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“Hace casi 25 años descubrí la sordera de mi segunda hija”: carta para las madres salvadoreñas que luchan por sus hijos con discapacidades físicas

Yanira Soundy es una salvadoreña que ha luchado para sacar a delante a sus hijas, a pesar de que una de ellas padece sordera. Sin embargo, tras ver el ejemplo de su madre, Becky ha logrado también superar sus obstáculos y posicionarse como una youtuber dedicada a la enseñanza especial.

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Foto: Cortesía

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Ser madre es una tarea difícil, para la que no existe preparación previa o manuales con fórmulas mágicas. Sin embargo, cuando se inicia la aventura de la maternidad, la vida misma va demostrando que toda mujer es capaz de formar ciudadanos con valores, útiles y dispuestos a salir adelante a pesar de las adversidades.

Eso es lo que Yanira de Soundy, fundadora de la Fundación Manos Mágicas, la cual trabaja en beneficio de las personas sordas en El Salvador, quiere recordarnos en estas palabras en las que habla sobre cómo se siente ser madre de una persona en El Salvador.

Este valor que Yanira ha tenido en la vida es lo que ha permitido que Becky, su hija y quien padece de sordera, se haya convertido en una youtuber de alto impacto en las redes sociales y dedicada a la enseñanza de la cultura sorda y la educación especial en El Salvador y el mundo.

Estas son las palabras que Yanira desea compartir con los salvadoreños

¡Carta a esas Madres bien Madres!

Por Yanira Soundy

Hace casi 25 años descubrí la sordera de mi segunda hija. En ese momento yo no me encontraba preparada para recibir ese regalo inmenso de Dios, pero gracias al Poder del Espíritu Santo pude comprender tal bendición e iniciar mi crecimiento como ser humano.

En esos primeros años me sumergí en un mundo de silencio, conocí a muchas otras madres de personas sordas, quise atrapar cada gesto y  cada seña y poco a poco lo conseguí.

A medida que mi hija crecía, me fui dando cuenta de las enormes necesidades que existían en  las áreas: educativa, social, salud y espiritual. Esto generó en mi interior el deseo de hacer algo, aunque fuera pequeño para ayudar a la niñez sorda salvadoreña a estudiar y no limitar sus sueños.

Inicie mi trayecto, estudie cuanto pude sobre la discapacidad auditiva, la cultura sorda, el bilingüismo, los ajustes curriculares, las adaptaciones del entorno, los derechos por los que debía luchar, entre otros temas. Siempre recibí el apoyo de mi madre, quien desde un inicio sufrió y supero también la sordera de su nieta.

"A medida que mi hija crecía, me fui dando cuenta de las enormes necesidades que existían en  las áreas: educativa, social, salud y espiritual"

Al principio, decidí colocar a mi hija en una escuela donde enseñaban Lengua de Señas Americana, una lengua ya desarrollada y con mucho material para estudiar. Al mismo tiempo, yo le enseñaba en casa a leer y escribir, y los contenidos de cada materia iguales a la enseñanza de los oyentes. Así me convertí además de madre, en su maestra, intérprete y tutora académica.

En quinto grado, la lleve a aprender Lengua de Señas Salvadoreña. Lamentablemente en aquel entonces no había un lugar donde pudieran enseñarle, pues no estaba inscrita en la escuela nacional y no podía ser miembro de ninguna asociación. Fue  cuando conocí a Eugenio González, quién daba su tiempo en la Iglesia San Antonio de Padua preparando a niños y niñas para su Primera Comunión. Ese año mi hija aprendió lengua de Señas Salvadoreña con Eugenio y el contacto con otros niños sordos.

En esos años, yo ya había formado Fundación Manos Mágicas. Intenté hacer conciencia a través del teatro infantil, hicimos dos obras seguidas incluyendo a mis otros hijos y sus mejores amigos, fueron realmente exitosas aunque agotadoras.

"Nada de lo anterior  hubiera sido posible, si mis otros dos hijos no hubiesen tenido la madurez, la  paciencia y el enorme amor al sacrificar muchas veces su  tiempo de recreación y una mejor calidad de vida, para que yo pudiese educar a su hermana"

Como abogada trabajé estudiando la legislación y enviando cartas, propuestas, para que se hicieran cambios. Recibí una placa de la Asamblea Legislativa por esto.

Mi hija creció, tuve que integrarla a un colegio privado de oyentes, e iniciar otro proceso de lucha, donde debía darle  ánimo, fortalecer su espíritu y autoestima. Busqué que fuera incluida en un retiro espiritual, y gracias a Dios en ese retiro mi hija aceptó su sordera.

Continuamos trabajando para lograr sensibilizar a la comunidad educativa, hubo que cambiarla de colegio y gracias a Dios, el colegio Montessori fue para ella un lugar muy bueno, donde pudo por fin tener amigas oyentes que aprendieron lengua de señas para comunicarse con ella.

Hicimos varios proyectos juntas, para informar sobre los derechos de las personas con discapacidad auditiva en la ONU e iniciar el programa de capacitación en lenguas de señas.

"Debo destacar, que algo difícil y que no pude equilibrar fue mi matrimonio. Y que gracias a Dios muy pesar de mi divorcio, tuve la ayuda de mi ex esposo y el inmenso amor y apoyo incondicional de mi madre"

Ingresó a la universidad Evangélica y se graduó de Licenciada en Ciencias de la Educación con especialidad en Educación Especial, ha creado un canal de youtube para sensibilizar y educar sobre sordera, es una mujer que sigue luchando por abrir espacios laborales para ella. Capacita en Lengua de Señas Salvadoreña o Lengua de Señas Americana a empresas, universidades y fábricas y enseña español escrito a  personas sordas, actualmente está formando un programa para dar terapia educativa a niños y niñas sordos en la fundación, y su deseo más grande es tener un día un colegio para sordos, con calidad e inclusión educativa y donde pueda trabajar sin barreras ni discriminación.

Nada de lo anterior  hubiera sido posible, si mis otros dos hijos no hubiesen tenido la madurez, la  paciencia y el enorme amor al sacrificar muchas veces su  tiempo de recreación y una mejor calidad de vida, para que yo pudiese educar a su hermana. Esto implicó el pago de una intérprete todo el tiempo de estudios y el pago de un maestro de física, química y matemáticas, cuántas veces ella lo necesitara. Y enseñarle yo todas las noches, lenguaje, literatura, orientación para la vida, sociales, computación, inglés básico, etc.

Debo destacar, que algo difícil y que no pude equilibrar fue mi matrimonio. Y que gracias a Dios muy pesar de mi divorcio, tuve la ayuda de mi ex esposo y el inmenso amor y apoyo incondicional de mi madre. Padres y madres lo somos y seremos siempre, pero mucho más debemos aprender y saber serlos cuando estamos divorciados y nuestros hijos e hijas tienen una discapacidad.

"Pero sobre todo esto, lo fundamental fue y sigue siendo la fuerza que me da nuestro Padre Dios, sin Él absolutamente nada hubiese sido posible"

Pero sobre todo esto, lo fundamental fue y sigue siendo la fuerza que me da nuestro Padre Dios, sin Él absolutamente nada hubiese sido posible. Sé que gracias a tantos artículos, reportajes, entrevistas y al trabajo de capacitación de Fundación Manos Mágicas y los senderos abiertos por otras generaciones de padres y madres excepcionales como la familia Stubig, nuestra realidad ha cambiado y tenemos a muchas personas profesionales sordas y muchas bachilleres, la Lengua de Señas Salvadoreña sigue en su etapa de desarrollo y se exige el acceso a la información, la inclusión, el trabajo  y las adaptaciones a que tenemos derecho.

Este año Fundación Manos Mágicas cumplirá 15 años, nuestro camino continua. Por hoy seguimos buscando apoyo y patrocinio para poder continuar este esfuerzo. Ahora hemos sumado la terapia educativa, el proyecto de investigación y fortalecimiento de la Lengua de Señas Salvadoreña, el fortalecimiento de valores para prevenir la trata de personas sordas, la Biblioteca Virtual, entre otros.

Este 10 de mayo y todos los días del año, celebro el día de la madre. Pero en esta ocasión, he querido compartir un poco de mi historia con ustedes, para motivarles a superar cualquier problema, obstáculo o discapacidad. Recordemos que todo podemos hacerlo, porque Dios está con nosotras. No importa el sacrificio que hagas, el proyecto de vida que Dios ha puesto en tus manos es perfecto y  fabuloso y sólo tú como madre tienes la fuerza y el amor suficientes para alcanzar cualquier meta que te propongas junto a tus hijos e hijas. ¡Feliz día a todas!

Si desea patrocinar o donar a Fundación Manos Mágicas, puede escribirnos a fundacionmanosmagicas@gmail.com  y recibirá un comprobante de donación deducible del Impuesto sobre la Renta, pero sobre todo la satisfacción de hacer algo por las demás personas.

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