Mucho ojo: estas tres actitudes destrozan la confianza de tus hijos

Si tu hijo tiene una buena autoestima, es porque le has enseñado a tener confianza en sí mismo, a valorarse y ha crecido en un ambiente de amor y respeto. Pero, si al contrario existe una carencia de todos estos elementos, es muy probable que ciertas actitudes que se tengan como padres, resten para formarla adecuadamente.
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En el proceso de crecimiento y formación de todo niño no debe faltar el amor, pero este debe ser bien entendido. No porque se ame a un hijo, signifique que se deba permitir todos sus caprichos, consentirlo al extremo o no enseñarle a ser independiente.

Para saber si como padres se está haciendo un buen trabajo, existen tres actitudes tóxicas que se deben evitar, según Familias.com.

1. Sobreproter a los hijos

Nuevamente el amor es el protagonista y "por amor" muchas veces se sobre cuida a los hijos de todo. Y esto no significa que no se deba cuidarlos, pero hacer esto en exceso sin ninguna libertad, al final de cuentas puede crear hijos tímidos, incapaces de resolver problemas por sí mismos, con dificultades para tomar decisiones y tener pensamientos negativos sobre la vida y de sí mismo. Esto solo genera debilidades en las personas.

2. Resolver sus problemas

Otra vez, por amor —y muchas veces más por practicidad y por evitar perder el tiempo— muchos padres de familia les resuelven la vida a los niños aún antes de que el problema surja. Por anticipado se les dan a los hijos juguetes, dinero, artículos y todo aquello que esté de moda o que se suponga que va a querer o necesitar. Si tienes esta costumbre, estás apagando el deseo de los niños, así como acabando con su curiosidad y el gran don de esforzarse por las cosas que se quieren. De continuar así, a futuro tendrás niños que no sepan valorar lo que tienen, pues obviamente no les ha costado y siempre todo les fue dado fácilmente.

3. Exagerar elogios

Pensando que les hacemos un bien o que fortalecemos la autoestima de los niños, les llenamos de elogios desmesurados por el mínimo esfuerzo que hacen. En muchas ocasiones, esto origina que poco después si no les alabas sus actos, se enojen, hagan berrinche o peor aún, no puedan hacer nada sin que se les diga que está bien, que está bonito o que te gusta. El niño que recibe demasiados elogios pierde la capacidad de hacer cosas que le agraden a él y le llenen de satisfacción personal, ya que siempre estará buscando la aprobación de otros.

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  • autoestima
  • confianza
  • amor
  • actitudes tóxicas

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