Lo más visto

A ustedes, los políticamente confusos

Veo que sus marcas evolutivamente no van de acuerdo con las necesidades y las exigencias de la sociedad y esto es lo que les está haciendo perder poder, podrán engañar a sus correligionarios, pero no se pueden engañar ustedes mismos.
Enlace copiado
A ustedes, los políticamente confusos

A ustedes, los políticamente confusos

A ustedes, los políticamente confusos

A ustedes, los políticamente confusos

Enlace copiado
Dame tres minutos e intentaré convencerte de que El Salvador realmente tiene futuro.

Hace dos años, en medio de una conversación telefónica le decía a un buen amigo que creía que me estaba volviendo loco y que necesitaba ayuda, porque si no me tenía que ir del país. Tenía mucho miedo.

Esa conversación se estaba llevando a cabo minutos después de una de las entrevistas de Gran Corrupción, un exfuncionario me describía la trama de infiltración del crimen organizado a los partidos políticos y por ende a los órganos del Estado.

Estaba comenzando a entender que la lucha no era contra los pequeños gatitos corruptos, era contra una de las empresas multinacionales más despiadadas y poderosas del mundo.

Mucho cambió desde aquel entonces hasta ahora, talvez yo lo noto porque tuve el privilegio de entender hacia dónde veníamos.

“Aquel entonces” suena remoto, pero fue apenas hace dos años, este cambio brusco me hizo darme cuenta de que los salvadoreños somos diferentes a otras culturas que he conocido, cuando actuamos, actuamos rápido, talvez esto se deba a que somos un territorio pequeño repleto de gente y por ende podríamos pensar que muchos nos conocemos, sufrimos lo mismo y si nos hacen reflexionar nos avergonzamos igual.

No sé de la mayoría de ustedes, pero yo estoy listo para retirarme el antifaz cegador y dejar atrás la confrontación estéril y embruteciente de los partidos políticos.

Parecen niños chiquitos peleando por un dulce, mientras la mayoría de nosotros tratamos de construir país. Me di cuenta de que entre más les hacíamos caso, más poder les dábamos, entonces la respuesta era sencilla: dejar de enfocarse en ustedes y enfocarnos como sociedad en El Salvador.

Con mucha alegría he visto el surgimiento de diversos grupos e individuos que están comprendiendo esto. Que los verdaderos héroes somos país, que los verdaderos héroes defienden a su país y no a un partido político mediocre que únicamente busca el poder para alimentar a su núcleo.

En el fútbol al igual que en la manera que se ha llevado a cabo la política partidaria en nuestro país al final solo puede haber un perdedor y un ganador, lastimosamente en nuestro país cuando alguien pierde perdemos todos.

Esto va para los sociológicamente confusos: no puedes lograr la paz y el progreso de una nación esperando que un sector amplio de la población pierda. He escuchado planteamientos de las más altas esferas tales como “debemos retomar el poder en 2019 para rescatar a nuestro país” y a otros igualmente confusos que quieren “mantener el poder para profundizar los cambios”.

Pues a ustedes les digo que la paz y el progreso se construyen juntos: comunistas y anticomunistas, derecha e izquierda, flacos y gordos, guapos y feos trabajando de la mano. No existe otra manera.

A ustedes, los políticamente confusos: veo que sus marcas evolutivamente no van de acuerdo con las necesidades y las exigencias de la sociedad y esto es lo que les está haciendo perder poder, podrán engañar a sus correligionarios, pero no se pueden engañar ustedes mismos, seguramente ya vieron los números y más importante: ya están sintiendo en carne propia lo difícil que es hacer las cosas bien.

Como a lo largo de estos años he escuchado a tantos mentirosos o confusos, les digo que si su prioridad realmente fuera el país ya hubieran buscado maneras efectivas para limar sus asperezas entre derecha e izquierda si así se quieren llamar, si entre ustedes los de la cúpula de ARENA y del FMLN, esto sería un reto sin duda porque requiere pensar, pero al final le sería más benéfico y barato al país que en vez de su actual actuar que consiste en buscar aliados serviles para lograr sus votos y chanchullos, fueran entre ustedes mismos que de manera civilizada y honesta llegaran a acuerdos.

Pero como no puedo depender que les crezca conciencia o su temor por irse a la cárcel por corrupción se disminuya, me uno al sentir y actuar de algunos sectores de la sociedad civil, el verdadero poder, es tiempo de que nos encarguemos de ponerlos en su lugar.

De igual manera como esos niños chiquitos pelean por un dulce, es hora de minimizarlos a lo que son: un club de salvadoreños confusos que no entienden que su “mamá” el país ya vino a jalarle las orejas. Siempre las cosas mejoran cuando nuestra mamá nos pone en nuestro lugar.
 

Tags:

  • politicos
  • partidos
  • democracia
  • evolucion
  • corrupcion
  • ciudadania

Lee también

Comentarios