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Un juguete que no pasa de moda

Los bloques ayudan al niño a “visualizar” conceptos que, explicados solo con palabras, podrían resultar demasiado abstractos. Como por ejemplo la altura, peso, espacio, balance y el equilibrio.
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Imaginación.  Al utilizar bloques, los niños construyen una diversidad de estructuras que imaginan, desde puentes, carreteras, torres y hasta casas, castillos y zoológicos.

Imaginación. Al utilizar bloques, los niños construyen una diversidad de estructuras que imaginan, desde puentes, carreteras, torres y hasta casas, castillos y zoológicos.

Un juguete que no pasa de moda

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Los mejores juguetes no siempre están en las novedades. Uno que a través de los años sigue regalándole a los niños horas de diversión, aprendizaje y creatividad: ¡los bloques! Si aún no tiene un juego de bloques en casa, evalúe la posibilidad de comprar uno para sus hijos.

Utilizando bloques, los niños construyen una diversidad de estructuras que imaginan –desde puentes, carreteras, torres y hasta casas, castillos y zoológicos– y mientras lo hacen ponen en práctica, progresivamente, habilidades fundamentales para el desarrollo cognitivo, emocional y social.

Entre las múltiples maneras en que los bloques son usados por los pequeños están: Los utilizan para edificar, ya sea en solitario o con otros compañeros de aula. Desde la circunstancia ideal en la que todos aportan sugerencias, cooperan y se divierten, hasta esos momentos tensos en los que alguien derrumba o tira al piso el trabajo de otro y luego, tras el retorno de la paz, deciden volver a empezar (algo que se hace poniendo en práctica la capacidad de persistir, de volver a intentar).

Los bloques ayudan al niño a “visualizar” conceptos que, explicados solo con palabras, podrían resultar demasiado abstractos: por ejemplo, la idea de la altura, del equilibrio, del peso, el espacio o el balance y el proceso mismo de construir. El juego con bloques requiere paciencia, imaginación y motiva al niño a pensar en distintas posibilidades. Si observa lo que su hijo construye con los bloques se puede predecir que las estructuras no se repetirán día a día. Experimentan nuevas formas.

Además, vienen en diferentes colores, tamaños, formas y materiales. Hay livianos, coloridos y fáciles de tomar. Hay otros de madera que son un poco más pesados, pero la utilidad es la misma: descubrir formas, colores y tamaños. Lo que no pueda crear con las formas, el niño lo complementará con su amplia imaginación, menciona Serpadres.com.

Estas piezas pueden llegar a durar muchos años, por eso no debe preocuparse ya que es una buena inversión.

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