Si te besas y te abrazas con tu pareja, serás más feliz

Estudios científicos confirman valor del contacto físico no sexual para bajar niveles de estrés, subir la energía y tener emociones positivas a lo largo del día.
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Investigación Debrot y su equipo comprobaron que el contacto físico diario estaba relacionado con el estado de bienestar y con la intimidad que  sentían con su  compañero de vida.

Investigación Debrot y su equipo comprobaron que el contacto físico diario estaba relacionado con el estado de bienestar y con la intimidad que sentían con su compañero de vida.

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Un abrazo, un tierno beso en la mejilla o en la frente, caminar de la mano, una suave caricia en la cara, un masaje al final del día... Estas manifestaciones de afecto entre las parejas que muchas veces no van acompañadas de palabras ni tienen como propósito el coito, pueden marcar una gran diferencia para alcanzar el bienestar de quienes integran la relación.

Investigación

La científica de padre suizo y madre costarricense Anik Debrot investiga este contacto físico entre las parejas desde hace ya varios años. Sus pesquisas denotan que estas caricias mejoran la salud mental y emocional de ambos miembros.

Los resultados, además, se ven por igual en hombres y mujeres, sin importar cuánto tiempo lleven juntos.

“Las personas se sienten más entendidas, con más seguridad, sus sentimientos positivos son mayores y, los negativos, menores”, explicó la científica.

Debrot estuvo en Costa Rica para participar del TEDx Pura Vida 2018. “La tecnología acorta distancias con nuestros seres queridos, pero no podemos consolar por teléfono a un bebé que llora, no podemos hacer una propuesta matrimonial por mensaje de voz al teléfono, ni asistir al funeral del abuelo a través de videoconferencia. No es lo mismo”, enfatizó durante su ponencia la especialista en Psicología de la Universidad de Lausana, Suiza.

“Hay algo llamado teoría de base social que establece que el ser humano evoluciona para tener gente cerca. El cerebro funciona mejor cuando tenemos a otras personas cerca. Y usualmente a la persona que más tenemos cerca y a quien más tocamos es a nuestra pareja”, detalló Debrot minutos después a La Nación.

Cuando esa experta comenzó a estudiar todo esto, le llamó la atención ver que algunas líneas de investigación exploraban cómo el contacto físico ayudaba a mitigar el dolor en el organismo, pero no analizaban cómo influían estas caricias en la salud mental o en las emociones de quienes conforman una pareja.

“Hay algunos estudios que indican que cuando nos tocamos bajan la frecuencia cardíaca y la presión arterial, hay una sincronización fisiológica entre las personas. También baja el cortisol (conocida como la ‘hormona del estrés’) y sube la oxitocina (llamada ‘la hormona del amor’ o del ‘apego’), pero no se había explorado cómo las caricias influían en las emociones o en la satisfacción que la persona tenía en su día a día, en su trabajo, en sus estudios, en las diferentes actividades que realiza”, indicó la especialista.

Magia instantánea

Una de sus primeras investigaciones pretendió medir los efectos del contacto físico no sexual en la vida cotidiana de las parejas durante el período del estudio y luego, seis meses después.

Su hipótesis de trabajo era que la experiencia de ser tocado por la pareja se asociaría con estados de ánimo más positivos y sentiría más compenetración psicológica con él o ella.

También tenía la premisa de que al tocar a la pareja, cada miembro se sentiría con mayor intimidad y esto les haría sentirse mejor.

¿Qué sigue por investigar?
Anik Debrot está segura de algo: sus estudios en el tema del contacto físico están lejos de acabar porque el campo para explorar es amplio.

Según ella, las investigaciones hechas hasta ahora se han centrado en parejas que están bien y no tienen mayores crisis. Sin embargo, se pregunta: ¿qué podría suceder en el caso de quienes estén enfrentando problemas entre ellos?

A futuro, también le gustaría explorar qué sucede en otros tipos de relaciones afectivas. Por ejemplo, ¿qué ocurre cuando dos hermanas, amigas, primos, compañeros se dan un abrazo o se toman de las manos? 
¿Cómo es ese efecto?

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