Yoga infantil: una herramienta de mamá

Las madres buscan actividades constantes para sus hijos, pues sin duda desean que ellos inviertan su tiempo en actividades que les ayuden a crecer. El yoga infantil puede ser una opción.
Enlace copiado
Enlace copiado
Diversos especialistas han declarado al yoga como la herramienta perfecta para cultivar beneficios en el cuerpo, alma y mente. Y en los niños, este puede ser una excelente opción para unir juego con relajación, concentración y equilibrio.

La yogaterapista de Sfira, Debbie Costa, comenta que incluso el yoga es una opción muy eficaz contra el bullying, ya que en una hora de práctica diaria al niño se le inculcan valores de igualdad y se le enseña que tenemos las mismas aptitudes, necesidades, deseos y anhelos.

Originario de la India, la palabra yoga significa “unión”, unión primero con uno mismo (el niño se encuentra con sí mismo, aprende a conocerse a sí mismo), y después con los demás (los pequeños aprenden a relacionarse y comunicarse con su entorno), según la revista Guía Infantil.

A su vez, la yogaterapista expresó que la mejor edad para que el niño inicie en los ejercicios del yoga es a partir de los cuatro años. “A esa edad los niños ya atienden más las indicaciones y son más conscientes de su cuerpo”, destacó.

Asimismo, la especialista comentó que el yoga puede ser una gran herramienta para los padres, pues por medio de los ejercicios los niños podrán controlar la ansiedad; incluso se podrá trabajar con niños que poseen discapacidad intelectual.

A esa edad, para los niños, la práctica del yoga es una actividad lúdica. No obstante, gracias al yoga consiguen olvidar las posibles situaciones de presión o estrés que aparezcan en el colegio o en casa, y se relajan, adoptando una actitud tranquila, reduciendo tensiones y facilitando su concentración y autocontrol. Además, favorece su potencial creativo y potencia su talento, según la revista.

También, otro gran punto a favor del yoga es que se realizan posturas que encantan a los niños y que son muy bien conocidas por ellos, por ejemplo, de pájaros, insectos, el barco, el árbol, la estrella y el puente.

Yoga y los padres

¿Pueden realizar yoga los hijos junto a los padres? Debbie Costa responde que sí y que incluso puede ser un momento fortalecedor en familia. También recalcó que es muy importante que se realice en forma grupal, para así evitar el bullying en los menores.

“Con el yoga, los niños mejoran notablemente su rendimiento académico, se conocen a sí mismos, saben lo que quieren y lo que desean ser y hacer de grandes. Además, prevalece la amistad entre los compañeros, lo material es el requisito último para ser felices y se mejora la comunicación entre padres y maestros”, expresó Costa.

Además, añadió que en cuanto a las mejoras físicas, es notorio que los niños se enferman menos, tiene mayor flexibilidad y existe un mejor balance en el sistema nervioso.

La revista virtual Mi bebé y yo señala que un niño de ocho años en adelante que hace yoga tendrá mayor capacidad de concentración. Durante esta etapa del crecimiento, el yoga ayuda a equilibrar el sistema hormonal y contribuye a aplacar el mal humor. Un niño que practica yoga pasará una adolescencia más equilibrada.

En estas clases se hacen posturas para enseñar al niño una correcta posición corporal, al tiempo que se realizan ejercicios de respiración y relajación. También se trabaja la concentración para fomentar el silencio interior y estimular la creatividad, dándoles seguridad y autoestima.

No se debe olvidar que una clase de yoga tiene diversos componentes, entre los más importantes que destacó Costa está la música. “Existen momentos donde incluso los niños tienen que vocalizar los mantras y esas vibraciones les permiten mayores beneficios”, dice.

Sin duda, el yoga en la actualidad se ha convertido en una herramienta completa para los padres, para que sus hijos tengan una consciencia más centralizada.

Tags:

  • yoga
  • Debbie Costa
  • yoga infantil
  • niños

Lee también

Comentarios

Newsletter