituto ya no se podía sostener porque fue creciendo demasiado. Entonces a cada persona que viene se le hace un estudio y se le cobra según sus posibilidades. Lo máximo que cobramos es $1,500 – $2,000. Pero la mayor parte de la gente no paga nada, pues un 60 % de la gente no tiene.

¿Tiene cifras del índice de mortalidad de cáncer de mama?

En todo el mundo, 8 millones de personas mueren por cáncer y más de la mitad mueren en América Latina y África. En países desarrollados se salvan aproximadamente un 60 % de los pacientes y aquí se mueren el 60 % de los pacientes, es al revés. No porque no tengamos el equipo, sino que no diagnosticamos temprano. Base de nuestras deficiencias económicas, base de nuestra incultura, de que no hemos hecho bien la tarea de educar a las mujeres. Sin embargo, hoy las mujeres jóvenes si están teniendo más cuidado de su cuerpo. Antes no, la gente en su propia ignorancia no se dejaban examinar y mejor decían “mejor me muero”. Hay personas que si les dicen “vaya al médico”, dicen: “no, me van a decir que tengo cáncer”.

Pero que alguien me diga que no le tiene miedo al cáncer es mentiroso. Es una noticia catastrófica, tanto para el paciente como para la familia. Entonces eso no es cierto, muchas se salvan.

Aquí en el instituto cuando tenemos pacientes con un estadio 1, que es cuando el tumor es pequeño, se salvan el 90 %.

¿Cuántos niveles tiene el cáncer mama?

Mire, es una cosa mundial. Generalmente todos los tumores, en todas partes, tienen cuatro etapas. La etapa número 1 es cuando el tumor es pequeño y está localizado a la mama o al órgano. El grado 2 es cuando ya invade un órgano vecino. Grado 3 cuando es más grande y grado 4 cuando está es todo el cuerpo, que es cuando ya es metastásico.

Con estos términos hay que tener mucho cuidado, porque en cáncer hay muchas clasificaciones.

Y acá en el instituto, ¿cuál es el más frecuente?

Vienen con 2 o 3, y algunas vienen con 1 y ellas definitivamente se salvan todas. Solo es con cirugía y quimioterapia que son los procedimientos con los que está tratando hoy el cáncer de mama.

¿Cuántos especialistas trabajan con ustedes?

100 personas, entre ellos 25 oncólogos.

¿Y cómo se financia todo el instituto?

Mantener el Instituto del Cáncer cuesta $1.5 millones al año. De eso el Gobierno nos da un subsidio de $495,000. Entonces, nos falta conseguir $1 millón. Ese millón se consigue a través de la contribución de la gente, muchas campañas que hacemos, donativos que nos dan las empresas y así nos la vamos arreglando.

Hoy es más difícil, porque antes lógicamente era más fácil conseguir dinero. Hoy todas las compañías cambiaron de dueño, hoy son extranjeras.

Usted sabe que hoy la competencia es más dura y hay muchas oenegés que están trabajando para que se les ayude y absolutamente todas merecen que se les ayude. Pero son pocos los que dan y muchos los que piden, entonces por eso hay que competir mucho por esas ayudas.

¿Si en sus manos estaría cambiar la situación, qué haría?

Primero sería montar una campaña publicitaria para hacer conciencia en las mujeres. Pues no solo los médicos somos responsables de la salud, también las personas. Es un crimen que las mujeres en El Salvador mueran de cáncer de mama o cáncer de cuello uterino, porque ambos pueden ser detectados a tiempo. El problema es que aquí y en todo el mundo, en el mes de octubre se pone el listón rosa y después los otros once meses ¿qué pasa? El cáncer no duerme.

Foto de la prensa/Borman Mármol

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