Sin secretos para el 2016

Ya inició un nuevo año, y hacer cambios desde la raíz dentro de tu familia será esencial para que todo marche con entusiasmo. Por ello, iniciar el año sin secretos ayudará a cada una de las metas propuestas.
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Sin secretos para el 2016

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En el diccionario la palabra “secreto” tiene tres significados: ocultar algo de manera intencional, lo que se desconoce o lo que aún no ha sido descubierto. Según los expertos, las personas guardan secretos dentro de la familia con la intención de protegerlos de la supuesta angustia que puede producir el conocimiento de ciertos eventos, verdades y hechos. El secreto opera como un manto de silencio, manteniendo una información oculta: “De eso no se habla”. Puede ser conocida por todos, por algunos o en ocasiones nadie conoce la verdad, pero algo se sospecha. Los secretos familiares están ahí, presentes y vivos condicionando la dinámica familiar.

Es necesario entonces que el nivel de confidencialidad y confianza aumente, pues tarde o temprano surgirán preguntas entre tus hijos. Existen secretos familiares como un parentesco falso, matrimonios anteriores, infidelidades o problemas de adicciones, que deben sacarse al descubierto. Claro, se deben tener ciertos cuidados y ser muy cautelosos respecto al manejo de algunos temas, dado que pueden desatar emociones muy fuertes. Por ello hay que preguntarse: “¿Por qué es necesario dar a conocer ese secreto?, ¿ayudará a bien?, ¿mi hijo tiene la suficiente madurez para aceptarlo?” Todas estas preguntas deben tener respuestas positivas, de lo contrario se debe esperar.

Además, no conviene tener temor a sacar a la luz ciertos temas, pues muchas veces esto, contrario a lo que se piensa, ayuda a reestructurar diálogos y solidificar las relaciones entre los integrantes de la familia.

Existen temas denominados “intocables” no porque causen daños severos, sino que simplemente algún miembro ha decido que “de eso no se habla” en el núcleo familiar, entre ellos frecuentan temas de sexualidad, política o religión. Si esto ocurre, se refuerzan los procesos disfuncionales de la familia y se limita a tus hijos la capacidad de imaginar y tomar decisiones propias. En este punto es necesario que los padres conozcan que es prioridad entablarlos, pues muchas veces surgen dudas que deben ser resueltas por sus guías. Así estarán preparados para mantener conversaciones maduras con personas que posean una posición contraria. Si lo logras, seguramente tu hijo tendrá una positiva apertura de mentalidad.

Además, recuerda que existe una gran diferencia entre guardar secretos y cuidar la privacidad. Para hacer la diferencia, deberás dialogar con tus hijos y explicarle que todas las personas poseen un derecho de intimidad y tú has decidido no hablar sobre tu vida privada. Por ejemplo, pueden explicarle que hablar de sexo es permitido, más no de la sexualidad con tu pareja.

Sin duda este año que recién inicia tendrá mucho potencial para que la confianza aumente y se logren muchos cambios positivos dentro del ámbito familiar. Y notarás cómo los beneficios se notan con prontitud en las actitudes de tus hijos.

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  • confianza
  • ser padres
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