Lo más visto

A lo que todos tenemos que comprometernos sin reservas es a que en el país se erradique la criminalidad y la ley impere

En verdad el desafío de fondo está en llegar hasta las raíces de la criminalidad para extirparlas de plano y sin contemplaciones.

Enlace copiado
La Prensa Gráfica

La Prensa Gráfica

Enlace copiado

Hay dos tareas nacionales que están en la primera línea de los imperativos insoslayables en esta precisa coyuntura de nuestro devenir. Esto cae por su peso con sólo concentrarnos por un instante en lo que los salvadoreños hemos vivido y seguimos viviendo dentro de una cotidianidad que se hace más y más peligrosa y agobiante para todos, aunque los grados de peligrosidad y de agobio afecten más a unos que a otros, según sean las condiciones de vida que cada quien tenga que enfrentar. Esas tareas a las que nos estamos refiriendo son: el tránsito del estado de inseguridad en el que hemos estado atrapados por tanto tiempo hacia un estado de normalidad en el que la seguridad prevalezca; y la superación de los niveles de crecimiento amodorrado que ya se nos hicieron rutina hacia una etapa de progreso expansivo que nos ubique en la cumbre de nuestras posibilidades.

Centrémonos ahora en el primero de esos puntos, donde hay tanto por corregir y tanto por reconstruir. De seguro los salvadoreños nunca imaginamos que esta situación de inseguridad delincuencial iba a llegar al punto al que ha llegado; y el estado de cosas que hoy se vive es consecuencia directa de la falta de estrategia debidamente aterrizada en el tiempo y en el espacio. Los liderazgos nacionales son, sin duda, los principales responsables de tal desaguisado, y por eso ahora la opinión ciudadana los tiene contra la pared.

Todo ha venido indicando, cada vez con mayor evidencia, que la criminalidad organizada le ha ganado la moral a la institucionalidad establecida, y eso se manifiesta en las constantes vacilaciones a la hora de emprender iniciativas y de impulsar programas para responderles adecuadamente a las fuerzas criminales en el terreno. En estos momentos, la nueva Administración gubernamental ha puesto en marcha el llamado Plan de Control Territorial, con lo cual se ha propiciado una tendencia a la disminución de homicidios, que trae buenos augurios, aunque lo determinante va a ser que se complemente la estrategia emprendida con los componentes de un Plan realmente integral.

El crimen tiene que ser erradicado de raíz en todos los ámbitos de nuestra realidad, desde los locales hasta los institucionales. Y a eso hay que tender sin miramientos sesgados ni excusas limitantes. La población en general está hasta el cuello de amenazas, ataques y arbitrariedades sin fin. Viene sonando desde hace largo tiempo la hora de emprender una especie de cruzada en pro de la normalidad, y a eso tendrían que apuntarle todas las fuerzas legítimas para hacer que los que se amparan en la ilegalidad y en la impunidad salgan del juego con los adecuados castigos que la ley establece.

La plaga delincuencial, como todas las plagas, tiende a expandirse exponencialmente si no se le aplican los cotos que puedan ponerla bajo control en ruta hacia la extinción. En verdad el desafío de fondo está en llegar hasta las raíces de la criminalidad para extirparlas de plano y sin contemplaciones. Para eso, la estrategia que se emplee debe ser ajustada al centavo a lo que un sincero y valiente enfoque determine. Ahí está la clave del éxito que sea total y no a medias, para ya no repetir los círculos viciosos que se hicieron tan comunes.

El crimen organizado le hace la vida imposible a la población honrada, y hoy el cometido procedimental de base debe ser hacerles la vida imposible a todas las expresiones del crimen, para que no haya dudas de cuál es el objetivo concreto e indeclinable de la institucionalidad establecida.

El trabajo a fondo en toda esta problemática tan crucial tendría que emprenderse ahora mismo, porque cada minuto perdido se multiplica en el terreno.

Tags:

  • inseguridad
  • crecimiento
  • criminalidad
  • Plan de Control Territorial
  • normalidad
  • estrategia

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines