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Guía para educar con igualdad

La familia es el medio base y principal para educar a los hijos en igualdad. Ante ello, los padres deben conocer que existen acciones que se practican en la cotidianidad, que pueden desencadenar violencia de género.
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Desde decirle a tu hija que pueden lograr cualquier meta que se plantee, hasta explicarle a tu hijo que las mujeres tienen las mismas capacidades que él. Todo pensamiento igualitario abona a la educación con igualdad.

La psicóloga y especialista en sexualidad y amor saludable de la Clínica Amaré Iris Alarcón comparte que toda violencia de género es multicausal, por ello diversos factores inciden desde la niñez.

En breve te mostramos algunos consejos que pueden ayudarte como padre a educar a tus hijos en igualdad, según la especialista.

1

Dejar de lado el sentimiento de apego insano
El apego insano nace en la infancia y puede ser muy perjudicial en la adultez, tanto para hombres como para mujeres. Necesitar a una persona para estar bien puede ser un error. Hay tres tipos de apego: el seguro, el inseguro y el ambivalente. El que se desarrolla en las personas que son parte de violencia de género, es el apego ambivalente y ansioso. “El ambivalente se refiere al padre que un día le dice a su hijo ‘te quiero’ y al otro le demuestra indiferencia. Es decir, que no es una relación segura”. La especialista comenta que el niño necesita recibir sentimientos reales y positivos. “Recordemos que los niños a los tres años ven que tan seguro es el mundo. Hay que explicarle al niño cuando está mal hacer algo y cuando no, de la misma forma. No un día felicitarlos y otro regañarlos por la misma acción”, dijo.


2
Olvidarse de 
la dependencia emocional
Para un niño, ser un dependiente emocional puede convertirse a futuro en acción de dependencia con una pareja. La dependencia es sinónimo de “quiero sentirme seguro” y cualquier cosa que esta persona vea como amenaza puede finalizar en un sentimiento nocivo. La dependencia emocional es normal en la niñez; sin embargo, conforme al crecimiento debe ser cada vez menor. Es importante que los padres dejen a sus hijos tomar decisiones  importantes sobre su vida. ¿Qué quieres tú? Debería ser una pregunta que acompañe a las peticiones de tu hijo, tu papel será guiarlo.

3
Ayudar a controlar los impulsos
 Los impulsos negativos muchas veces son consecuencia del mal manejo del apego de la dependencia emocional. “El niño ve todo lo anterior como amenaza y comete acciones que no son correctas. Es ahí donde se activa el enojo extremo”, señaló. Si un niño no sabe controlar sus impulsos en un momento de juego con sus amigos, menos lo hará en la adultez en una relación de pareja. Ante ello es importante entrenarlo con actividades de escucha y habilidades de resolución de problemas. Además, es importante hacerle ver al menor que no debe de culpar a los demás por sus errores, esto ayudará a que no genere sentimiento de culpa a los demás.


4
Crecer en autoestima
La autoestima en niños es esencial desde sus primeros años de vida, dado que esto le permitirá valorarse con valentía en cualquier circunstancia. En este caso, el rol de los padres es precisamente eso: alentarlos a valorizarse. En este punto, es importante enseñarle a los niños que no deben dejarse manipular por nadie y que debe defender sus valores y principios siempre.


5
Ayudar a tolerar la frustración
La inteligencia emocional es la clave en la tolerancia a la frustración, dado que un niño podrá gestionar su enojo u otro sentimiento que le aqueje. La especialista explica que lo importante es la comunicación de emociones, siendo asertivos, en familia. “Por ejemplo, si como padre dice: ‘yo no quiero que mis hijos me vean triste’, es un error. Es importante que los hijos sepan diferenciar los sentimientos, para poder respetar los de los demás, a futuro”, explicó.


6
Reconocer los sentimientos
 Si su hijo sabe qué sentimiento está presente en él/ella en cualquier circunstancia, sabrá cómo actuar y expresarse. De lo contrario, no podrá respetar el sentimiento propio ni el de los demás. Si el reconocimiento de los sentimientos se logra con éxito, el menor, al ser adulto, podrá convivir con respeto en una relación de pareja. Reconociendo y tolerando sentimientos como la ira, ansiedad o desconfianza.

7
Verificar 
los modelos a seguir
 Los niños son muy receptivos a los modelos a seguir. Por ello la especialista aconseja verificar la literatura de los niños, dado que muchas veces existe lenguaje y perfiles implícitos que abonan a la violencia de género. Aparte de la literatura, estos pueden estar presentes en programas de televisión o incluso en personas que lo rodean. Si hay algo incorrecto, es importante corregirlos. Asimismo, es importante que entre esos modelos los padres reflejen un sentido de respeto y de amor saludable.


8
Enséñale qué significa una relación de pareja (amor sano) 
Es un mito enseñarle al hijo “el amor lo soporta todo”, dado que psicológicamente existen muchos límites y sus hijos deben conocerlos. Además, es necesario que se borre la noción de catastrofismo, cuando una relación no funciona. “Los niños empoderados saben que si una relación va mal, no está mal terminarla con respeto. No se debe mostrar como ‘el fin de la vida’, pues esto generará dependencia emocional”, dijo. Hablar claro y explicar a un menor ideas claves como: está mal pegarle a una mujer, está mal irrespetar los sentimientos de los demás, está mal tocar a alguien sin su permiso, ayudarán a la educación con igualdad.


9
Cuidado con el lenguaje
Muchas veces como padres se habla con los hijos utilizando “micro machismos”. La especialista se refiere específicamente a frases como “los niños no lloran” o “las niñas no pueden hacer esta actividad”. “Quizá inconscientemente se hacen, pero es necesario que empecemos a capacitar a los padres, para que borren eso de su lenguaje”, expresó.


10
Cero estereotipos en el hogar
Las tareas en el hogar deben estar orientadas a la igualdad. Esto se traduce a que tanto niña y niño realicen actividades en la cocina, en la limpieza, etcétera. Esto ayudará a que a futuro, el niño se relacione con consideración. Además, la especialista comentó que si el hogar está conformado por un hijo y una hija, es importante que las reglas sean iguales para ambos. “No se le puede decir a un niño que tenga novia y prohibírselo a la niña. Desde ahí inicia la igualdad”, agregó.


11
Responder preguntas
 La naturaleza de los niños es hacer preguntas. ¿Por qué mi hermana llora?, ¿por qué mis tíos se dejaron?, etcétera. Estas preguntas son momentos claves para educar con igualdad. Responder con naturalidad y explicarles cada situación es muy beneficioso para los niños, dado que así se alejarán de respuestas con estereotipos.


12
Reconocernos físicamente
Los niños y las niñas son diferentes físicamente por naturaleza, pero es importante que patrones como “los niños son más fuertes que las niñas” desaparezcan. “A los niños se les debe preguntar: ¿qué significa ser fuerte? Esto detonara una respuesta como ‘tú puedes ser mejor que él en esta situación y él en otra. Todos somos iguales’”.
 

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