Al oído del FMLN; el caso Bukele

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Médico psiquiatraHay una gran cantidad de cuestionamientos que la ciudadanía podría hacerse sobre las recientes acciones de los institutos políticos y de algunas de sus más emblemáticas figuras, como el señor Bukele en una aparente confrontación sin sentido con su partido. ¿Quién gana? ¿Quién pierde? ¿Será todo producto de las drogas, el mal genio y la espontaneidad? ¿O se trata de un juego medido y meditado por el mismo alcalde?

Es obvio que desde el lado de la izquierda el vehículo para acceder al Poder es, todavía, el FMLN; y el actual alcalde de San Salvador lo sabía cuando se afilió a ese instituto político; pero los desaciertos en los funcionarios públicos de ese partido y la pésima calificación que continuamente reciben, así como la enfermiza necesidad de protagonismo que Bukele tiene y el deseo insano de ser presidente, lo han hecho replantearse otro vehículo para conseguir ese objetivo; pero sobre todo, por la más obvia razón: el FMLN no lo llevará como candidato a la presidencia y así lo han dicho públicamente.

Entonces lo que queda es salir y ser llevado por otro u otros institutos que al mejor estilo de Tony Saca construyan una tercera vía que llegue en primera vuelta al segundo lugar y de ahí, a la Presidencia en la segunda ronda. El plan es simple y según él lo mira, efectivo. Solo hay un problema; si el alcalde se retira del partido que lo ha llevado al “gobierno” de San Salvador, se convierte en tránsfuga; y no podría optar a cargos de elección popular por uno o dos períodos. La única manera, en donde además de libre, sale victimizado y convertido en el redentor del pueblo, lejano de los “políticos deshonestos”, es que sea expulsado; y en eso es que está trabajando. Por eso insulta descaradamente a sus otrora aliados; para construir la tercera línea, los compara con ARENA y los vuelve un todo homogéneo; tildando a unos y a otros de corruptos y alejándose de ellos con su llamada “nueva forma de hacer política”, aun cuando esta nueva manera conlleve la contratación de troles, amenazas y todo tipo de insultos a quienes se le opongan.

¿Tendría éxito esta estrategia? Personalmente creo que no. Tengo la impresión que lo mismo intentó, desde el otro polo, el grupo de UNIDAD que quiso lanzar al estrellato por segunda vez a Saca. No tuvo éxito, a pesar de ser en aquel momento más popular que lo que hoy es el señor Bukele; pero el narcisismo no conoce límites y cuando alguien está enamorado de sí mismo, cree que todo lo que se quiere se obtiene.

No hay que desmerecer, sin embargo, que hay cierta brillantez en la jugada y que si la caída libre no se detiene en los institutos políticos, podría ser el momento para un líder mesiánico.

¿Por qué entonces hablo al oído del FMLN? Pues lo hago, para que escuchen todos; porque si desde la perspectiva de quienes somos liberales, en el sentido clásico, los neomarxistas de la Escuela de Frankfurt y del Foro de San Pablo, atentan contra la democracia y son absolutamente peligrosos; los populistas modernos sin ideología propia y llenos del espíritu mesiánico que los hace vértice de una nueva religión en donde el culto a ellos mismos es el centro; resulta absolutamente más dañino y en todo sentido, peor.

Ojalá nuestros políticos, de uno y otro bando, se percaten del peligro que se cierne sobre nuestro cielo, el que si nosotros actuamos, seguirá siendo azul y blanco; y nuestro lema continuará exaltando a Dios, a la Unión y a la Libertad.

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