Lo más visto

Más de Opinión

Adelante, Venezuela, el dictador está acorralado

Nicolás Maduro ha entrado a la historia como un dictador fascista violador de los derechos humanos, en más de dos meses de protestas pro democracia, la sociedad venezolana se ha expresado con un basta ya a las arbitrariedades y corrupción del régimen, Maduro al seguir ordenando ataques contra la población, asesinatos de jóvenes inocentes y torturas para los presos políticos, lo pone al nivel de criminal de guerra, la represión del régimen ha sido brutal con más de 60 muertos en las jornadas de protestas (que comenzaron el 30 de marzo de 2017), pero el pueblo venezolano no se doblega y está decidido a continuar en la calle hasta lograr la libertad y la democracia, esto es irreversible, solo que los costos son impredecibles.
Enlace copiado
Enlace copiado
Nicolás Maduro le teme a una salida constitucional, democrática y electoral porque sabe perfectamente que perdería abrumadoramente, por eso ha recurrido a la represión despiadada para mantenerse en el poder. En tal sentido, Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos, lo ha dicho claramente: “El régimen tiene manchadas las manos de sangre. El Estado de Derecho ha muerto en Venezuela”, y el expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti calificó al gobierno venezolano como “la dictadura más destructiva de toda la historia latinoamericana”.

En Venezuela los dirigentes chavistas ya no defienden ninguna revolución, lo que realmente están defendiendo son sus interés que los ha colocado como una clase privilegiada, a costa de la destrucción del aparato productivo, la corrupción en la estatal petrolera PDVSA donde son incalculables los miles de millones de dólares desfalcados, el lavado de dinero y la participación en el narcotráfico, por todas estas actividades existen numerosos expedientes en los tribunales estadounidenses que señalan a los jerarcas chavistas con una amplia vinculación.

El socialismo del siglo XXI fue convertido por los chavistas en una especie de aristocracia de oportunistas que quebraron todo el sistema económico y creando un sistema político de capitalismo de Estado, donde los únicos dueños de la riqueza del país son los chavistas, llevando en la actualidad a millones de personas a padecer una crisis humanitaria.

Venezuela vive el momento más importante en su historia constitucional y republicana, la constituyente no es más que un proyecto corporativo-fascista, es el tiro de gracia a la democracia, por ello es fundamental recuperar los valores de un Estado de Derecho; elecciones libres, libertad a los presos políticos, independencia de Poderes Públicos, regreso de los exiliados, rescate de la economía. La opinión pública internacional no puede cerrar sus ojos a la situación venezolana, la OEA Y ONU deben jugar un papel central para que el régimen deje de reprimir y oprimir a su propio pueblo.

Las fracturas en el régimen continúan, muchos chavistas se han pronunciado públicamente en contra de la inconstitucional constituyente madurista, ya hay voces que dicen que es necesario separar al “chavismo verdadero” del madurismo. Diversos analistas consideran que el fin de la dictadura está cerca, aunque los tiempos no pueden precisarse, pues se trata de un proceso histórico y complicado, ya que la cúpula madurista chavista corrupta está aferrada al poder. En consecuencia la salida de Nicolás Maduro debe empezar a negociarse lo más pronto posible, entre la oposición democrática (MUD) y el chavismo antimadurista, solo de esta forma se podrá detener la tragedia social, económica y política que vive el pueblo venezolano. A Nicolás Maduro la rebelión popular lo ha revocado, es hora de dar un paso al costado, o renuncia o terminará como el dictador comunista de Rumania Nicolás Ceausescu.
 

Tags:

Lee también

Comentarios