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Acompañar a mamá

En ocasión de la celebración del Día de la Madre quisiera llamar la atención a un grupo vulnerable de mujeres jefas de hogar que se han incorporado al mercado laboral con desventajas: son aquellas que lo hacen con la limitante de tener menos años de escolaridad respecto a los hombres.
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Esta circunstancia, según los expertos, “cobra especial relevancia en las familias monoparentales, donde más del 85 % declara tener jefatura femenina y donde viven alrededor del 21 % de los niños y niñas entre 0 y 5 años” (documento: “Una mirada a las familias salvadoreñas: sus transformaciones y desafíos desde la óptica de las políticas sociales con enfoque hacia la niñez, FUSADES UNICEF, mayo 2015).

De acuerdo con algunas de las conclusiones del estudio mencionado realizado entre FUSADES Y UNICEF, existen condiciones que generan ausencia del ejercicio de la paternidad del varón, como por ejemplo, la migración y las condiciones laborales, entre las que se pueden mencionar las largas jornadas, que dificultan o impiden el involucramiento de los hombres en las actividades de cuidado de sus hijos. Por otro lado, también los varones se ven privados de ejercer la paternidad debido a “la imposición cultural/patriarcal de ser el único o principal proveedor del hogar, garantizando la alimentación y vivienda de la familia”. Así mismo, es de reconocer que en muchos de los casos no se trata de una renuncia voluntaria a ser mamá o papá, sino que los empleados pierden tiempo valioso de la familia en el traslado desde el hogar al trabajo y viceversa, cuantificado en al menos de dos horas diarias, según investigación de la fundación EMPREPAS recopilada a través de focus groups y entrevistas a una muestra representativa de más de 15,000 colaboradores (la investigación, realizada entre 2012 al 2016 con 10 empresas, llevó a editar el libro “Hacia el balance de vida, trabajo y familia. La experiencia en y desde El Salvador”, 2016).

¿Qué podemos hacer? Si una madre joven o adolescente proveniente de la zona rural es parte de nuestro negocio, sea este pequeño, mediano o grande, o se trabaja como funcionario público o se es un ciudadano responsable, podríamos facilitar el balance de vida, trabajo y vida aplicando alguna de estas ideas: 1) establecer horarios flexibles de entrada y salida; 2) usar más las nuevas tecnologías para trabajar desde casa al menos un día a la semana; 3) dirigir por objetivos/resultados, no por presencia; 4) formar empleados en gestión del tiempo y la agenda; 5) establecer guarderías entre varias empresas, hacer alianza de descuentos con algunas o dar subsidios para pagar a quienes se quedan en casa cuidando a mayores o infantes; 6) revisar cuestiones legislativas que obstaculizan la flexibilidad; 7) trabajar por un cambio cultural en el hogar, tratando de que haya corresponsabilidad y reparto de tareas del hogar entre todos los miembros de la familia; 8) despertar en los hijos la solidaridad con los más necesitados y con la problemática del papá y la mamá; 9) reconocer que la familia es antes y más importante que el trabajo; 10) revolucionar el orden de los valores para revalorizar el cuidado de los niños y ancianos, así como el de la maternidad o de quienes se quedan como mamás a tiempo completo; 11) llevar el tema del equilibrio de vida al pénsum de todas las carreras de las universidades; 12) convertirnos en modelo y ejemplo de equilibrio de vida. ¡Feliz Día de la Madre!
 

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